“El vínculo del profesional con la gente es lo que realmente cura”
Eso cree Ena Richiger, doctora en Medicina, especialista en Salud Pública y fundamental mentora del proyecto sanitario de Rosario, que se instaló en la provincia de Santa Fe desde finales de 2007

Viernes 30 de Mayo de 2014

La doctora en Medicina, Pediatra, especialista en Salud Pública y una de las fundamentales mentoras del Sistema Público de Salud en Rosario, Ena Richiger, es una especie de “mito viviente” del ámbito sanitario progresista provincial y nacional.

Por ello, no es casual que un Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) en Sunchales, su ciudad natal, lleve su nombre, en reconocimiento a sus más de 50 años de trabajo en pos de mejorar la calidad de vida de los sectores históricamente postergados.

En un interesante diálogo, profundizó sobre el necesario vínculo entre las conceptos de Territorio, Comunidad, Grupo de Referencia, Población a Cargo, Caps, Hospital y Derecho a la Salud, temas convocantes de una jornada que se realizó en la ciudad, en donde se discutió también sobre las relaciones entre Salud y Territorio.

—Doctora, usted es parte fundamental de la construcción de un sistema de salud pionero, que nació en Rosario hace más de dos décadas y que se consolida desde fines de 2007 en la provincia, con sus fortalezas y debilidades.

—Gracias por la consideración. Todo eso fue posible y sigue siendo posible trabajando y militando con muchos, muchos otros. Lo cierto es que la mayoría de ustedes fueron testigos de los programas centrados en los hospitales base y áreas programáticas, cuando se construyeron muchos centros de salud y periféricos. En la década de los 90, la primera transformación surgió desde Rosario donde los centros periféricos pasaron a ser centrales; luego eso sucedió desde fines de 2007 en toda la provincia, cuando la centralidad pasó desde los hospitales a la población. Fue un cambio de las políticas que nos diferenció del resto del país, donde todavía hay áreas programáticas, desde la Quiaca hasta Tierra del Fuego. Este replanteo del sistema de salud cambia justamente al sistema en su totalidad. Porque implica que al cuidado de la salud lo tenemos que realizar, con el ciento por ciento de la población, en sus territorios. A los hospitales centrales llegan –o deberían llegar– el 10 al 20 por ciento de quienes requieren atenciones de complejidad.

—Para que todos lo entiendan: ¿cuál es la importancia de los conceptos de Territorio, Caps y Hospital, desde una perspectiva de la Salud Pública?

—Son los tres escenarios fundamentales para la construcción de un Sistema Integrado de Salud. El Centro de Salud es un espacio de vínculos que se conoce materialmente cuando el trabajador está “pateando el barrio”, porque es allí adonde observamos la distribución homogénea o diferenciada de los distintos grupos, y nos interesa el territorio en tanto allí mediremos la eficacia de las políticas sanitarias mediante los indicadores epidemiológicos. Posteriormente, es en el denominador poblacional (la comunidad, con nombre y apellido), donde encontraremos si estamos haciendo bien las cosas. De modo tal que debemos conocer palmo a palmo el territorio y haciéndoles conocer el proyecto de salud a su comunidad, escuelas, clubes, ONG, actores centrales para dialogar, problematizar y conocer el estado de salud de la gente. Debemos definir e identificar a la población de nuestro territorio, responsabilizarnos por ella, y seguir su evolución a través del tiempo, mínimo, durante cinco años, para medir resultados.

—¿Y eso cómo se logra?

—Para ello, el recurso humano es central. Porque la capacidad de resolver todos los problemas que afectan a la población pasa por tener verdaderos equipos de referencia, con médicos y enfermeros; y por hacer un seguimiento de las familias a través del tiempo. Es ese vínculo el que garantiza el éxito terapéutico de cualquier abordaje: la confianza. Eso se construye a través del tiempo y siendo solidarios y comprometidos. Cuando yo era joven, en general, las familias tenían un médico de cabecera, no importaba tanto la especialidad sino que conocía a toda la familia, sus antepasados, sus problemas, sus angustias y alegrías. Esa conexión, esa cercanía, marcaba la diferencia en la calidad de la atención en salud. Las condiciones sociales, culturales, demográficas con mayor crecimiento poblacional hoy cambiaron, y las fragmentaciones son aún mayores. Por eso, la historia clínica familiar que desde hace pocos años tenemos es una herramienta fundamental. Que los profesionales de los Caps se responsabilicen por su población a cargo, marca la diferencia.

Más allá del nombre

—¿Qué significó para usted que un Centro de Salud lleve su nombre?

—Creo que ese nombre no implica un mérito individual, es de algún modo una representación de todos los trabajadores enamorados de salud pública, que venimos trabajando por un proyecto de salud superador. Hace patente que un compromiso con la salud de la gente implicó profundos cambios en las prácticas para poder lograr mejores resultados. Porque vemos a la salud no solamente como un problema “médico”, sino que es un problema de todos, excede los límites de lo que podemos hacer los trabajadores de la salud. En ese sentido, creo que en la provincia hubo en 2007 un comienzo muy promisorio porque tiene los tres soportes fundamentales para crear este nuevo proyecto y está dando los resultados esperados. El primer soporte, fundamental, es la decisión política de priorizar salud, porque es sobre la base de esta priorización que los trabajadores del área van a poder concretarlo en las actividades necesarias, y ellos constituyen el segundo soporte, de ahí que la calidad del recurso humano, la calidad entendida no solamente desde la capacitación específica que cada uno debe tener, sino también la calidad humana con que se deben afrontar, en este momento, los problemas cotidianos desde cualquier sector de salud. El tercer soporte es la propia comunidad, que muchos doctores que consideran que es el primer y fundamental nivel de atención de la salud.

Finalmente, consultada Richiger por otros medios sobre “qué es la atención primaria de la salud para que todos lo entiendan”, explicó: “Es un término que se ha utilizado para muchas cosas, se han denominado programas de atención primaria, primer nivel de atención. Yo creo que es una estrategia, es una filosofía de trabajo dentro de salud para enfrentar en el día a día los problemas cada vez más complejos que tenemos. Yo diría que las problemáticas de salud tienden a tener un contenido social que supera lo de la tradicional medicina. Esta imbricación de problemas sociales con problemas orgánicos, problemas médicos, hace que sean necesarias muchas miradas de las muchas verdades que hay sobre salud, para potenciar realmente el trabajo de los equipos de salud”