Santa Fe
Domingo 01 de Enero de 2017

"En Santa Fe siempre se puede encontrar especialistas porque hay gran densidad científica"

La nueva ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Érica Hynes, dialogó con UNO Santa Fe sobre los desafíos de su gestión. Valoró el potencial de Santa Fe como polo científico y aseguró que hay que "diversificar territorialmente la ayuda para los emprendedores tecnológicos".

Érica Hynes es la mujer que eligió el gobernador Miguel Lifschitz para conducir el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, en lugar de Eduardo Matozo. Es docente titular en la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y hasta asumir su cargo en la provincia fue secretaria de Ciencia y Técnica en la UNL. En diálogo con UNO Santa Fe contó cuáles serán los desafíos de su gestión y destacó que "en Santa Fe siempre es posible encontrar un especialista porque hay una gran densidad de científicos y científicas".

Al momento de describir cuáles serán las claves de su gestión, Hynes dijo: "Profundizar la vinculación entre el sistema científico tecnológico y el entramado productivo de la provincia es un eje que es una política de Estado de este Ministerio e incluso de cuando era una Secretaría de Estado, desde su creación hace 10 años. Ahí hay que establecer una continuidad de manera de garantizar que tanto los emprendimientos nuevos de corte tecnológico reciban valor agregado del sistema científico tecnológico como también los emprendimientos que ya existen. Las pymes o las empresas que ya existen y que tienen su problemática productiva tienen que saber que pueden ser abordadas desde la producción de conocimiento que existe en la provincia de Santa Fe. Siempre ese lugar de diálogo, esa facilitación del diálogo lo hizo el Ministerio y nosotros queremos intensificarlo. Pero no solo con el sector productivo tiene que dialogar la producción de conocimiento, sino también con las propias oficinas del Estado y es necesario para la sociedad civil y las organizaciones. Ahí tenemos que garantizar que llegue ese conocimiento".

"Nuestra intención siempre es trabajar de forma articulada con otros ministerios incluso más allá de los productivos. A nuestro modo de ver todos tienen demanda de conocimiento e innovación y es ahí donde nosotros estamos capacitados para ir a tejer esos lazos, de ir a buscar el sistema científico para saber dónde se está produciendo ese conocimiento, encontrar los actores que están interesados en trabajar esos temas y realizar los aportes de fondos para que se puedan llevar adelante los proyectos", agregó.

"Por otro lado está todo lo que tiene que ver con la comunicación de la ciencia, que es un tema que nos interesa mucho desde el Ministerio. La comunicación científica tiene varias vertientes epistemológicas, pero desde un Estado provincial el mayor interés que tiene es construir ciudadanía a partir del pensamiento científico, desde la construcción de la toma de decisiones a partir de los hechos demostrables porque muchas veces se toman decisiones basadas en cuestiones emocionales o en prejuicios y son los actores científicos los que vienen a ayudarnos a construir un pensamiento diferente, con tomas de decisión más racionales", aseguró y amplió: "Muchas veces la comunicación de la ciencia ayuda a construir ciudadanía desde ese lugar. Así como decimos que los ciudadanos que tienen un pensamiento crítico desarrollado y que la escuela participó de ese proceso de construcción de un pensamiento independiente, autónomo, tienen un mayor grado de libertad a la hora de tomar decisiones. Ahí la comunicación científica puede aportar mostrando evidencia de cómo funcionan las cosas".

