Es inminente la demolición de una casa, en la esquina de San Martín y La Rioja
Ya se conocieron las ofertas para los trabajos necesarios y sólo falta cumplir con los plazos administrativos. El municipio se encargará de la obra, pero accionará para cobrarla a los dueños.

Domingo 01 de Julio de 2012

Días atrás, se realizó la apertura de sobres del concurso de precios que tiene por objeto contratar la provisión de equipos, materiales y mano de obra necesarios para la realización de los trabajos de demolición total del edificio ubicado en calle La Rioja 2.560, en intersección con la Peatonal de la ciudad de Santa Fe.

Con seguridad, muchos santafesinos identifican la vivienda, ubicada frente a la Basílica del Carmen, y que desde hace varios meses se encuentra clausurada. Su frente está cubierto de chapones y maderas que evitan a los transeúntes pasar debajo de sus balcones, por el riesgo de derrumbe.

En total se presentaron cuatro ofertas para la realización de las tareas: Raúl Mallozi, quien presupuestó 848 mil pesos; Efe Construcciones, 536 mil pesos; Sipec, con 698.900 pesos; y Jauka Ingeniería, con 577.500 pesos. Las tareas tienen un presupuesto oficial de 590 mil pesos y un plazo de ejecución de 70 días corridos desde la notificación de la adjudicación del contrato.

Esta demolición incluye la totalidad de las estructuras de hormigón armado, metálicas, bovedillas, mamposterías, contrapisos, carpetas, pisos exteriores, aberturas, cubiertas, cielorraso, vidrios e instalaciones existentes.

El subsecretario de Ordenamiento Territorial, Eduardo Castellitti, evaluó que las ofertas “son de empresas reconocidas de la ciudad y además se les ha exigido la presencia de un profesional de antecedentes probados en cuestiones patrimoniales”.

El funcionario indicó que si bien se trata de un inmueble que está en ruinas, el edificio pertenece al acervo patrimonial, cultural y arquitectónico de la ciudad. Por este motivo, “dentro de las cláusulas se establece la obligación de rescatar elementos de herrería y ornamentales, que van a quedar en custodia del municipio”.

Castellitti también resaltó que “a raíz de la falta de inversión en el mantenimiento del edificio y del riesgo que implicaba para los vecinos y transeúntes, el municipio tomó una suerte de custodia del lugar, y el hecho de que la demolición se tenga que hacer con presupuesto municipal va a ser replicado a los propietarios del inmueble”.

En ese punto, el Ejecutivo instruyó a la Fiscalía Municipal para iniciar las acciones necesarias que permitan recuperar la inversión que el municipio realizará en las tareas de demolición.

Estado de ruina

La inacción prolongada y desidia por parte de los dueños provocaron en la vivienda un estado general de destrucción y decadencia que se ha visto agravado por desprendimientos cada vez más frecuentes bajo cornisas y balcones, llegando a poner en serio riesgo la integridad de los peatones en esa zona comercial densamente transitada.

Es por ese motivo que la Municipalidad de Santa Fe intervino, contactando en primer lugar a sus dueños para el arreglo y saneamiento inmediato del inmueble. Ante la manifiesta falta de interés por parte de los propietarios, el 22 de abril de 2010 se declaró en estado de ruinas el inmueble por Edificaciones Privadas.

En septiembre del mismo año, se autorizó a Fiscalía Municipal a gestionar la orden judicial para ejecutar los trabajos de demolición completa del inmueble. En tanto el 2 de marzo de 2011, uno de los dos propietarios planteó un “recurso de reconsideración y apelación”.

Más adelante, el 4 de abril del mismo año, se dispuso una inspección de Edificaciones Privadas con la intervención de la comisión Municipal de Defensa del Patrimonio Cultural, la cual dictaminó y ratificó la necesidad de demoler el inmueble por considerarlo de serio peligro para la protección civil de la población.