En un barrio le piden a los ladrones con carteles que dejen de robar
Barrio Schneider de Santa Fe volvió a alertar con carteles sobre las zonas más inseguras. Un nuevo hecho en la vecinal renovó el pedido desde la institución por más accionar de la policía. “Nos sentimos desamparados”, dijeron. 

Jueves 04 de Junio de 2015

Otra vez barrio Schneider vuelve a ser noticia por los hechos de inseguridad. Ahora se trata de un acontecimiento donde no se perpetuó el robo, pero las víctimas soportaron una situación desagradable. A raíz de eso, desde la vecinal volvieron a colocar los carteles donde alertan sobre zona de robos en inmediaciones de la institución para así despertar la atención de los funcionarios provinciales y de lo responsables en impartir seguridad en la ciudad. “El lunes a las 18.30 se estaba dictando una clase de patín en la vecinal cuando entró un malviviente con un pedazo de hierro y empezó a amenazar a las nenas de ocho y 10 años y a las mamás que las acompañaban. La profesora llamó al 911 y vinieron rápido, pero el hecho fue adentro y el patrullero pasó por la calle y como no vieron nada siguieron de largo. El delincuente se asomó y cuando vio que pasó se escapó corriendo, sin realizar el robo, pero el susto que se llevaron fue tremendo”, relató a Diario UNO, Oscar Vallejos presidente de la vecinal.

Siguiendo esta línea aclaró que “no es un hecho aislado” sino que son constantes los robos, saqueos y asaltos a mano armada. “Esto que vivimos es el fenómeno de la frazada corta porque la Policía Comunitaria está en Barranquitas y entonces los delincuentes pasan para nuestro barrio donde no tenemos ni siquiera un patrullaje. Y ahora está Gendarmería, pero en las avenidas y no entran en los barrios y ellos andan por los barrios no por las avenidas”, dijo más adelante Vallejos.El vecinalista considera que “esto es lo máximo” y agregó: “Tomar a los vecinos de rehén es algo que no se puede tolerar. Había chicos y pudo pasar cualquier cosa. En la vecinal funciona una escuela primaria y se desarrollan distintos talleres por eso vienen todos con miedo. Además los alumnos de la escuela Patriarca de la Federación hacen actividades física y siempre les roban los celulares. Ahora se organizan en grupos y también los padres los acompañan. Es todo un trastorno y no debería ser así”.Repasó la innumerable cantidad de hechos que sucedieron y dijo: “Ya elevamos notas a todas las dependencias, pero no tenemos respuestas. Nos mandaron un policía pero estuvo 20 días y nunca más. No sabemos qué hacer ante estas situaciones, no tenemos dónde recurrir, nos sentimos desamparados. Necesitamos respuestas y sobre todo vivir en paz”.