Sobre la vereda oeste de Bulevar Oroño, entre avenida Pellegrini y bulevar 27 de Febrero, un hombre se ejercita, corriendo; mientras, en la vereda de enfrente, una bandera argentina con el logo de La Renga, casi en el centro, ondea al ritmo de "La balada del diablo y la muerte".

La postal es un pequeño gráfico del cambio de fisonomía que se vivió ayer en el parque Independencia con la vuelta de La Renga a la ciudad, que trajo consigo al público fiel que la acompaña a todos lados.

Después de tres años de no actuar en un escenario local, cuando presentó en Metropolitano su último álbum, Pesados Vestigios, la banda de Mataderos volvió para tocar los clásicos que hicieron delirar a alrededor de 30.000 personas que se acercaron al Coloso Marcelo Bielsa. Y aún queda el segundo show que la banda dará el jueves que viene en el mismo estadio.

El "banquete" comenzó pasadas las 22 con un gran marco, con público que llegó en cientos de colectivos, combis y autos para acompañar a una de las bandas más icónicas del rock nacional.

Antes del show, el festival de banderas se hizo presente en las inmediaciones del parque: sobre Oroño, 27 de Febrero y en distintos lugares los trapos se dejaron ver antes de tomar protagonismo dentro del estadio.

Tampoco faltaron las decenas de carritos de choripanes, que brindaron un delicioso aroma a un ambiente cargado de rock. Desde temprano en la tarde, no hubo rincón del parque en el que no se escuchara alguna melodía de la banda de Mataderos.

Muchos autos, diseminados por las calles aledañas al estadio, se dejaron ver totalmente abiertos y con clásicos a todo volumen, como "Hablando de la libertad", "El final es en donde partí" o "Lo frágil de la locura".

Al caer el sol, alrededor de las 18, pequeños grupos de fanáticos esperaban ingresar al estadio al calor de pequeñas fogatas controladas, en el sector detrás de la Dirección General de Tránsito.

A la par de esa imagen, por avenida Pellegrini, la fila de colectivos de dos pisos, combis y autos que llegaban a la zona no cesó hasta momentos antes del inicio del recital.

Nuevo disco

El productor de la banda, el cordobés José Palazzo, estimó que serían más de 50.000 personas las que pasen por el estadio de Newell's para celebrar los dos nuevos "banquetes" junto al grupo: el de ayer y el del próximo jueves.

"Es muy probable que el del 24 (de mayo) sea el último concierto que dé la banda antes de presentar su disco. Por lo general, cuando graban, paran un tiempo para editar", explicó Palazzo.

La zona del parque se reforzó desde temprano. A las 8 ya no se pudo ingresar y, a pesar de que la apertura del estadio estaba pautada para las 17, el acceso se habilitó más tarde.

Despliegue

El operativo de seguridad contó con alrededor de 450 policías, 600 efectivos de seguridad privada, 60 agentes de tránsito, más de 100 socorristas, cuatro ambulancias, 20 médicos, puestos de hidratación y atención primaria para el público asistente.

A todo ello, se sumaron 15 cámaras de seguridad en los ingresos dentro del estadio que dispusieron desde la misma banda.

Para montar el show de La Renga en el Coloso Marcelo Bielsa, llegaron nueve camiones con el escenario (que cuenta con una boca de 800 metros), dos camiones con luces, dos camiones con sonidos, otro con instrumentos y escenografía y otro con distintos equipos de video. También, 11 camiones con los materiales necesarios para cubrir el campo.

Además, hubo más de 3.000 metros de vallado exterior y más de mil metros en el interior, totalizando más de 5.000 metros de vallado. La producción reforzó la iluminación del parque para mejorar el ingreso del público.

Ahora, queda esperar por un nuevo "banquete", que se servirá el jueves ante un público fiel y exigente.