Jueves 12 de Diciembre de 2013
Guillermo Acrich
UNO Santa Fe
La Cámara de Diputados de la provincia sancionó la ley de presupuesto 2014 y una actualización tributaria de manera exprés, porque todo el debate apenas llevó 30 minutos. El PJ junto con el PRO precipitaron la aprobación del proyecto sobre tablas y sin pasar por ninguna comisión ante la presunción de que el oficialismo intentaría discutir la incorporación de un aumento impositivo para financiar el acuerdo salarial con la Policía.
“Ellos venían por más impuestos y nosotros le cerramos el grifo”, confió un diputado del justicialismo a Diario UNO cuando se lo consultó sobre lo ocurrido. Este dirigente, de la ciudad de Santa Fe, prefirió hablar en off y aprovechó esa situación para dejar una frase que clarifica cuál es la lectura que tiene la oposición sobre la cuestión económica y el conflicto que hubo con las fuerzas de seguridad.
“Votamos el presupuesto que elaboró el ministro (de Economía, Ángel) Sciara, ahora que se haga cargo de él para que no sea el ciudadano el que termine siendo el único solidario”, evaluó. Por su parte, el diputado peronista Roberto Mirabella –principal promotor de la aprobación inmediata– recalcó que tenían muchas diferencias con el proyecto pero que igual levantaron la mano para otorgarle al Ejecutivo una “herramienta vital” de gestión.
“Imagínese que dentro de la misma iniciativa hay un incremento encubierto de tarifas (de la EPE), aumento de impuestos (en el Inmobiliario, Ingresos Brutos y Sellos), la creación de nuevos impuestos (de la Mera Compra) y endeudamiento. Es decir, un presupuesto que es más parecido a lo que hubiera hecho Domingo Felipe Cavallo que el Partido Socialista, con lo cual esto era objetado por muchos”, indicó el legislador del sector que conduce Omar Perotti.
—Acelerar el tratamiento del presupuesto, ¿es porque ustedes creen que el gobierno iba a pedir retocar otros impuestos o alícuotas para financiar el aumento salarial de la Policía?
—Quiero ser muy preciso en la respuesta: el gobernador, a partir de mañana (por hoy) no tiene excusas, sino que tiene todas las herramientas necesarias para poder afrontar esta situación crítica que está viviendo la provincia. Si tienen que analizar cuestiones que tienen que ver con los recursos, hay mucho gasto improductivo en la provincia de Santa Fe. Podrían empezar por ahí si necesitan destinarse dineros para otros sectores públicos.
Clausuraron cualquier intento
No caben dudas de que el justicialismo abrió el paraguas ante la posibilidad de que aparezca un pedido concreto del Ejecutivo para retocar impuestos o crear una tasa con cargo específico para financiar el aumento salarial de la Policía. Una especie de “impuesto azul” que desde el propio gobierno se analizó en las últimas horas, y Diario UNO adelantó en la edición de ayer, en función de la masa de recursos que se necesitará a partir del año que viene para cubrir ese compromiso.
Dicho sea de paso, el reajuste de haberes implicará 500 millones de pesos extras que el gobierno tendrá que conseguir sí o sí. Por ese motivo, la oposición (el PJ y el PRO) aceleró la sanción del Presupuesto 2014 y así obligó a que sea el Ejecutivo el que tenga que redefinir prioridades para encontrar entre otros gastos o inversiones los fondos respectivos.
Dicho punto de vista, que definió el mayoritario peronismo en Diputados, no fue expresado durante la sesión sino que surgió a posteriori con las consultas periodísticas. En el recinto se utilizaron otros elementos discursivos para dar cuenta de la aprobación en tiempo récord, sin estudio en las comisiones y a pesar de las innumerables críticas políticas y técnicas que tenía la media sanción del Senado. Por ejemplo, Mirabella dijo: “La coyuntura que está viviendo la provincia es inédita, como así también lo es la crisis que la atraviesa y sus consecuencias, y es por esto que decidimos que el gobernador tenga todas las herramientas para actuar en consecuencia”.
“No quisimos –añadió– especular con esta situación porque estamos convencidos que la prioridad que acontece hoy es enfrentar y solucionar esta crisis que golpea a la provincia. El gobernador nos convocó para que unánimemente la clase política se manifieste en contra de este atropello a la comunidad que vivimos en los últimos días (con el paro policial), y como ese día dijimos presente hoy nuevamente decimos presente al darle esta valiosa herramienta para que pueda gobernar”.
Discrepancias internas
La jugada política del justicialismo, de tratar el presupuesto y la actualización tributaria sobre tablas, fue acatada por todos los bloques y a pesar de que no todos estaban de acuerdo. El Frente Progresista conoció la noticia recién un par de minutos antes de que comience la sesión y la cantidad de legisladores que tiene (15, contra 28 del PJ y siete del PRO y ex peronistas federales) no le deja margen al oficialismo para imponer condiciones.
Fue por eso que primó la estrategia justicialista. El radicalismo, en tanto, quiso evitar que el tema se trate y para ello adujo que no tuvieron tiempo suficiente para analizar lo que mandó el Senado y menos aún reincorporar la creación de un impuesto verde o tasa ecológica que se eliminó del mensaje original que había enviado el gobierno. El diputado Darío Boscarol solicitó una semana más para estudiar el proyecto, pero ni el PJ ni el PRO lo aceptaron.
Paso siguiente, el presupuesto y la actualización pasaron a votación en general y todos los presentes levantaron la mano. Sin embargo, cuando la iniciativa se trató punto por punto cada sector político hizo lo que consideró más oportuno. El PJ se abstuvo en todos los casos, al igual que la gente de Unión PRO, mientras que la UCR actuó igual en casi dos docenas de artículos. Es decir, los capítulos sobre política tributaria e inversiones apenas si tuvieron aprobación de seis diputados: integrantes del PS, la Coalición Cívica, partido SI y Pares.
El socialismo quedó molesto con la UCR, más porque los senadores del radicalismo habían votado esos mismos artículos el viernes pasado. Tal vez fue el justicialista Roberto Mirabella el que mejor graficó el momento: “Lo inédito es que desde la oposición decidimos darle en forma unánime y conjunta la herramienta del presupuesto al gobernador, pero para sorpresa de muchos desde el mismo bloque oficialista surgieron diferentes opiniones y posiciones y no todos acompañaron con su voto esta iniciativa”.