—Usted habló de profundizar el vínculo entre el sistema científico y el sector productivo, ¿en qué estado está ese vínculo en la actualidad y en qué hay que mejorar?
—En la provincia hay una gran cantidad de plataformas que están innovando, todas con muy diferente grado de desarrollo. Algunas están muy consolidadas, otras están iniciando, algunas más inclinadas hacia la faz productiva, otras hacia la innovación. Y también hay emprendimientos que a nosotros como Ministerio nos interesa apoyar en el marco de estas plataformas aceleradoras, parques o polos. En Zona I, en Rosario, hay un conglomerado de empresas de software muy importantes y también hay emprendimientos bioasociados al Conicet y a la Universidad de Rosario. Aquí conocemos muy bien el Parque Tecnológico Litoral Centro como una muy buena plataforma de innovación. Esos lugares consolidados tienen que seguir su rumbo ofreciendo servicios y apoyos cada vez más consolidados a los emprendedores que puedan alojarse en ellos. Pero a su vez tenemos que lograr una mejor distribución en el territorio en otros lugares donde recién nos estamos iniciando con estas acciones como en Reconquista o en Esperanza donde consolidamos lo que ya existía. Pero hay una gran cantidad de iniciativas y tenemos que estar apoyando y diversificando territorialmente la ayuda para los emprendedores tecnológicos.

—¿Cuáles son las áreas donde se debe profundizar el desarrollo científico?
—Eso está muy asociado al plan estratégico de la provincia. Una de las claves va a ser la articulación con otros ministerios, pero las energías renovables son un campo muy necesario donde está trabajando muy fuerte la Secretaría de Estado de la Energía y ya tenemos conversaciones con esta cartera que vienen desde las gestiones anteriores. Después hay tecnologías transversales como las que tienen que ver con la bioeconomía, la biomasa que está vinculada al desarrollo del norte santafesino. Por supuesto todo lo que es el software que no solo está arraigado en Rosario sino también en Santa Fe. Son grandes tecnologías transversales que trascienden a la disciplina y que atienden a distintas problemáticas. La biomasa se produce mucho en la provincia por los derivados de la producción cañera, frutihortícola, la producción de aceite o biodiesel. Ahí hay un foco de estudio en el que es muy importante que podamos incidir. Pero también hay muchas otras cosas que no están relacionadas directamente con lo territorial y que son innovaciones muy agudas que se dan en los centros de producción de conocimiento donde se producen moléculas de alto valor que también tienen un gran impacto en el desarrollo económico de la provincia. Tenemos las dos vertientes: las problemáticas que la provincia tiene que encarar, la cuestión productiva, las cadenas de producción. Pero también nuestros investigadores tienen una oferta de conocimiento de cosas que no están ancladas a lo territorial pero que pueden dar oportunidades de crecimiento económico en la provincia.

—¿Por qué una sociedad debe apostar a la ciencia, la tecnología y la innovación?
—Una sociedad debe apostar a la ciencia, la tecnología y la innovación en la medida que tenga un plan hacia dónde quiere ir. La provincia de Santa Fe tiene un plan, quiere desarrollar económicamente su potencial, quiere agregar valor a su producción y es por eso que debe apostar a producir conocimiento y aplicarlo en los lugares estratégicos que ya ha delineado. Si uno solo invierte en ciencia y tecnología y no tiene un plan claro de desarrollo como Estado, probablemente no haya una directa consecuencia de aumento de presupuesto y mejorar mi desarrollo como Estado. Las dos cosas están relacionadas, la ciencia y la tecnología en el marco de un proyecto de Estado va a hacer un enorme aporte y por eso se habla de una agenda implícita y una explícita. La última es la de este ministerio con sus ejes, sus planes y sus instrumentos. Pero la implícita es la que nos demanda la provincia y es la que le da valor a nuestro conocimiento. Así como el conocimiento le da valor a nuestra producción y a nuestra economía, el Estado con sus líneas y con sus demandas valora nuestro trabajo.

—¿Le parece que la provincia está apostando por la ciencia y la tecnología cuando le destina un presupuesto del 0,13% ($180 millones) del total de gastos estimados para 2018?
—Es uno de los aportes más elevados a nivel de las provincias. Junto con Córdoba somos las dos provincias que tenemos más aportes a la ciencia y Santa Fe mostró que tiene una política de Estado desde hace 10 años con los gobiernos del Frente Progresista cuando se crea el área con rango de ministerio, porque era una Secretaría de Estado, pero el secretario ya estaba en el gabinete y con el gobernador Miguel Lifschitz se concreta la creación del ministerio. Pero además, la dotación de presupuesto ha aumentado y se sostuvo en el tiempo sin volver hacia atrás. Nosotros aspiramos a que se vaya consolidando y tengamos cada vez más fondos. También tenemos fondos para obras que no están incluidos en el presupuesto del Ministerio de Ciencia y Tecnología pero que forman parte de la infraestructura que utiliza el sistema. Por eso este año hubo aportes por fuera del presupuesto aprobado por la Legislatura que fueron a obras y partidas adicionales con lo que se logró incrementar el presupuesto.

