Martes 25 de Marzo de 2014
El socavón de calle Urquiza y Cándido Pujato era parte del paisaje cotidiano de los vecinos de la vecinal Mariano Comas. En varias oportunidades se intentó solucionar el problema, pero al tiempo el hundimiento volvía a producirse. En noviembre del año pasado Aguas Santafesinas volvió a encarar una obra en el lugar para intentar dar una solución definitiva.
Esos trabajos están llegando a su etapa final y en 45 días se estaría en condiciones de volver a habilitar el tránsito en esa esquina de la ciudad. Ayer se empezó a terminar el tendido del nuevo colector cloacal. En diálogo con Diario UNO el encargado del área de prensa de Aguas Santafesinas SA (Assa), Germán Nessier, dijo que “eso va a permitir que una vez que se termine la última cámara, que es la que termina en el extremo norte de este colector de 600 milímetros de diámetro, se cierre el circuito hidráulico de la nueva cañería que tiene una extensión de 70 metros”.
La obra, que demandó una inversión total de 5,5 millones de pesos y fue ejecutada por la empresa Winkelmann SRL, permitirá cegar el colector que estaba en funcionamiento que corría por debajo de la mano oeste de calle Urquiza y poner en funcionamiento la nueva cañería que va por la mano este de esa calle.
“Posteriormente se va a reparar el pavimento de la zona donde se estuvo haciendo el tendido de la cañería y, también, el sector que se hundió donde estaba el colector existente. Una vez que se terminen esos trabajos estaría finalizada la obra. Estimamos que eso sucederá en unos 45 días si es que las condiciones climáticas lo permiten”, explicó Nessier.
Los reiterados problemas de hundimiento habrían estado asociados con el colector que hoy se está reemplazando. “Donde actualmente se ubica la vecinal Mariano Comas antes era un viejo pozo de bombeo de cloacas. Además, las características del suelo del lugar hicieron que para realizar los trabajos se tuvieran que realizar previamente la depresión de napas con 18 perforaciones; y para sostener las cámaras que tienen 2,5 metros por tres de lado y 6 metros de alto que están en los extremos (sur y norte) del colector se armara un sistema de pilotaje como el que se usa para hacer las fundaciones de un edificio. Eso se hizo para sortear los problemas que puedan generar las características del suelo”, expresó.
Además para hacer los trabajos se utilizó un tablestacado con hincado por vibración. Esa forma de trabajo permite un menor impacto en el entorno y se ubicaron tensores para poder sostener la estructura y trabajar en la cañería que se ubica a más de seis metros de profundidad. Las obras comenzaron en noviembre del año pasado. Pero hubo dificultades por las lluvias y con el tendido de la cañería por estructuras que se encontraron durante la ejecución de la obra y que se tuvieron que demoler.
El socavón ya se había arreglado en un par de oportunidades y el problema volvía a aparecer. “Estimamos que esto es la solución definitiva porque se hicieron previamente estudios del suelo y se está usando una cañería de polietileno de alta densidad, de una pulgada y media de espesor y de 600 milímetros de diámetro. Además los tramos de esta cañería se fusionan por cuplas de termofusión y el sistema de pilotes para las cámaras brindarían las condiciones para que no se registren nuevos inconvenientes, ya que se dejó de lado la cañería que estaba ocasionando el hundimiento del pavimento.