Educación
Domingo 18 de Marzo de 2018

Enrique Mammarella: "La Educación es una herramienta de transformación social"

Lo aseguró el nuevo Rector de la Universidad Nacional del Litoral que, junto al vicerrector Claudio Lizárraga, estará al frente de la casa de estudios en el período 2018-2022.

Enrique Mammarella y Claudio Lizárraga asumieron como rector y vicerrector, respectivamente, de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Estarán al frente de la casa de estudios en el período 2018-2022, que constituye el noveno institucional, desde el retorno de la democracia. En la conjunción de un marco consolidado para su Gobierno y con el horizonte que plantean la celebración del Centenario de la Reforma Universitaria y los 100 años de la UNL, proyectan sus próximos cuatro años de gestión.
"Tenemos el firme compromiso de trabajar por una Universidad que se asuma 'reformista' y no 'reformada'", enfatizó Mammarella y completó: "El gran desafío es pensar en una permanente transformación institucional en respuesta y consonancia a los complejos escenarios sociales, políticos, económicos y culturales que plantea la sociedad contemporánea. Para lograrlo es necesario poner en juego la imaginación y tener la capacidad de interpelar, de reflexionar y de replantearnos los objetivos, las misiones y las funciones de la Universidad".


Dentro de los lineamientos destacó a la "Educación, Investigación y Extensión" como "tres funciones sustantivas de la Universidad. Suponen una articulación y una retroalimentación entre sí con un objetivo que no debemos perder de vista: se trata de la misión central de la Universidad, esto es formar, además de profesionales, a ciudadanos comprometidos socialmente". Por tanto, una equilibrada integración entre estas funciones, "contribuirá de manera significativa a una mejor calidad y pertinencia universitarias, una permanente actualización de los procesos de enseñanza y aprendizaje, a la generación de nuevos y valiosos conocimientos y a la apropiación social de éstos, y a concentrar esfuerzos para una mayor inclusión y cohesión social y cultural, especialmente de los sectores más vulnerables de la sociedad".

Educación y transformación social
El rol del conocimiento en la sociedad y en especial el aporte de la Universidad a construir una sociedad más igualitaria, son otros de los grandes desafíos planteados. En ese sentido, Mammarella sostuvo que "es primordial volver a analizar, rediscutir, el acceso a la Universidad. Hay muchos sectores de la sociedad que no se plantean a la Educación como un cambio de paradigma para su vida. El 50 % de los adolescentes no terminan el secundario en tiempo y forma. Y mientras no obtengamos mejores resultados en este sentido, cómo van a pensar que hay oportunidades para ellos en la Universidad. Lograr que la Educación sea vista como un elemento de transformación social es un eje de nuestra gestión".
En consonancia, Claudio Lizárraga enfatizó: "Apostamos a la construcción de una agenda común con los distintos sectores: entidades, organismos, sectores gubernamentales y no gubernamentales, las distintas esferas del Estado municipal, provincial y nacional. Y desde luego en el territorio, porque no podemos pensar en la unidireccionalidad de la Universidad, sino en la contribución que puede hacer una Universidad pública al desarrollo, el fortalecimiento, y la consolidación de políticas públicas que atiendan a los problemas urgentes del medio social".



Conocer para transformar
En un contexto que exige la continua evolución de las disciplinas para proponer soluciones viables a diversas problemáticas, Mammarella apuesta por la "apropiación social del conocimiento" ya que "lo que produce la Universidad no puede quedar dentro de ella. Está claro que no somos responsables de resolver los problemas de la sociedad, pero sí somos responsables de lograr transferir el conocimiento para dar con esas soluciones. Las prácticas que se desarrollan dentro de la Universidad no pueden quedar en papeles, investigaciones o libros porque no estaríamos cumpliendo con nuestro mandato. Estamos incompletos como universitarios si no logramos que cada cosa que hacemos le cambie la vida a alguien".
"Somos conscientes del desafío que tenemos por delante porque recibimos una herencia de gestiones anteriores que han contribuido al fortalecimiento de la Universidad en estos 30 años de vida democrática ininterrumpida -el más largo en la historia del país- lo que ha permitido en ese ejercicio plenamente democrático y republicano de organización, consolidar un modelo de Universidad que es una referencia en el país y en Latinoamérica", agregó Lizárraga. "Y otro desafío que identificamos entre los más importantes es el de pensar en la necesaria adecuación de nuestros trayectos formativos en función de algo claramente tributario del reformismo, que es la formación del ciudadano. Cuando pensamos en el joven profesional, en el actor transformador de la sociedad, lo hacemos en los términos de un ciudadano con determinadas herramientas para poder llevar adelante ese poder transformador de la sociedad y dar respuesta a la innumerable complejidad y diversidad de temas que hoy necesitamos enfrentar y resolver".

Universidad pública
El Rector también expresó su postura con respecto al financiamiento de la Universidad pública al decir que "sostenemos como bandera que es una responsabilidad indelegable del Estado el brindar un financiamiento adecuado para el logro de sus funciones. Si depositamos en la educación, la investigación científica, la innovación y el desarrollo tecnológico, la expectativa por la equidad y la igualdad en el crecimiento y el desarrollo de nuestro pueblo y Nuestra nación, no hay lugar a dudas que no se trata de un gasto, sino de una inversión".