El santafesino que actuó en la serie El Patrón del Mal
José María Amado participó de la producción sobre el narcotraficante Pablo Escobar. Contó su historia y su paso por la millonaria creación televisiva con más rating de todo el continente.

Sábado 15 de Febrero de 2014

Pablo Felizia

UNO Medios

José María Amado es un muchacho del litoral. Solo le falta la tesis para recibirse de licenciado en Relaciones Internacionales. Un día de marzo de 2012 armó el bolso y se fue a vivir a Colombia. Mientras trabajaba en la Cámara de Comercio, estudió actuación. Las series con producciones millonarias empezaron a disputarle a la pantalla grande porque tienen ventajas: se bajan de internet, hay actores de primera, se puede poner pausa y repetir una imagen cuando se quiera. El Patrón del Mal hoy es furor y cuenta la historia de Pablo Escobar, el narcotraficante más poderoso del mundo.

Este joven de Santa Fe con familiares paranaenses tiene 28 años, desayuna con mates, es hincha de Unión y en unos días aparecerá en una escena como agente de la DEA en la serie más vista del continente.

Para poder actuar tenía que pedir permiso, a veces lo dejaban los sábados. La vida en Colombia no le fue fácil y la peleó como pudo, con las armas que tenía: actuó en ocho producciones, algunas de primer nivel y concretó junto a otros, algunos negocios entre empresas de ese país y argentinas. Dos trabajos diferentes: uno relacionado con la pasión y el otro con la ciencia y el estudio. Cuando habla del cine, por ejemplo, logra integrarlo con el contexto social y político de la historia y el momento, una ventaja que le sumó a sus condiciones actorales. Asegura que las series en ese país crecerán con notoriedad por la cantidad de dinero invertido: para El Patrón del Mal hay cuatro directores y cada uno cuenta con dos camiones de vestimenta de época y más de 150 productores.

El viernes José María Amado habló por Radio La Red Paraná FM 97.1 y contó que ahora volvió a Santa Fe, la de la humedad y el fútbol.

Trascendencia

“En Bogotá se habla neutro y las novelas en idioma, con esas características se venden mejor”, dijo Amado y sin estar acostumbrado a entrevistas radiales dio cuenta de su experiencia. Como en otros trabajos, el de actor está tercerizado y su perfil le permitió hacer una prueba y quedar seleccionado. En aquel momento desconocía la trascendencia que iba a tener la historia de Pablo Escobar para el continente e incluso en países de habla inglesa.

“Cuando un socio de Escobar es tomado por la policía colombiana y es entregado a los norteamericanos aparezco yo. En ese capítulo somos tres extranjeros que captamos a uno de los narcos”, dijo y agregó con humildad: “No tuve mucha participación pero hay un furor en Colombia y en todos lados por la historia que se cuenta”. La Viuda de Negro es otra serie sobre la mujer que adoctrinó a Escobar. Al momento se transmite en Miami y en ella su papel creció y comenzó a consolidarse.

Un personaje

El primer capítulo de El Patrón del Mal llegó a superar los 70 puntos de rating en Colombia y luego se estabilizó en 60. Amado, con los fundamentos de su formación, contó que hay una división entre quienes consideran a Escobar como un personaje nefasto y aquellos que al menos sostienen que construyó barrios, escuelas y apoyó a los clubes deportivos.

“Tenía tanto poder en Medellín que llegó a plantear construir una república independiente. La novela muestra el excentricismo y el lujo; un narco colombiano que aparece como más simpático que la imagen que tenemos de sus pares mexicanos, más violentos y sanguinarios”.

Sus participaciones en la televisión, eran un trabajo, la forma de ganarse la vida en un país que conocía de los libros pero en el que decidió hacer una experiencia. Hay algunos que nunca se animan, nunca se mandan; incluso hay quienes tienen otras posibilidades y sus proyectos solo quedan en libretas y papeles anotados. José María Amado tomó una decisión y se hizo cargo, quiso conocer el mundo y eligió un país difícil atravesado por una historia reciente de sangre. Sabe que aunque su participación haya sido en un solo capítulo, las puertas se pueden abrir. Igual está tranquilo, mañana mirará el partido de Unión contra Sarmiento de Junín y a la noche, si tiene ganas, pondrá un rato la serie de la que hablan todos, una que lo tiene en su pantalla.

Un país dividido por la figura de un personaje sangriento como Pablo Escobar, ahora transformado en personaje, es ineludible en la historia reciente colombiana. Marcó con sangre las décadas del 70 y del 80; capo del narcotráfico, llegó a pagar 150 pesos de los de ahora y argentinos, por cada policía muerto que ultimase un sicario.

“La superproducción de la serie no escatima en gastos. La personificación de Andrés Parra (de Pablo Escobar) es brillante, logró sacarle el acento, la personalidad, los gestos. Tuve la posibilidad de trabajar al lado del personaje de Luis Carlos Galán en un capítulo y el despliegue que se hace en maquillajes y escenografías da cuenta de un gasto millonario”, dijo José María Amado.

En los últimos tiempos, las series ganaron su espacio, incluso, por momentos han sobrepasado el protagonismo a las películas. La posibilidad de volver a ver una y otra vez el último gesto de Walter Withe en la quinta temporada de Breaking Bad, es imposible en el cine. Además hay algo, como una especie de control de aquello que se ve sentado en casa, que brinda como espectadores otras posibilidades y nuevas experiencias.

“Sabían que se podía vender la novela en el exterior. Se ve en Argentina, en Chile y en otros países del mundo; es gigante. Además hay toda una economía alrededor de la historia con gente que alquila su auto, equipos de vestuarios y demás. Si necesitan una casa determinada de la época, van, hablan con el dueño y ponen el dinero que sea si tienen apuro en tenerlo”, contó el actor.

El fútbol

La relación entre Escobar y el fútbol no se escapa ni a la realidad y ni a la ficción: “Los clubes como el América de Cali tenía jugadores pagos a niveles europeo; hay hasta algunas sanciones porque se comprobó su relación con el dinero de Escobar”.

Amado volvió hace cuatro meses a Santa Fe y con perfil bajo; la semana pasada recién contó a sus familiares y amigos en Paraná que una de las series en la que trabajó era esa que ahora pasan a la noche.