Miércoles 03 de Junio de 2015
Esta semana, la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) publicó un informe sobre las primeras 100 condenas a nivel nacional, desde la sanción de la Ley 26.364, de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus Víctimas, en el año 2008, hasta diciembre de 2014. De ese total de sentencias, un 10 por ciento corresponde a la ciudad de Santa Fe, donde el Tribunal Oral Federal dictó nueve fallos condenatorios, incluido el primero del país (que en noviembre de 2009 condenó a Julia Núñez por haber entregado a una niña de 13 años a una red que explotaba chicas en la provincia de Buenos Aires), y uno solo con un resultado absolutorio, que ya fue apelado y la Cámara Federal de Casación Penal ordenó que se realice un nuevo juicio.El balance es muy importante, sobre todo si se compara con la ciudad de Rosario, que con dos Tribunales Federales solo tiene una sentencia dictada. El último de los fallos en Santa Fe fue el 28 de abril pasado, cuando Ernesto Adrián Aquino fue sentenciado a cuatro años y tres meses de prisión de cumplimiento efectivo por haber entregado a su pareja a proxenetas que regenteaban prostíbulos en la ciudad de Villa María, provincia de Córdoba.
Sin contar las seis absoluciones de la causa conocida como Mariela Villalba y otros, acusados de haber tenido secuestrada a una adolescente en una casilla en Rincón, las condenas recayeron sobre siete varones y cuatro mujeres.El primer juicio, en el que fue condenada Julia Núñez, derivó luego en otras dos sentencias a los dos varones que intervinieron en la captación, ablande y venta de la adolescente. Entre los varones sentenciados, también se destaca el caso de Marcelo José Trulli, porque fue condenado por explotación laboral, una forma de esclavitud que tiene los mismos mecanismos de captación y sometimiento que los de explotación sexual, solo que se modifican los fines. Entre las mujeres también hay un casos emblemático: el de Victoria Matterzon. Más conocida como La Madama, la mujer regenteó una whiskería ubicada en la localidad de El Trébol casi durante una década. De todas las chicas que fueron sometidas entre esas paredes, dos lograron llevar a su captora a juicio a quien finalmente se le unificaron las dos condenas en 14 años de prisión. Por Gabriela Albanesi / Diario UNO Santa Fe