En Rusia, donde el fútbol no es pasión. No importa. La pasión se enciende con el inicio del Mundial. Y eso que el partido inaugural lo jugarán los anfitriones y Arabia Saudita. Claro, seguramente no estarán dentro de un mes en la final. Ahí aparecerán los candidatos de siempre, o al menos uno de ellos. ¿Argentina? Tal vez, muy posible si el 10 aparece en su esplendor: Messi, siempre Leo. El que está por encima de todos los 736 futbolistas que fueron elegidos para integrar los 32 equipos que pugnarán por levantar la copa.

Hay que jugar. Y en horarios raros para prenderse al televisor, aunque también hoy es sencillo mirarlo en tablet, celulares y hasta en pantallas gigantes en algunas ciudades. La cuestión es prenderse en el juego, disfrutar de la competencia que cada cuatro años une a los países y entusiasma al hincha futbolero y al que solo le interesa el Mundial.

Más de 50 partidos, los que por lo general se jugarán a las 9, a las 12 y a las 15. Con grandes figuras distribuidas en varias selecciones. Con otros equipos débiles que siempre generan simpatía. Con los colores de las camisetas que atrapan.

Argentina, Brasil, Alemania, España y Francia, candidatos por nombre propio. Inglaterra, Portugal, Bélgica, Colombia y Uruguay asoman en un segundo escalón para no desatender. Egipto, Suiza, Croacia, Polonia, Suecia y hasta Perú o Rusia pueden dar más que una sorpresa. Los otros pueden complicar, difícil progresar en firme más allá de la fase de grupos. Y algo similar sucede con las figuras. Nadie puede bajar del podio al número uno que hoy es Messi. También Neymar está ahí. Obviamente Cristiano Ronaldo, aunque en un seleccionado que no es favorito. Y detrás de ellos se encolumnan el egipcio Mohamed Salah, el francés Antoine Griezmann, el polaco Robert Lewandowski y el alemán Toni Kroos. Muchos de ellos goleadores, es que son los que harán gritar a los hinchas, claro siempre a la par de los habilidosos y transitadores que los asistan para el pase a la red. Seguramente irán apareciendo más. Eso es lo lindo.

Y como en cada Mundial, todo arranca con la ceremonia inaugural, breve (se estima una media hora), como para darle rápido paso a que muevan la pelota rusos y árabes, por el grupo A. Un partido que no asoma destacado ni atrapante más allá de ser el que interesa al dueño de casa y que al rival lo conducirá un santafesino de nacimiento y rosarino por identificación canalla, Juan Antonio Pizzi.

Día a día, con el fixture a mano, esperando al sábado a la 10 para Argentina-Islandia. Un día antes el choque Portugal-España y día después Brasil-Suiza. Prestándole atención a la tabla de posiciones desde la segunda fecha de partidos de grupo para ir proyectando los choques de 8° de final, instancia en la que si el equipo argentino que conduce el casildense Jorge Sampaoli avanza encontrará en el camino a Francia, Perú, Dinamarca o Australia, por eso interesará de arranque lo que pase en ese grupo C.

¿Después? Mejor esperar. De a poco, hay tiempo. Primero se trata de quedar entre los 16. Si el Mundial recién empieza hoy.

Un nuevo estilo inauguralA medida que pasaron los años las ceremonias inaugurales fueron perdiendo protagonismo y minutos de despliegue. Ya no son como la recordada del 78 en Argentina. Pasaron a ser muy musicales, aunque siempre respetando tradiciones. Como en la última en la que Brasil (foto) optó por destacar la naturaleza de su país, sus pueblos, la Amazonia y el fútbol. Sólo 25 minutos en los que participaron 600 bailarines y la cantante estrella fue Jennifer López.