Hartos de los robos, los taxistas reclaman más control en las calles
Los trabajadores mantuvieron encuentros  con autoridades provinciales para avanzar en un protocolo de actuaciones que les brinde mayor seguridad.

Viernes 15 de Marzo de 2013

Este viernes por la mañana en Santa Fe y a la tarde en Rosario, los taxistas de ambas ciudades se reunieron con autoridades provinciales para reclamar soluciones a los ataques delictivos que padecen a diario. De acuerdo a la situación que describen los trabajadores, ser chofer de este tipo de transporte se convierte muchas veces en una profesión de riesgo.

El presidente de la Sociedad de Taximetristas Unidos de Santa Fe, Francisco Aiello, fue recibido por el subsecretario de Seguridad Pública de la provincia, Diego Poretti, para referirse en forma específica a este tema. Al igual que en encuentros anteriores, que tuvieron espacio el año pasado, Aiello manifestó la necesidad de que se intensifiquen y coordinen las tareas de control que desarrollan las distintas fuerzas en el ámbito de la ciudad de Santa Fe.

Reconoció también que es preciso concientizar a los trabajadores acerca de la necesidad de que efectúen las denuncias correspondientes tras ser víctimas de un hecho delictivo, ya que las mismas serán la base para cualquier política de seguridad pública que se defina al respecto de ese punto.

Por la tarde, la reunión se repitió en Rosario, entre las autoridades del sindicato de taxistas, las cámaras de agrupan a los titulares de licencias, funcionarios de la Secretaría de Servicios Públicos del municipio y el ministro de Seguridad Raúl Lamberto.

Los trabajadores reclaman un nuevo plan de seguridad desde hace una semana, tras la muerte de Claudio López el taxista que a fines de febrero fue baleado por una pareja que viajaba en moto en Bulevar Seguí e Italia.

El gobernador Antonio Bonfatti se refirió a este tema y consideró “llamativos” los ataques sufridos por taxistas rosarinos en los últimos días. “Los casos están siendo investigados y no descartamos ninguna hipótesis. Si alguien toma un arma para ir a asaltar a otro y llevarse la recaudación, al menos se encuentra una justificación, pero disparar por disparar sin ningún otro tipo de circunstancia que haya mediado la verdad es que es sorprendente”, apuntó.