—La ciudad de Santa Fe tiene dos universidades nacionales, una privada, 15 institutos de investigación y un centro de servicios del Conicet. A priori eso es un gran potencial. ¿Le parece que es buena la vinculación de esa estructura para el desarrollo del conocimiento y la ciencia con la comunidad?
—Ese es el desafío de este ministerio, del gobierno local y del gobierno provincial. Tenemos que poder establecer ese diálogo, poder sentarnos en una mesa para formular la pregunta y encontrar la respuesta. De hecho Santa Fe es un ejemplo de buen diálogo entre los actores científicos y los gubernamentales. De todas maneras siempre hay que reforzarlo porque la producción de conocimiento se da en una amplia gama de temas y cuando uno desde el Estado tiene una inquietud o viene una empresa a solicitar asistencia, en Santa Fe siempre es posible encontrar un especialista porque hay una gran densidad de científicos y científicas y muchas instituciones, ya sea en Santa Fe, Rosario o Rafaela donde se acaba de crear un Centro Científico del Conicet donde van a tratar de radicar científicos. Además, tenemos centros del Inta, del Inti y universidades que tienen sus sedes en otras ciudades que no son Santa Fe o Rosario. Pero en Santa Fe es muy fácil encontrar un especialista para atender una problemática determinada.

—A pesar de toda esa infraestructura para el sistema científico queda la sensación de que los santafesinos no identifican a su ciudad como un polo científico, ¿usted qué opina?
—Como vengo del sistema científico tal vez creo que todos lo saben, puede ser un sesgo de mi profesión. Pero cuando uno va a una reunión social siempre hay alguno que tiene a alguien en la familia que trabaja en el Conicet o en la Universidad. Si uno empieza a preguntar, ve cómo esa trama está muy arraigada en la ciudad y hay mucha gente que se dedica a la docencia universitaria, a ser investigador o ser estudiante, porque también tenemos una gran población de estudiantes.

—¿Está bien planteado el camino que tiene que recorrer hoy una persona desde su educación primaria hasta llegar a ser investigador o hay que trabajar en la articulación de los diferentes niveles educativos?
—En lo que es la comunicación científica hablamos de la construcción de ciudadanía y no mencionamos la otra pata importante que es la de despertar el interés por la ciencia en los niños y las niñas. Si uno le pregunta a un científico cuándo fue que se decidió a ser investigador, casi siempre va a hacer referencia a alguna experiencia temprana, de la infancia, cuando lo llevaron a un museo, a un planetario o cuando hicieron un experimento en la escuela. Los experimentos son increíblemente motivadores y está demostrado que nos ayudan a pensar de otra manera. La comunicación científica tiene que ayudar a que haya más gente a la que le interese estudiar ciencia como forma de vida, para ganarse la vida, como profesión. Hoy lamentablemente es poca la gente que se dedica a esto y no solo en la Argentina, sino en todo el mundo decrecieron los números de las personas que estudian ciencias exactas como matemática, física, química. Siempre vamos a necesitar gente que se dedique a la ciencia y ese es otro de los desafíos de nuestro Ministerio, que la ciencia esté más visible en la vida de la gente. Porque la ciencia está detrás de cada una de nuestras acciones diarias como utilizar medios de comunicación, tecnologías de la información, conservar alimentos, sacar plata del banco. Muchas veces eso está oculto debajo del hábito y no nos damos cuenta de que ahí hay enormes desarrollos científicos.