En barrio San José realizaran dos abrazos simbólicos para pedir seguridad
Ambas iniciativas fueron coordinadas por separado. El primero será este viernes a las 10, en defensa del dispensario, y el segundo será el sábado, en el edificio donde funciona La Casita de Acción Educativa.

Jueves 19 de Abril de 2012

El lunes 16 de abril, un muchacho lastimado con heridas de arma blanca fue curado por un médico del dispensario de barrio San José. Pero antes de irse, el jóven le robó el celular al profesional. Dias antes, durante el fin de semana de pascua, el centro educativo, conocido como La Casita, de la asociación Acción Educativa, fue blanco de hechos de vandalismo.

Los casos, pusieron de manifiesto la creciente ola de inseguridad  que - más allá de que el grado de violencia ejercida no sea tan profunda como en otras crónicas policiales - sí afecta la integridad de quienes prestan servicios y de quienes concurren a este tipo de instituciones que sobreviven gracias a un fuerte ímpetu solidario.

Y es por eso que los vecinos decidieron unirse para respaldar la labor de quienes diariamente concurren a las calles de barrio San José para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

El primero de los abrazos anunciados, fue el que organizaron los integrantes de la vecinal del barrio. Su presidente, Juan Bender, explicó que la idea del abrazo “es justamente demostrar el aprecio que los vecinos tenemos por el dispensario y la falta que nos hace. Su función es clave para nosotros y no queremos que por este tipo de episodios, que ya tienen una frecuencia muy preocupante, se llegue al cierre del lugar”, indicó.

En este sentido, detalló que la manifestación se realizará hoy a las 10, donde un grupo de vecinos e instituciones varias de la zona formarán un abrazo solidario al Centro de Salud San José, ubicado en calle San José 7040.

Lo curó y le robó

El caso del robo de celular ocurrió el lunes a la mañana, cuando un joven de 18 años, con una herida de arma blanca en la mano, acudió al dispensario en barrio San José para ser atendido. Luego de recibir las curaciones por parte del médico del lugar, aprovechó la situación para robarle el celular. El joven escapó  a las corridas, ante la mirada de al menos otros 15 pacientes que esperaban a ser atendidos.

 Pedro Ramírez Celaya, el médico afectado dijo que “el paciente al cual estaba atendiendo me robó el celular de mi consultorio. Yo le curé la herida de arma blanca que tenía este sujeto, le recomendé que vuelva en 24 horas y antes de irse me manoteó el celular y salió corriendo. El problema no es mi celular sino que esto demuestra la vulnerabilidad que tenemos los trabajadores de la salud en los barrios. Este gobierno provincial, que pretende hacer de la atención primaria algo sagrado, no protege a los ejecutores de esta política”.

 Además, agregó que: “Yo hace 27 años que trabajo en este dispensario. Yo vi nacer a este efector de salud. Uno pensaba que le hacíamos falta a la gente y esto nos protegía. Ahora, ya no les importa. A nadie le importa nuestra seguridad. Aquí hay que implementar una política de Estado de seguridad. Nosotros estamos en el corazón de un barrio altamente peligroso”. En este sentido, Bender indicó que además del dispensario, otras  instituciones y comercios de la zona fueron blanco del delito “ que no distingue horarios”. “Creemos que no es gente del barrio la que está perpetrando estos hechos. Son caras desconocidas, pero que se empiezan a detectar con más frecuencia”, detalló el presidente vecinal.

“Nos siguen pasando cosas”

El segundo abrazo será el sábado , a las 11, en calle San Lorenzo al 7200 y lo organizó la asociación Acción Educativa. “Desde el año pasado hemos estado constantemente aguantando robos, destrozos, roturas de la casita que  tenemos en calle San Lorenzo. Hemos hablado con la policía y seguridad comunitaria... pero nos siguen pasando cosas.

No queremos irnos del barrio, queremos seguir apostando a construir con los sectores populares como lo hacemos desde hace 25 años; así que decidimos realizar un abrazo simbólico”, expresaron desde la asociación.

Y agregaron: “Vamos a estar acompañados por las organizaciones del barrio, y van a estar las niñas y niños que van al CEP todas las semanas y sus familias. Queremos compartir además  dos números de una Revista que hemos editado, pensada y planificada por los chicos y las chicas del  barrio, donde plantean su mirada sobre el lugar y lo que allí pasa”.