Santa Fe
Domingo 31 de Diciembre de 2017

El seleccionado de patín posó la mirada sobre dos patinadores de Alto Verde

En el distrito costero funciona la escuela Fénix, sueños sobre ruedas. La Confederación Argentina de Patín invitó a un entrenamiento a Martina López (12) y Lisandro Rabez (15), quienes viajaron a Buenos Aires para perfeccionarse. Durante 2018, un técnico de la Selección los capacitará para competir. Los comienzos, el presente y la posibilidad de llegar a lo más alto.

La leyenda del pájaro que ardió en llamas y de allí surgió una nueva ave, el Fénix, con un plumaje inigualable, alas de color escarlata y cuerpo dorado, es similar a la historia de un grupo de patín de Alto Verde que luchó incansablemente para que la escuela no cerrara y con mucho esfuerzo resurgió e inspirados en esto es que adoptaron el nombre de Fénix, sueños sobre ruedas.

Y soñar fue lo que nunca dejaron de hacer y les permitió alcanzar grandes logros. Uno de ellos fue haber sido elegidos por la Confederación Argentina de Patín para un perfeccionamiento a cargo de los mejores patinadores del país que forman parte del seleccionado. La mirada se posó sobre Lisandro Rabez de 15 años (el único varón del grupo) y Martina López de 12 años. Esto les permitirá el año que viene seguir aprendiendo con expertos y se les abre la posibilidad de competir.

La escuela funciona en la vecinal de Alto Verde y hoy son más o menos unos 60 los alumnos, desde los dos y hasta los 17 años. Las clases se dictan los lunes, martes y jueves. Ahora comenzó el receso. La profe a cargo del grupo es también muy joven porque tiene 19 años: Lourdes Luly Albaristo; y arrancó como alumna y hoy se puso en los hombros a todo el equipo.

Con mucha emoción por todo lo logrado hasta el momento y aún sorprendida por lo que les depara el 2018, Luly contó: "Este año fue de mucho progreso para todos y en especial para Lisandro y Martina. Recibimos una invitación de una de las técnicas de Santa Fe para participar de una clase de perfeccionamiento en pareja, una de las especialidades del patín de competición".

Cuando surgió esta posibilidad no la desaprovecharon y viajaron porque era en el Club Argentino Juniors y organizado por la Confederación Argentina de Patín. "La clase estaba a cargo de profesionales y multicampeones. Uno es italiano Patrick Venerucci y el otro es Máximo Giraldi. Nuestros chicos patinaron junto a patinadores de la selección de patín. Eso nos permitió la apertura a muchas ideas y nos despertó las ganas de competir y ese es nuestro proyecto para 2018 tanto en pareja como en individuales", relató a UNO Santa Fe con mucha emoción Luly.

"Ellos tenían miedos, nervios, ansiedad. Patinaban en la vecinal de Alto Verde y viajaron a patinar a un club de Buenos Aires con un técnico italiano y a la par de patinadores mundialistas y de la selección, entonces para ellos primero fue miedo, después ansiedad y luego dejaron toda su pasión y no los podíamos sacar de la pista. Los motivó mucho, los incentivó bastante", relató Albaristo emocionada y también orgullosa.

En este sentido, agregó: "Somos una escuela que muchos no la conocen, en el barrio tampoco es muy popular y esto le dio mucha vida y despertó la pasión en los chicos. De esta manera se pudo reconocer el trabajo que hacemos hace casi cuatro años. Fue un fortalecimiento para todos".
Volar más alto
Lisandro junto con Martina y el grupo de los más avanzados va a empezar un perfeccionamiento en enero de 2018 con uno de los técnicos del seleccionado. Este es el premio luego de participar de esa clase en Argentino Juniors. "Es Fernando y vamos a estar con él todo el año. Posibilidades de competir las hay y entrenando junto a uno de los técnicos de la selección y sin dudas van a dar más de lo que ellos se imaginan y lo vamos a aprovechar", agregó al respecto.

Para concretar esta especialización tendrán que viajar a la localidad de Carlos Pellegrini o al club Central de Coronda. "Son viajes que tendremos que solventarnos nosotros, pero no es algo fuera de lo común sino que es parte de los trabajos en conjunto que hicimos durante todo el año con los padres. Esto nos va a permitir ir superando las categorías y llegar a competir representando a Alto Verde, a Santa Fe y porque no, algún día, a la Argentina", dijo más adelante Luly.

La profe contó que "nunca nos animamos a las competencias, no teníamos el incentivo que tenemos ahora para poder competir" dijo y luego agregó: "Lo nuestro fue siempre festivales, encuentros y ahora que se dio esta posibilidad no les sacás a los chicos la palabra competir y competir".

Hasta el momento, el grupo estaba integrada por todas nenas y adolescentes y un solo varón: Lisandro. "Ahora que se abrieron las preinscripciones y gracias a esto nuevo que nos pasó y la difusión que tuvo, se anotaron dos varones más. Ahora los varones del barrio van perdiendo ese miedo o la vergüenza o derribando esos estereotipos de que el patín es solo para las mujeres y se están animando a poder vivir lo que es el patín".

La pasión desde chica
Lourdes Albaristo tiene 19 años, en poco tiempo cumplirá 20, y hace casi dos años que está al frente del grupo. "Arranqué de chica a patinar en la vecinal cuando antes había otra profesora. Vi que me gustó y empecé a tomar clases particulares con técnicos de varias escuelas de Santa Fe y así me fui perfeccionando hasta que un día la profe decidió irse, dejó la escuela sola de un día para el otro y de ese grupo era la más grande, pero tenía 14 años. Fue un año de angustia porque nadie quería dejar de patinar pero tampoco teníamos a alguien que viniera a darnos clases", relató sobre cómo resurgió esta escuela.

En ese momento lograron contactarse con Valeria Pereira y "ella fue la que nos dio una mano tremenda para que la escuela pueda renacer y ella se quedó a mi lado, ayudándome hasta que yo cumpliera los 18 años que es más o menos la edad para estar al frente del grupo y ella se volvió a su antigua escuela", contó Albaristo.

Cuando ya se había cerrado todo y estaban felices porque volvía a nacer la escuela, surgió la idea de colocarle un nombre. "En un primer momento, la idea era ponerle renacer, pero nos pusimos a buscar en internet, en libros y encontramos la historia del ave Fénix y se parece mucho a nuestra historia porque nosotros caímos hasta el fondo, nos hicimos cenizas y desde ahí renacimos con un montón de fuerzas para poder ser lo que hoy es Fénix, sueños sobre ruedas", aseveró sobre por qué este nombre.

Antes de finalizar, Luly dejó un párrafo aparte para referirse a los padres de la escuela de patín porque sin ellos nada podría ser posible. "Los padres son pilares fundamentales, creo que sin ellos hoy Fénix tampoco podría ser. Se encargan de todo, en el mínimo detalle ellos están. Mi lugar son los chicos y las clases y los festivales y la organización está a cargo de ellos, están siempre".

El pasado fin de semana, llevaron a cabo el último festival del año y se hizo en Sauce Viejo. "Nos queda un encuentro entre nosotros para terminar, pero sin patinar y ya despedimos el 2017 y arrancamos el 2018 con todo. Las clases en la vecinal arrancan entre febrero o marzo y no paramos en todo el año. Ya hay más de 20 inscriptos y estamos contentos con eso porque nos espera un gran año", finalizó Lourdes Albaristo.