Lunes 21 de Octubre de 2013
Oscar Gerván es camarógrafo de Canal 13 y aquel 28 de septiembre de 1983 aún no cumplía esa función, pero fue el asistente de la cámara que manejaba Daniel Viglianco (hoy fallecido) y juntos fueron testigos de ese triste momento para todos los santafesinos: la caída del Puente Colgante.
Con una vasta trayectoria y 32 años de profesión, Oscar relató cómo fue el día gris para la ciudad que sufría la pérdida de uno de sus íconos: “En el momento de la caída del puente, era asistente y estaba haciendo mis primeras armas con la cámara, a tal punto que hice algunas grabaciones porque fue tal la conmoción que pasamos muchas horas grabando y Dani me dejó algunos instantes solo porque él volvía al canal ya que no nos podíamos mover porque a cada instante sucedían cosas distintas”. Nos agarró en un momento tranquilo porque era la siesta-tarde santafesina y estábamos esperando que se arme una agenda para salir a la calle y alguien viene de afuera y nos cuenta que se estaban produciendo las primeras explosiones. Entro donde estaban los equipos, lo busco Daniel y salimos corriendo, disparados. Las primeras imágenes las hicimos desde la vereda del canal, después entramos a correr y llegamos hasta el costado del puente para hacer las mejores tomas y al rato comenzó a desplomarse con más fuerza”.
Como un fiel testigo y como si el tiempo no hubiera pasado, Oscar recuerda que “la gente estaba enloquecida”. “Era el símbolo de Santa Fe, era un patrimonio y lo veían como tal, y por eso estaban mal, se les notaba en los rostros y cuando pasó todo, comenzaron a pedir que se construyera de nuevo y volviera a ser lo que fue. A eso tenemos que sumarle que la creciente estaba presente, el agua subía, se llevaba todo y cuando todo pasó, daba mucha lástima ver cómo había quedado esa zona, incluido el Puente Colgante”, comentó.
Transcurridos los días y como integrante de un equipo periodístico del Canal 13, pudo grabar el testimonio de un hombre que en ese momento cruzaba en bicicleta y detrás se le caía el Puente. “Fue muy fuerte y no recuerdo su nombre, pero sí la anécdota. También fuimos testigos de la reinauguración y todos los momentos antes de llegar a su reconstrucción”, agregó Oscar.
Para concluir, expresó: “Como santafesino lo veo como un monumento y por eso estoy muy contento y orgulloso que se haya podido recuperar y levantar de nuevo. La gente con la que estamos en contacto permanente por nuestro trabajo nos cuenta que están felices de ver una imagen restaurada. Lo mismo con toda la costanera, sobre todos los más viejos se acuerdan de eso porque el daño que hizo la inundación fue importante”.