Sábado 28 de Diciembre de 2013
Marcelo Vivas hoy es panadero pero también se dedica a enseñarle a los chicos de su barrio el arte del boxeo. Su historia con ese deporte comenzó hace casi dos décadas cuando le tocó enfrentar a una de las grandes figuras que dio la Argentina: Sergio Maravilla Martínez.
Fue la noche del 27 de diciembre de 1997. Vivas se subió al ring para enfrentar a un tal Sergio Martínez, quien debutaba como profesional. Nunca se imaginó que casi 16 años después su rival iba a defender el título mediano del Consejo Mundial de Boxeo.
Él, luego de boxear cinco años, como profesional decidió colgar los guantes y dedicarse de lleno a su trabajo. Luego de pelearla mucho logró independizarse, empezó a comprarse algunas máquinas de trabajo y montó su panadería. Hoy trabaja junto a dos de sus hijos y un ayudante. Pero todas las mañanas le enseña a pibes del barrio el arte de los guantes. Aún no tiene su propio gimnasio pero en su pequeño patio contiene a chicos de 5 a 12 años que ya están peleando por su futuro.
“No esperaba ser un destacado pero me pone muy contento”, reconoció Vivas y contó: “Más allá de la experiencia con Maravilla yo hoy trabajo con chicos de la calle y eso es bueno porque en Barranquitas Sur se necesita mucho eso. Así que espero que en 2014 todos seamos mejores personas”.