Domingo 23 de Noviembre de 2014
En el marco de una iniciativa conjunta entre el Rotary Club Arroyo Leyes de la Costa y el Proyecto Semilla de Paz (coordinado por UNITAR y Ant Hiroshima) se realizó este sábado la plantación de un retoño diospyros kaki, proveniente de un árbol que sobrevivió a los bombardeos caídos sobre Hiroshima durante la Segunda Guerra Mundial.
Celia Ines Saldaña, secretaria del Rotary Club Arroyo Leyes de La Costa, comentó a Diario Uno que la actividad constituyó "una ayuda memoria sobre lo que pasó el 6 de agosto de 1945 sobre el bombardeo atómico, cuyo epicentro fue Hiroshima. Se pensó que nada crecería ni viviría alrededor, y a los pocos meses, aparecieron nuevos brotes. Fue un mensaje poderoso que animó a los sobrevivientes en la lucha por la reconstrucción de la ciudad. Ante el desastre y la desolación, siempre debemos tener fe y poner esfuerzo"
El evento
Sobre el desarrollo del evento, Saldña comentó que "recibimos al Licenciado Julio Bernal, Coordinador General del Proyecto Semillas de Paz, quién estuvo acompañado por el Doctor Ernesto Matahazi. El acto se realizó en la Biblioteca Amanecer. Se proyectó un video sobre lo ocurrido en agosto de 1945, acompañado por una explicación de Bernal. Después se sucedieron preguntas y respuestas entre el público y los disertantes. Luego se firmó el acuerdo y protocolo de la entrega, por el cual la comuna es receptora del retoño diospyros kaki, con el compromiso que eso representa. Siempre es acompañada por Rotary Club Arroyo Leyes"
Interés comunal
Saldaña agregó que "el presidente comunal, Eduardo Luis Lorinz, declaró de interés comunal a Semillas de Paz. Nos acompañaron representantes del gobierno local, de la Escuela Nro. 30, del Club de Abuelos, de la Vecinal de Arroyo Leyes, los rotarios del Rotary Club de Santa Fe y Constituyentes y vecinos" Para finalizar, la directiva afirma que "después nos dirigimos a la plaza Paul Harris, que recibe ese nombre en honor al creador del Rotary Internacional, y allí descubrimos una placa y se plantó el retoño, tarea en la que todos contribuimos"
Mensajes
Repasando cuales fueron las enseñanzas que les dejó este evento, Saldaña enumera que "esta actividad nos dejó muchos mensajes: ante una caída todos debemos levantarnos, ya que todo un pueblo pudo hacerlo; que no se puede ir contra la fuerza de la naturaleza y que debemos decir no a la droga y a la trata, por que allí está presente Semilla de la Paz, en todo el Corredor de la costa"
Único en Santa Fe
Recordando cómo fue que nació el vínculo con Semillas de la Paz, Saldaña comenta que "asistimos a un seminario del Rotario que se realizó en la ciudad de Paraná, donde se plantó un retoño. Allí nos conocimos con los representantes del proyecto y nos mantuvimos en contacto hasta que pudimos realizar la actividad. Hay que destacar que estos retoños se encuentran en Europa, Buenos Aires, Paraná y ahora en Santa Fe. Para nosotros es muy importante porque en el único lugar de Santa Fe que hay retoños es en Arroyo Leyes"
El Proyecto Semillas de la Paz
La bomba atómica lanzada el 6 de agosto de 1945 sobre la ciudad de Hiroshima convirtió al centro de la ciudad en un desierto radioactivo, arrasado y carente de vida, donde se creía que por 75 años nada crecería. Sin embargo, pocos meses después se comprobó la aparición de brotes de lo que habían sido frondosos árboles.
Hiroshima es hoy una ciudad luminosa y verde, donde se destacan 170 árboles ubicados en un radio de dos kilómetros del hipocentro registrados por el municipio como árboles A-bombardeados, testimonio vivo de la devastación causada por las armas nucleares. Por años han sido cuidados afectuosamente por autoridades, botánicos y ciudadanos. A cada uno de ellos se los ha identificado con una placa especial y un nombre único: Hibakujumoku (Árbol sobreviviente).
La Iniciativa GREEN LEGACY HIROSHIMA, liderada por UNITAR (Instituto de las Naciones Unidas para la Formación Profesional e Investigación) y la ONG ANT Hiroshima, comenzó la etapa piloto de recolección y entrega de semillas de Árboles Sobrevivientes a destinos cuidadosamente seleccionados, con el objetivo de enviar al mundo un mensaje de paz, preservación del medio ambiente y no proliferación nuclear.
La fase piloto culminó a mediados de 2012, y el Colegio argentino japonés "Nichia Gakuin", de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fue invitado a participar.
Las semillas recibidas ya fueron sembradas y esperan crecer y ser entregadas a sus "hogares" definitivos, mediante el que se ha dado en llamar "Proyecto Semillas de Paz"
Cabe mencionar que dicha iniciativa tiene el total respaldo del Alcalde de la ciudad de Hiroshima (quien integra el grupo de Alcaldes por la Paz), y la Organización de las Naciones Unidas, a través de UNITAR, se comprometió a continuar su apoyo a través de la firma de un Memorandum de Entendimiento.