“Favio era muy generoso”
Se cumplió un año del fallecimiento de Fuad Jorge Jury, más conocido como Leonardo Favio. Mirtha Mendoza es santafesina y trabajó en su casa. Relató la experiencia de haber vivido junto al talentoso músico y cineasta argentino

Lunes 09 de Diciembre de 2013

María del Carmen Aguirre

Diario UNO de Santa Fe

Mirtha Mendoza tiene 58 años. Es oriunda de Santa Fe, y nació en el distrito costero de San José del Rincón. “Bajo un rancho de paja”, como ella misma lo describió. Cuando tenía 2 años se fue a vivir con toda su familia a la provincia de Buenos Aires, más precisamente a Ingeniero Maschwitz, una localidad que pertenece al partido de Escobar. De esta manera, Mirtha pasa casi 50 años de su vida en Buenos Aires.

Hace poco tiempo, regresó a la ciudad de Santa Fe y actualmente vive en barrio María Selva. En diálogo con Diario UNO, esta experimentada mujer relata cómo fue que conoció al reconocido artista argentino.

—¿Qué edad tenías cuando conociste a Favio?

—Lo conocí en Ingeniero Maschwitz en 967. Era muy joven, tenía apenas 17 años. En esa época Leonardo estaba filmando la película Nazareno Cruz y el Lobo. Empecé a trabajar en su casa porque conocía

a la familia de una de las integrantes del elenco. La actriz se llamaba Juanita Lara. Era una familia chilena que vivía en Buenos Aires. A su vez, mi madre tenía un ahijado, que justamente era el cuñado de

esta nena. Entonces, fue así que un buen día la madre de Juanita me consultó si me gustaría ir a trabajar como empleada a la casa de Favio; enseguida acepté.

El padre de esta familia de apellido Lara, se dedicaba a la construcción, él era albañil. Cuando Leonardo Favio decidió irse a vivir a Maschwitz, lo contrata para que trabaje en la edificación de su casaquinta.

Es así, que el músico entabla una amistad con este hombre y su familia. “Ahora vas a Maschwitz y ves muchos artistas que viven ahí, pero antes, en la época en que Favio fue a vivir, era uno de los primeros”,

destacó la señora. En tanto, la actriz Juana Lara, que comenzó su carrera con apenas 6 años aproximadamente, trabajó en varias de las producciones cinematográficas de Leonardo. “Me acuerdo que cuando estaban filmando Nazareno Cruz, ella interpretaba el papel de Fidelia. Después siguió participando en otras películas como en la famosa La Raulito”.

Primer día

Con apenas 17 años, Mirtha empezó a trabajar en tareas domésticas en la casa de la familia de Leonardo Favio. En la residencia vivían el cineasta con su mujer, Carola Leyton y los dos hijos del matrimonio. “Cuando llegué, Carola me recibió en ropa interior y con un desaville transparente, no lo olvido más a eso. Ellos eran una pareja muy abierta y sin prejuicios, les gustaba andar sueltos de ropa. Tenían una casa muy linda, era grande y espaciosa, lo que sí no tenía tantos muebles”, expresó Mendoza.

Almuerzo en compañía

Para esta señora nacida en San José del Rincón, el reconocido director y músico nunca la vio como una simple empleada, sino más bien que la adoptó como parte de la familia. “Era muy buena persona Favio, por demás de sencillo. Un día, se acercaba la hora del almuerzo y estaba cocinando, mientras Leonardo se encontraba produciendo su película. Me acuerdo bien, tenía un biombo donde pegaba fotos de sus protagonistas, dibujos y bocetos que eran hechos por él mismo, con ideas de la producción. En ese momento que estaba cocinando, me pregunta Leonardo qué estaba haciendo, y le respondo que le estaba preparando arroz blanco con un huevo frito, entonces él enseguida me dice si estaba preparando comida para mí también. Le respondo que sí, inmediatamente me dice: «Bueno venite a comer conmigo, no quiero que comas sola». Es así, que ese día almorzamos los dos en su escritorio. Corrió todo el material que tenía en ese lugar y comimos. Me contó cómo iba a ser su película, imaginate cómo

me sentía, estaba encantada por su calidad de persona, y me sorprendió el hecho de que no quisiera que comiera sola en otro lugar de la casa. Otra anécdota que recuerdo era cuando se reunía todo el elenco de la película en su casa. Me tocaba servirles y atenderlos a todos cuando llegaban a pasar el día. Era cotidiano los asados, y se vivía un clima hermoso. Favio era muy generoso con todos”, admitió Mirtha.

Ataque en su vivienda

Según recuerda Mirtha Mendoza, en la casa de Favio se vivió un día un momento de tensión al ser testigos de un ataque en su residencia de Ingeniero Maschwitz. Una bomba fue colocada en uno de los paredones. Afortunadamente, nadie salió herido de ese hecho. “Al poco tiempo, después que pasó lo de la bomba, Favio decidió irse a vivir a Mendoza con Carola. No querían poner en riesgo la vida de los chicos”. El director era consciente de que tal vez esa situación de amenaza que les había tocado vivir ese día, era producto de su perfil político e ideológico, claramente identificado con el gobierno de Juan Domingo Perón.

Esta actual vecina del barrio María Selva trabajó durante dos años junto a este actor, cantante y uno de los más grandes cineastas de Argentina. Después de su éxodo de la localidad del partido de Escobar,

Mirtha no volvió a ver a quien fue su patrón en esa época.

A un año de su muerte, que se cumplió el pasado 5 de noviembre de este mes, esta humilde empleada lo recuerda como una persona que fue más que un jefe en su vida. “Favio resultó ser una tierna y maravillosa persona. Lo adoro y lo querré por siempre, por su entrega, su vida y talento”, finalizó emocionada Mirtha Mendoza.