Jueves 07 de Agosto de 2014
Desde hace dos meses, un grupo de vecinos autoconvocados de barrio Roma comenzó a demandar diferentes arreglos para esa zona de la ciudad. Hoy la mayor necesidad pasa por mantener la limpieza del barrio. Por ese motivo, desde el 4 de agosto impulsan la colecta de firmas para lograr una solución al basural que se formó en calle Roque Sáenz Peña, entre Salta y Lisandro de la Torre. Allí, justo detrás de una cancha de fútbol, hay un espacio público donde durante la semana juegan los chicos del barrio y durante los fines de semana se juega el torneo de fútbol de veteranos.
En las zonas aledañas al basural se encuentra la escuela Leandro N. Alem, el club Newell’s Old Boys, las torres del complejo habitacional La Florida, el colegio Sagrado Corazón de Jesús, el hospital de Niños Dr. Osvaldo Alassia junto al jardín de infantes del Hospital y la Casita de las Madres del hospital de Niños respectivamente.
Más allá de lo estético, la preocupación de los vecinos se basa en el hecho de que al encontrarse en plena vía pública, el contacto inmediato con las personas que circulan a diario por el barrio, genera una eventual afectación a la salud de los mismos. Destacan, además, que al espacio de esparcimiento concurren niños en diferentes momentos del día, que están en contacto no solo con la basura acumulada sino que también reciben el humo que genera la quema de esos desechos a partir del fuego que inician los vecinos de las inmediaciones.
El martes los vecinos recibieron el llamado desde la Municipalidad, a través del cual les comunicaban que el basural había sido levantado. Al recibir esa noticia la alegría fue muy grande. Pero lamentablemente por la desidia, la falta de educación y la comodidad de unos pocos, el bienestar de una comunidad se vio empañada otra vez. El miércoles por la mañana comprobaron que en el lugar había otra vez residuos. Personas que trabajan en las inmediaciones del lugar pudieron observar cómo los carros se acercaron hasta el lugar para tirar su basura, al mismo tiempo que una camioneta descargó papas podridas y maples de huevos.
“Sentimos una alegría muy grande porque nunca pensamos que iban a actuar tan rápido. Justo coincide que el martes el intendente Corral visitó el barrio por unas obras que van a hacer en el club (Newell’s Old Boys) junto al gobierno provincial. Ahí un vecino tuvo la oportunidad de darle la nota en la cual se plasmaba el reclamo. Creo que por eso actuaron tan rápido”, relató Alan Carnaghi a Diario UNO, uno de los jóvenes que junto a un grupo de vecinos autoconvocados del barrio impulsan las mejoras.
Cuando comprobaron que el lugar se había vuelto a llenar de residuos de todo tipo, la indignación invadió al joven y a sus vecinos. Pero lejos de desanimarse manifestaron sus ganas de seguir trabajando en las mejoras que sean necesarias para que barrio Roma se pueda caminar en toda su extensión.
Con ese objetivo el grupo de personas que se formó hace ya dos meses, trabaja para revertir las problemáticas con las que conviven a diario. “Queremos que todos se puedan sentir cómodos y llevar una vida digna, en el lugar que eligieron como su hogar”, aseguró el vecino.
Efecto contagio
Hasta ahora, los reclamos que se realizaron a la Municipalidad, lograron una rápida respuesta. Así sucedió con el estado de calle Mendoza, la cual desde hacía dos años presentaba grandes pozos y baches que dificultaban el tránsito. En esa oportunidad se lograron juntar un total de 320 firmas, las cuales fueron enviadas y presentadas a las autoridades. El resultado fue inmediato: a las dos semanas una cuadrilla municipal se acercó para llevar adelante los trabajos necesarios para solucionar ese problema.
Contagiados por el rápido accionar, a finales de julio, el grupo volvió a repetir la metodología de trabajo. En ese caso fue para conseguir mejoras en la iluminación. Para juntar las firmas fueron casa por casa para conseguir la rúbrica de los habitantes del barrio. Un total de 400 personas respaldaron ese nuevo pedido.
“A la semana vino la gente de la Municipalidad y desde avenida Freyre hasta Lamadrid cambiaron la mayoría de los focos y pusieron nuevos”, relató Alan entusiasmado por los logros que pudieron cosechar gracias al trabajo en conjunto de personas jóvenes, que de a poco se fueron juntando y agrupando con el único objetivo de trabajar demostrando su compromiso con el barrio.
Para reunir voluntades y lograr su nuevo objetivo los impulsores del proyecto optaron por repartir planillas de firmas en los negocios del barrio. De esa manera, los vecinos puedan colaborar dejando su rúbrica en los mostradores cuando van a hacer las compras.
“Justo coincide que en cercanías de este espacio hay muchos lugares donde los chicos van a jugar. No son solo vecinos del barrio los que tiran residuos, sino que viene gente de afuera que baja la basura y la quema. Pero es más que nada por iniciativa de los vecinos que se quejaron a través del perfil de Barrio Roma en Facebook que se lograron mejoras”, dijo Carnaghi.
Los ideólogos de este sistema no desestiman continuar con este mecanismo. Por eso desde la semana que viene los esfuerzos estarán puestos en darle forma a la agrupación y empezar a tener reuniones semanales para seguir solucionando otros problemas del barrio.
“Ahora estamos viendo que sobre calle Salta, que está el distrito militar, es la salida del Liceo y los autos pasan rapidísimo. En esa esquina son numerosos los accidentes y queríamos que hagan un baden para reducir la velocidad”, agregó el vecino.
Como esa iniciativa, la cantidad de ideas que apuntan a mejorar la calidad de vida de los vecinos, hay muchas otras. Un ejemplo es el proyecto, que aún es solo una idea, de generar un sector de juegos en un espacio verde para que los chicos no estén solo en la cancha de fútbol. “Hasta ahora fue todo muy rápido, pero como venimos teniendo muy buenos resultados y la mayoría de los vecinos están muy contentos vamos a seguir trabajando de la misma manera”, aseguró el joven.