Con una extensa agenda de propuestas culturales, científicas, académicas, intervenciones urbanas, muestras y conferencias, la Universidad Nacional del Litoral (UNL) celebra los 100 años de la Reforma Universitaria, el movimiento que transformó la educación superior en la región Litoral, el país y el continente. En conjunto con la Municipalidad de Santa Fe y la Federación Universitaria del Litoral (FUL), la casa de altos estudios organiza una serie de actividades, que comenzaron esta misma semana con la participación del rector Enrique Mammarella y su gabinete, en la III Conferencia Regional de Educación Superior para América Latina y el Caribe, que se celebra en la ciudad de Córdoba.

En Santa Fe, en las vísperas del 15 de junio, el Puente Colgante se iluminó de color obispo. La acción fue anunciada por el intendente José Corral días atrás en conferencia de prensa junto al rector y el presidente de la FUL, Guillermo Ferrero. "Esta agenda de actividades construye territorio, al pensar la Universidad en diálogo con la comunidad de la ciudad de Santa Fe y en los cinco municipios donde la UNL tiene sedes", sostuvo Mammarella durante esa presentación.

Santa Fe y la Reforma

Las ideas progresistas y liberales impulsaron el proceso político democratizador en la Argentina del 1900. El espíritu reformista fue creciendo en la sociedad asestando un duro golpe al poder conservador. En ese contexto, el estudiantado ocupó su rol histórico y comenzó a luchar por una educación de excelencia, democrática y vinculada a los problemas de su región.

En Santa Fe, los estudiantes protagonizaron intensos debates, se propusieron cambiar el sistema educativo y proyectaron crear la Universidad Nacional del Litoral. En ese proceso, realizaron un significativo aporte a este movimiento reformista que revolucionó nuestra región, tuvo su hito en Córdoba el 15 de junio de 1918 y se extendió al continente.

La UNL es hija de este movimiento que proyectó universidades democráticas para todo el continente. El reformismo planteó el cogobierno, la libertad de cátedra, la publicidad de los actos universitarios, la autonomía de las universidades, el despliegue de la función de extensión, la laicidad de la educación y el acceso a la educación superior para todos, la investigación científica, los lazos con el movimiento obrero y la proyección de estos principios a toda Latinoamérica.