Lunes 03 de Marzo de 2014
La Estación Belgrano era un edificio en ruinas cuando en 2008 la Municipalidad de Santa Fe, con recursos propios, encaró su recuperación, comenzando con el hall central y la planta baja del histórico edificio para continuar con la puesta en valor de la planta alta y los galpones aledaños.
El municipio recibió en septiembre de 2011 una mención especial por parte del jurado de los premios Gubbio, al reconocer los trabajos realizados para la puesta en valor de la Estación Belgrano. El galardón, que se entrega desde 1955, estimula acciones para la protección y la revitalización patrimonial.
El deterioro se debió a la política privatista de la década del 90 que terminó con el sistema ferroviario y congeló esa fotografía de andenes poblados de encuentros. El tiempo transcurrido y la falta de intervención causaron un importante ajamiento en este inmueble tan significativo para la ciudad.
En la explanada ahora se presentan eventos especiales, mientras que en el hall principal se albergan muestras y exposiciones. En los pabellones, se montan muestras, se realizan eventos sociales, ferias y recitales (allí pueden ingresar cinco mil personas, por lo tanto es el espacio más grande de la Estación). En el ala oeste funciona el Centro Experimental del Color, donde se realizan exposiciones, eventos sociales y cuenta con un espacio para 120 personas.
El local gastronómico aloja a un brew pub, en donde se desarrollan eventos y muestras y pueden ingresar 120 personas en el auditorio. En el ala este se ubica la Escuela de Idiomas del Liceo Municipal.
En la planta alta se encuentran las salas con vista a Bulevar y a los andenes. En este espacio se desarrollan muestras, ferias, cuenta con servicio de buffet y tiene capacidad para 400 personas. Este moderno centro posee instalaciones accesibles y amplios espacios exclusivos destinados a montar todo tipo de eventos. Además, la Estación cuenta con un estacionamiento para 200 vehículos.
Este edificio tan representativo para la ciudad, fue reinaugurado el 21 de mayo de 2010 y desde entonces se convirtió en un símbolo del desarrollo y modernización de Santa Fe. Funcionan allí las oficinas del Centro de Distrito Centro y la Subsecretaría de Turismo, donde los vecinos pueden realizar trámites sobre inmuebles, automotores, actividades económicas y profesionales, servicios y gestiones de Defensa del Consumidor.
El Molino, Fábrica Cultural: una propuesta diferente
El Molino, Fábrica Cultural, es una referencia cultural y arquitectónica en la provincia de Santa Fe, un espacio para la creación, la producción y el encuentro, inaugurado en diciembre de 2010.
Se trata de la recuperación edilicia del antiguo Molino Franchino y su incorporación a un sistema de parques y espacios públicos de la capital provincial. Su preservación y recuperación se decidió, no sólo por el significado histórico de los edificios (emplazados en 1894), sino también por su alto valor constructivo y espacial, y demandó un año y medio de intensos trabajos.
Consta de un edificio para la producción (el antiguo molino), otro para la exposición y un paseo donde se conjugan ambas acciones. Esos espacios se dedican a actividades didácticas y expositivas vinculadas al diseño industrial y al diseño aplicado en general. Hay también un multiespacio destinado a escuela de artes y oficios y a la exhibición tanto del producto terminado como de sus procesos de fabricación y diseño.
Además de rescatar el valor histórico y edilicio del antiguo molino y de ofrecer un nuevo ámbito cultural abierto especialmente a la familia, una de las características más sobresalientes y originales de la obra es la construcción de una calle interior cubierta por las denominadas bóvedas cáscara, concebidas por el arquitecto Amancio Williams en la década del 40. Nunca habían sido construidas en el sentido en que el arquitecto las había ideado: para “cambiar el clima”.
La planificación conceptual del espacio estuvo a cargo del Ministerio de Innovación y Cultura de la provincia, que actualmente organiza todo tipo de actividades culturales y recreativas.
El Molino se encuentra en la manzana comprendida por Bulevar Gálvez y las calles Castellanos, República de Siria y Pedro Víttori, en la ciudad de Santa Fe.
Adoratrices, más de cien años de historia
El sacerdote José María Bustamante nació en Oncayo, España, en 1834. En 1855 ingresó a la Compañía de Jesús en Europa y en 1860 lo enviaron a Chile, donde se ordenó sacerdote. En 1886, el padre Bustamante viajó a Santa Fe para proponer al entonces obispo Gelabert y al gobernador José Gálvez, fundar un colegio de las Hermanas Adoratrices para la formación cristiana de las niñas y jóvenes santafesinas.
El 14 de septiembre de 1887 llegaron las primeras religiosas Adoratrices y abrieron las puertas del Instituto San José en honor al protector de la Congregación y en reconocimiento al gobernador. El mismo se instaló en una casa donada y en marzo de 1888, se trasladó a un nuevo edificio en San Martín y Buenos Aires (hoy Monseñor Zazpe), donde se impartía educación y catequesis a las muchachas del barrio Sur.
Más tarde, las hermanas se enteraron que el entonces norte de la ciudad (hoy barrio Candioti) se poblaba de familias que reclamaban asistencia espiritual para sus hijas; solicitaron autorización al obispo para instalarse en el predio actual de Bulevar Gálvez. El 13 de septiembre de 1890, se abrieron allí las puertas del Colegio San José, iniciándose las actividades con la enseñanza primaria y clases de pintura, corte y confección y declamación.
En 1919, se inició la carrera de magisterio que funcionó incorporada a la Escuela Normal General San Martín. En 1945, el Instituto incorporó el Jardín de Infantes; en 1947, Liceo o Bachillerato; en 1950, Comercial; en 1956, Comercial Nocturna; en 1966, el Ciclo de Dibujo Publicitario y el centro para discapacitados José María Bustamante; en 1969, el Bachillerato con Orientación Pedagógica; en 1971, el profesorado de Nivel Elemental; en 1972, se crearon dos secciones de Materno Infantil; y en 1973, el Secretariado Ejecutivo Bilingüe y Perito en Técnicas Bancarias e Impositivas.
En 1975, abrió el profesorado para la Enseñanza Primaria; y en 1978 se independizaron las secciones de Nivel Inicial del Primario, dando nacimiento al Jardín de Infantes Particular Incorporado Nº 1235. También en ese año se implementó el dictado de dos carreras de nivel terciario: Asistente de Gerencia de Personal y Asistente de Gerencia de Administración que, en 1982, se transformaron en Técnico Superior en Administración de Personal y Técnico Superior en Administración Económica Financiera.
En 1986, el profesorado de Enseñanza Primaria se transforma en profesorado para la Enseñanza Primaria y Preescolar. En 1995, el Nivel Terciario adquirió la figura de Instituto Superior Particular Incorporado Nº 9.017 San José Adoratrices.