Llegó el invierno y con las bajas temperaturas las enfermedades respiratorias están a la orden del día. En el primer fin de semana de julio, en el Hospital de Niños Doctor Orlando Alassia se registraron 280 consultas. Ante la alta demanda, el Ministerio de Salud de la provincia fortalece la atención pediátrica a través de la Dirección de Prevención y Promoción de la Salud.

"Las bajas temperaturas favorecen la aparición de enfermedades que afectan a las vías respiratorias y como consecuencia se incrementa la demanda de atención en los efectores de salud y número de hospitalizaciones", dijo la la directora de Epidemiología, María Carolina Cudos. En este sentido reconoció que "se evidenció la circulación de virus respiratorios, como el sincicial respiratorio, adenovirus, parainfluenza". Una buena: "no se detectó a la fecha circulación de virus influenza (virus de la gripe) en el territorio provincial", aclaró.

Estas enfermedades afectan a todos, pero los más vulnerables son los niños. En este sentido Cudos confirmó que en el Hospital de Niños de la capital provincial el fin de semana del 6 y 7 de julio, hubo "280 consultas". "Desde el Ministerio realizamos un monitoreo para ir evaluando el desarrollo de este proceso y las necesidades de los servicios de salud, y que a pesar de este incremento en la consulta estamos dando respuesta con refuerzos en los recursos", sentenció.

"Estas enfermedades nos afectan a todos sin distinción de edad, pero siempre los más vulnerables son los niños, en especial los menores de seis meses, y la mayoría de estas enfermedades son causadas por virus. Este año en promedio estas enfermedades representan un 48% del total mientras que en 2017 correspondían a un 55%", continuó.

La directora de Epidemiología confirmó que este año, al igual que en anteriores, "la enfermedad más frecuente es la bronquiolitis que se caracteriza por obstrucción de la pequeña vía aérea respiratoria. El pico se produce entre los dos y seis meses de edad. El perfil de internación es de niños pequeños que por su corta edad, inmadurez de sus defensas y desarrollo pulmonar requieren mayor atención", sostuvo. La funcionaria explicó que el virus causante es el sincicial respiratorio (VRS) responsable del entre 20 y 40% de los casos.

"En este momento hasta el 60% en los hospitalizados son positivos para este virus, y esta enfermedad se transmite de una persona a otra a través del contacto con gotitas diminutas contaminadas u objetos que han entrado en contacto con ellas. Los síntomas generalmente aparecen de cuatro a seis días después de tener contacto con el virus", señaló Cudos. "Hasta hoy el tratamiento del VRS consiste en hidratación y oxigenación hasta que la enfermedad complete su ciclo. Los antibióticos no curan el VSR y los bebés y niños con una infección severa por este virus pueden requerir hospitalización para recibir oxígeno, aire humidificado y líquidos intravenosos. También es posible que se necesite un respirador", dijo la funcionaria.

"Todavía no hay ninguna vacuna que prevenga la infección por el virus respiratorio sincicial, pero los científicos están trabajando arduamente para crear una. Sin embargo, hay un medicamento que puede ayudar a proteger algunos bebés: el palivizumab. Son una serie de inyecciones mensuales durante la temporada de invierno que se colocan a los bebés y niños pequeños que están en mayor riesgo de enfermarse gravemente por este virus (prematuros, con cardiopatías). En la provincia tenemos 281 bebés prematuros, 28 con cardiopatías congénitas y 38 pacientes de Iapos que ya han recibido tres dosis de esta medicación", concluyó Cudos.

Cómo prevenir

Para prevenir la enfermedad se recomienda fortalecer la lactancia materna; tener el esquema de vacunación al día; y que los niños menores de dos años reciban las vacunas BCG y anti hepatitis-B (al nacer), Salk/ Sabin, pentavalente, antineumocócica 13 valente, rotavirus, meningococo, triple viral, anti hepatitis-A, varicela y entre seis meses y dos años dos dosis de vacuna antigripal.

Ademas, generar ambientes libres de tóxicos, evitar el humo de cigarrillo que disminuye el funcionamiento de las defensas del aparato respiratorio en los niños más pequeños y cuidar el aire interior de las viviendas evitando el humo de leña; ventilar las habitaciones; lavarse frecuentemente las manos al regresar luego del trabajo, escuela o salidas; evitar llevar los niños a ambientes cerrados con mucha gente, ya que en estos espacios se favorece el contagio de infecciones respiratorias; y consultar inmediatamente al médico o concurrir al centro de salud más cercano si el niño está enfermo, no dejar de amamantarlo y bajarle la fiebre.

Cuando un niño se enferma es el médico quien debe determinar el tipo de enfermedad, el tratamiento y las recomendaciones a seguir, se debe mantener permeable la vía aérea (aspiración de las secreciones, antes de alimentarlo si hay obstrucción nasal), se debe dormir o descansar en posición semincorporada / semisentado y la alimentación debe ser fraccionada (poco y a menudo).

Por último, si la respiración del bebé o niño se hace más rápida y aumenta la tos, si es ruidosa con silbidos (sibilancias) o hace pausas, si al respirar se le hunden las costillas, si tiene dificultad para alimentarse o para conciliar el sueño y si tiene la piel azulada o muy pálida, se debe actuar con urgencias y concurrir a un centro de salud más cercano.