Facundo Gaitán
Tiene 36 años, es uno de los Santafesinos Destacados por Diario UNO y ascendió a la cumbre más alta de América: el Aconcagua.

Viernes 23 de Diciembre de 2011

El ascenso se logró en febrero de este año, tras doce meses de preparación después de haber tenido un intento fallido. “Durante muchos años hice atletismo y llegué a ser campeón argentino de 20 kilómetros. En uno de los entrenamientos me fui a una montaña de La Rioja, me gustó y por eso en el 97 empecé a escalar montañas bajas. Hasta que un día, habrá sido en 2004, pasé a la alta montaña, hice algunas de la cordillera hasta que un día vi la posibilidad de hacer el Aconcagua”, explicó el joven.

Facundo realizó su primer intento en 2010, pero a unos 100 metros de llegar tuvo un desprendimiento de retina y no le quedó otra que bajar. “A esta expedición la hicimos con cinco amigos montañistas de los cuales sólo dos llegamos a hacer cumbre. Cuando estás ahí sentís que Dios te mira desde abajo, es impagable...”.

El deportista es, además, estudiante avanzado de medicina y de la licenciatura en Educación Física que también recorre en su tramo final y da clases en la escuela Nº 39 de Santo Tomé. “Lo de la montaña es paralelo y lo hago cuando puedo. No siempre me aventuro con el mismo equipo. Este equipo sabíamos que resistiría porque cada uno de sus miembros cumplía una función”, dijo Facundo y complementó: “El viaje se planifica con un cronograma de 15 días pero uno trabaja con un margen de cinco días más, que es lo que dura el permiso dentro del parque Aconcagua y nosotros lo hicimos en dieciocho días, entre campamento y todo”.

Actualmente Facundo está en Córdoba escalando en roca y luego saldrá hacia Santa Cruz para hacer otra travesía. “Cualquiera podría pensar que si ya hice el Aconcagua puedo hacer cualquier cosa, pero no es así. La dificultad del Aconcagua es la altura, pero hay otras montañas que presentan como mayor inconveniente su verticalidad; de hecho el Aconcagua no es lo más difícil”, afirmó Gaitán.

Para el docente, la montaña es su vida paralela. “Hay gente que no sabe que hago montañismo. Pero dentro de mis conocidos, el tema se empezó a charlar por la cantidad de muertes que hay en el Aconcagua y por el peligro que representa. Pero mi vida es la docencia y la medicina, esto es un hobby que me hace entretener”, finalizó.