Viernes 07 de Abril de 2017
Romper un vínculo de pareja es como un terremoto en la vida de quienes deciden divorciarse: todo se sacude, todo comienza a temblar. En una relación de pareja que funciona bien, ambos se sienten seguros, confiados, pero cuando se produce una ruptura, hay pérdidas: se pierde un ideal, un sueño, expectativas que tenían respecto al futuro. Existen mujeres que no están dispuestas a pasar por el duelo que implica la ruptura de una pareja. La relación se terminó hace tiempo, él ya está con otra mujer, formó otra familia, pero aun así la ex se niega a hacer el duelo por esa relación perdida.
¿Qué les pasa a las mujeres que mantienen este tipo de relación con un ex? En primer lugar, no están dispuestas a pasar por el duelo. Aseguran: "Voy a reconstruir esta relación, y vamos a volver a vivir como vivíamos antes". Así, empiezan a moverse en lo que llamo un "espiral de conductas". No pueden cambiar, tienen que volver una y otra vez con esa pareja, y a pesar de que su comportamiento no les trae ningún beneficio, actúan siempre de la misma manera.
Son mujeres que confunden "relacionarse con alguien" con "aferrarse a alguien". Cuando nos relacionamos con otra persona, mantenemos nuestra libertad, conservamos nuestros gustos, continuamos trabajando para alcanzar nuestros sueños; en cambio, cuando nos aferramos a alguien —ya sea una pareja, un hijo, un trabajo—, no lo podemos soltar. Las personas que se aferran a algo o a alguien tienen algunas características muy puntuales:
En primer lugar, son personas ególatras que dicen: "Yo no me equivoqué en nada. La pareja se rompió, pero eso no tendría que haber pasado. Las cosas tienen que volver a estar como estaban, ¡él no me puede dejar!". Son mujeres que no aceptan un cambio de escenario, todo en su vida tiene que seguir tal cual lo planearon. Esta es la razón por la que no aceptan la ruptura de la pareja: no les importa que él tenga otra familia formada, ellas le hacen de amante, de todos modos, ninguna mujer puede ser mejor que ellas.
En segundo lugar, confunden "amor" con "apego". Hay mujeres que se ven a sí mismas como nenitas indefensas que necesitan un hombre que cargue con ellas. Entonces, cuando la relación termina, ellas se apegan a fin de no perder la seguridad que habían obtenido. Así, si él les propone ser amantes, ellas aceptan, ya que confunden su necesidad de sentirse seguras con amor. Dicen que aman a su ex, pero en realidad lo necesitan para sentirse seguras.
La tercera característica es que estas mujeres solo van a recordar la parte linda de la historia de esa pareja, las cosas buenas que vivieron juntos, dejando de lado los momentos negativos, entre ellos el hecho de que se divorciaron y él ya formó otra familia. Son mujeres negadoras, porque niegan lo que realmente ocurrió en la pareja.
Para no quedar aferradas a lo que podría haber sido pero que no fue, tenemos que aprender a soltar. ¿Sabés quién sos sin la música que él escucha?, ¿sabés quién sos sin sus libros, sin sus amigos, sin sus besos?, ¿sabés quién sos? Las mujeres que están aferradas a un hombre, las que le siguen haciendo de amante, no saben quiénes son sin ese hombre, y por eso no pueden soltarlo.
Cuando dejamos ir de nuestra vida a alguien o algo que estuvimos reteniendo —ya sea una pareja que ya se rompió, un hijo que si se va nos deja solas, un trabajo que ya no nos sirve, una amistad que nos está haciendo daño—, nos damos la posibilidad de buscarnos a nosotras mismas y descubrir quiénes somos.
Quiero compartirte algunas sugerencias para que puedas soltar lo que ya no sirve en tu vida para que así puedas ir hacia lo nuevo que te está aguardando:
• No busques aquello que no es para vos. Ese hombre que era tu marido y que ahora está con otra ya no te corresponde, y si lo seguís buscando, te vas a llenar de ira y dolor.
• Buscá más para tu vida.
Es posible que estés con ese hombre porque querés sentirte querida, porque necesitás que te abracen y te mimen, pero él solo te puede brindar una falsa seguridad que te terminará destruyendo. ¡No te conformes con migajas de amor! Confrontá esas frases que vienen a tu mente y te dicen: "no hay nada más para vos", "mejor malo conocido que bueno por conocer", aprendé que hay algo más para tu vida.
Si no te conocés a vos misma, si estás aferrada a otra persona y seguís dando vueltas en espiral, siempre en las mismas situaciones, siempre con las mismas personas, se te va a pasar la vida sin conseguir nada. Por eso, salí de ese círculo que solo te ocasionó dolor de cabeza, que no te hizo avanzar y que te dejó estancada en el pasado. No pongas excusas, tu ex tiene otra vida, armó otra pareja, ya no es para vos. Y por cierto, no es el único hombre en esta Tierra, hay muchos otros hombres que están esperando tu belleza. ¡Animate a ir por todo lo nuevo y maravilloso que te está esperando!