Martes 11 de Marzo de 2014
La gente se preguntaba una y otra vez qué le había pasado a Fernando, desde que desapareció el pasado sábado a medio día. Primero estaban todos en vilo porque se encontrara bien, y luego al conocerse que su hermano y su prometida lo habían encontrado en Rosario, la pregunta pasaba a ser ¿Por qué se fue?.
Hoy minutos después de las 16, Fernando Marengo tuvo la valentía de dar la cara y visiblemente emocionado pidió disculpas, agradeció a todos por la preocupación y aseguró que van a “postergar el casamiento, pero sí nos vamos a casar”.
Así Fernando junto a Virginia, los cuales estuvieron de la mano durante toda la charla con la prensa, contó su versión de los hechos y afirmó que hoy era consciente de todo lo que se había dicho en estos días sobre su desaparición, pero que no le daba importancia.
“Tuve un estado de shock el sábado a la mañana por un problema económico y decidí irme sin dejar rastro”. Así resumió Marengo, el motivo por el que tomó la decisión de desaparecer.
Se tomó un taxi hasta calle Calchines y Las Heras, esquina en la que se confirmó que se lo vio por última vez, y de allí se tomó un micro en la Terminal hacia Paraná. “Ahí vi un cartel que decía Victoria, y me tomé otro colectivo hacia allí. De ahí crucé a Rosario en un nuevo colectivo donde pregunté en turismo de la peatonal dónde había una pensión para parar y poder esconderme. Y allí me quedé”, contó sobre el camino que recorrió hasta llegar a la ciudad donde fue hallado.
“Sentí mucha vergüenza”, alcanzó a decir antes de quebrarse y continuó “vergüenza por mi familia, por mis amigos, por ella (Virginia)… Toda gente que me quiere y yo les estaba fallando”.
Números
Sobre qué fue lo que pasó con el dinero que debían abonar para cubrir la totalidad de la fiesta y demás, Fernando aseguró que no le dieron los número y que se quedó corto. En cuanto al monto que adeudaban, solo dijeron que era “un montón” y que no lo querían decirlo con exactitud.
“No llegué. Tengo un negocio yo, y sé de números. Entonces no llegar me mató. Yo debía el catering y quise llegar a un acuerdo para la forma de pago, pero no se pudo dar. Y yo los entiendo a ellos, están en todo su derecho de no trabajar si no cobran. Y todo quedó ahí”.
Apoyo
—¿Porqué no hablaste con tu familia o con Virginia, y te fuiste solo?
—No sé. Es algo de lo que me arrepiento y me voy a arrepentir toda la vida. Y todo el mundo me lo preguntó. Mi familia, mis amigos, mis primos, la familia de Virginia, todos. Todos me dijeron que me apoyaban... y bueno me cerré solo.