Lunes 21 de Julio de 2014
Ella tiene 90 años. Él, 80. Y ella todavía justifica esos diez años de diferencia: “En el amor, la edad no importa”. Regina Ananía y Armando Russo viven sobre calle Centenera, muy cerca de la avenida Perón. Y son historia para contar no solo por las décadas que llevan en Villa del Parque, sino porque en pocos días más van a contraer matrimonio en la parroquia Cristo Obrero.
En tiempos en los cuales son muchos los que huyen de las promesas frente al altar, ellos se la juegan una vez más, en agradecimiento a esas vueltas de la vida que los ayudaron a encontrar el amor una vez más a esta edad.
En diálogo con Soy de, fue Regina quien tomó la posta y habló de su llegada al barrio, hace más de 60 años: “Cuando vinimos a Villa del Parque, en el año cuarenta y pico, el barrio todavía se llamaba El Triángulo. Había una cava tremenda en la esquina, donde hoy es la calle José Díaz. Mi nena tenía cuatro o cinco años”.
“Edificamos acá porque conseguimos comprar un terrenito y en otro lugar no encontrábamos. Nos pareció que estaba bien, estábamos tranquilos. En la zona no había muchos vecinos y había muchas viviendas precarias”, recordó.
En la zona se encontraba ya el Hospital Iturraspe, dentro de las edificaciones más sobresalientes, pero había pocas más. “Edificios públicos no había ninguno. Los comercios eran todos chicos, de barrio, pequeños almacenes. Que yo recuerde no había ninguno de los grandes, de los de ramos generales. Era un barrio precario, porque al estar la cava, nos desmerecían mucho. No teníamos agua potable ni otros servicios”, describió.
Hay que aclarar que, en la actualidad, Villa del Parque cuenta con energía eléctrica y red de agua potable, pero todavía hay conexiones informales en distintas viviendas de la jurisdicción vecinal. En cuanto al transporte público por colectivos, la zona está cubierta por las Líneas 9 y 14, que pasan por la avenida Naciones Unidas, junto a las vías. Por otra parte, la obra de cloacas se licitó hace poco más de un mes, en el marco del Programa de Intervenciones Integrales que lleva adelante el gobierno provincial.
Regina señaló que el mayor crecimiento de la zona, tanto a nivel demográfico como en cuanto a las mejoras, se produjo cuando se tapó la cava mencionada. “Ahí se empezaron a construir más viviendas. Ya estaba incluso el Padre (Osvaldo) Catena en el barrio. Él hizo mucho por nosotros, por este barrio, más de lo que debería haber hecho incluso (ver más información en página 5). Desde el fondo hasta la avenida Perón, el mismo cura andaba limpiando los zanjones”, mencionó con cariño.
—¿Qué espacio de entretenimiento recuerda en la zona?
—Salíamos muy poco, no teníamos mucho cerquita. Lo más cercano que teníamos era el club Barranquitas, que estaba por la avenida López y Planes. Después estaban los bailes de Unión, nada más. A dos cuadras de la Perón había un club de vecinos, pero era más para ir a jugar a las bochas. No iba a ver mucho yo, pero tenía un hermano que cantaba en una orquesta.
—¿Cambió mucho el barrio en estos últimos años?
—Sí, para bien. El barrio mejoró mucho, hay mucha gente buena. Es un lugar tranquilo. A mí me gusta, tengo una vida acá. La verdad es que no lo cambiaría por ningún otro barrio. Lo más lindo que tiene es que la gente es unida, no nos peleamos entre vecinos.
La decisión
“Yo quedé viuda hace muchísimos años, después me volví a casar. Ahora sentí un nuevo llamado de Dios, que quiere que haga este casamiento. Yo voy a cumplir 91 y él 81, pero te digo que en la pareja la edad no quiere decir nada. Es mucho respeto, es quererse, es ser unidos”, dijo Regina.
En realidad, los novios se iban a casar hace dos semanas, pero por un imprevisto debieron posponer la fecha. Ahora marcaron en el almanaque el próximo fin de semana y cruzan los dedos para que todo marche bien y se pueda concretar el matrimonio en la parroquia Cristo Obrero. “Es la capilla de todo el barrio. Los chicos en esta zona se criaron ahí. Ahí los ayudaron mucho a todos”, acotó la vecina.
Paraditos uno junto al otro, tímidos para sonreír, ambos se paran en medio del living para la foto. Quizás en poco tiempo más esta imagen y la del altar se sumen a las tantas que llenan de colores las paredes y sus estantes, colmados de buenos recuerdos.
Instituciones
En Villa del Parque se encuentra la escuela primaria Nº 1.132 Cristo Obrero y el jardín de infantes Nº 1.448. En ese mismo edificio, en la tarde noche dicta clases la Escuela de Enseñanza Media Nº 3.025. Todas tienen un servicio de comedor y copa de leche.
En la vecinal del barrio funciona la Escuela de Educación Media para Adultos Nº 219; mientras que en la zona sur funciona el jardín de infantes Nº 3.053 –de la escuela Nº 2.053 La Solidaridad, de Barranquitas.
En cuanto a la cobertura de seguridad, dentro de la jurisdicción vecinal no hay comisarías. La zona es custodiada por la Seccional 6ª, emplazada en el barrio Barranquitas. Sí hay un centro de salud en el barrio, que cubre las necesidades básicas de la zona, para las atenciones más importantes, los vecinos se acercan al Hospital Iturraspe.
En los últimos años, hubo numerosos reclamos de vecinos organizados en esa zona de la capital provincial por los más diversos motivos (ver página 7), y también proyectos y promesas presentados en conjunto por el gobierno provincial y el municipal.
Entre ellos, las autoridades aseguran que se concluyó con las obras de limpieza y profundización del canal Justicia, que permite un mejor escurrimiento del agua de lluvia de los barrios Villa del Parque, Villa Oculta y Roma.
También se avanza en la limpieza de las cunetas para luego demarcar la calle y emparejar el abovedado con motoniveladoras. Según explicaron desde la Secretaría de Obras Públicas, al tener las zanjas limpias se mejora el escurrimiento del agua de lluvia y también el estado de las calles.