Generan redes de seguridad para los dispensarios barriales
Tres centros de salud tienen custodia policial transitoria. Desde Seguridad y Salud planifican respuestas comunitarias contra los hechos de violencia.

Jueves 17 de Octubre de 2013

Tras el violento ataque que sufrieron trabajadoras del centro de salud del barrio Juventud del Norte y una masiva manifestación que incluyó a los gremios que los nuclea, desde el ministerio de Salud y el de Seguridad comenzaron a diagramar planes de prevención del delito que, además de incluir una presencia más directa de agentes policiales, también genere redes de contención y protección comunitaria.

Mientras tanto, y para resolver lo más urgente, tres dispensarios fueron dotados con custodia policial transitoria. Se trata de los ubicados en los barrios Loyola, Yapeyú y Cabal. A este último, fueron trasladados los trabajadores del dispensario de Juventud del Norte, donde sucedieron los último hechos de violencia, porque el establecimiento comenzó a ser refaccionado. Se trata de arreglos edilicios que estaban planificados desde antes de que ocurriera el asalto ocurrido a principios de mes.

“Estamos trabajando en conjunto entre los ministerios, con la policía, con los gremios y con distintas asociaciones barriales para abordar la problemática en forma compleja, para que la respuesta que demos no sea espasmódica”, indicó ayer en diálogo con Diario UNO Natalia Zehnder, Coordinadora de Salud de la Región Santa Fe.

“Por algunos días, habrá centros de salud que contarán con presencia policial, pero será una situación temporaria, hasta que se agilicen estas redes comunitarias que estamos armando para tener una mirada más profunda e integral del tema seguridad. Las medidas más puntuales que estamos gestionando con las fuerzas de seguridad es que haya mayor presencia policial en las zonas y patrullajes más continuos. Con los trabajadores y los gremios estamos revisando la cuestión de los cronogramas de trabajo, para evitar que haya empleados que queden cumpliendo funciones sólos. Y en simultáneo, estamos armando espacios de encuentro con las organizaciones barriales: escuelas, clubes, vecinales, parroquias, que comparten territorios, para poder estrechar vínculos entre ellos. No se puede dar la misma respuesta en todos los barrios, cada uno tiene sus particularidades y sus necesidades puntuales y así crear condiciones de mayor acompañamiento y seguridad”, concluyó la funcionaria.

Una experiencia similar

Por su parte, el ministro de Salud Miguel Ángel Cappiello también se refirió a las reuniones que se desarrollaron esta semana para trabajar la problemática: “Experiencias como éstas, que rayan lo demencial, nos hacen redoblar todos los esfuerzos para consensuar con los distintos estamentos de gobierno, estrategias y diagramas prácticos que no sólo mejoren la seguridad, sino que devuelvan la tranquilidad que se requiere para continuar desarrollando el trabajo con la nobleza con que lo hacen los profesiones al servicio de la gente”.

Además, el titular de la cartera de Salud puso de relieve que continúa en comunicación con Alejandro Nato, el especialista en Seguridad que ya trajo soluciones para el caso del hospital José María Cullen, entre otros, quien remarcó que, ante situaciones y enfoques de estas características, se debe insistir en la “participación y el diálogo, aceitando vínculos en diferentes áreas y dentro de la misma organización”, contando con la aceptación de la comunidad que acompaña y apoya a quienes le prodigan atención y bienestar”.