Lunes 16 de Marzo de 2015
Cuando dos recitales se viven en la misma ciudad la tarea de armar un espectáculo se vuelve más difícil. Esto parece que a Las Pelotas no le es un problema o bien como anticipaba su bajista Gaby Martínez en una nota con Escenario cuando eso sucede no dejan nada librado al azar y tratan de mostrar un show diferente. Fue lo que ocurrió el domingo en el cierre de Música en el Río. Se pudo ver a una agrupación que puso sobre las tablas sus 25 años de experiencia y armó un espectáculo acorde al evento que juntó más de 30 mil almas en el cierre de la edición 2015 en el debutante Puerto Local.
Cerca de las 21.30 la banda encabezada por Germán Daffunchio piso el escenario y arrancó un show que iba a tener un contenido discursivo político que no iba a pasar inadvertido en un año que es electoral. Los acordes de Corderos de la Noche mostraron a un clásico Daffunchio de gorra y lentes negros con unas improvisadas botas de caña alta con cierto toque “autoritario”.
Sin parar ni un segundo arrancó el segundo tema que continuaba la misma intensidad musical y crítica. Saben dejó en claro con un coro de miles de personas que la sociedad mucho no confía en eso de “dicen que cooperarán en arreglar el mundo, cuando en realidad les chupa un huevo”, (sic). El coro final sonó al unísono con la frase “siempre serán unas ratas”.
“Buenas noches Santa Fe que bueno es estar nuevamente acá, que hermoso público son”, aclamó el guitarrista y cantante para recibir el aplauso del público y empezar con su tema Orugas que trajo el recuerdo del ya desaparecido Bocha Sokol.
Si Quisiste Ver le bajó un cambio sonoro al recital, pero no de calidad. El sonido seguía siendo impecable y de a poco Las Pelotas iban justificando que una actuación seguida de otra no iba a ser en vano.
Pocas veces las Pelotas habían sonado tan bien en la ciudad con un show que no hacía fisuras por ningún lado y dejaba perplejos a los seguidores de la banda y no cansaba ni molestaba a los que solo pasaban por ahí.
El Ñandú del disco Amor Seco mostraba en blanco y negro cómo el video original a Daffuncio mucho más viejo, pero con la misma concentración al tocar este oscuro tema que fue el prólogo para un miniset lento que siguió con Siempre Estará y Cerca de las Nubes y terminó con Personalmente y las voces del público. Un frontman alegre y en constante complicidad con la bajista Gabriela Martínez recorrían el escenario como si tuvieran 20 años y no borraban la sonrisa de sus caras ante las 30 mil personas que disfrutaban del show.
Cuándo Podrás Amar abrió la segunda parte del show que parecía promediar pero iba a ser mucho más largo. Blancanieves iba a dejar en claro que a pesar de que el disco La Clave del Éxito tiene más de 20 años la realidad argentina no ha mejorado mucho y la letra encaja a la perfección con la actualidad tan polarizada.
Con aplausos entre bronca y placer el hombre de lentes oscuros anunciaba lo que se venía. “Cuando veníamos de viaje era increíble la cantidad de publicidades electorales que hay. Todos con la sonrisa plena”. De esta manera empezaron los acordes de Solito Vas que estalló en su frase “Qué caras más sonrientes hay en el cartel, ríen de todas las cosas que nos van a hacer”, el aplauso se hizo grito y sin dejar enfriar el momento llegó otro de los clásicos: Si Supieras. El “vamo’ las Pelo” sonó como un grito de guerra entre los seguidores mientras banderas argentinas y con los logos de la banda flameaban a ritmo.
Muchos podían imaginar un final cercano si se tomaba como referencia el corto recital de Tan Biónica del día anterior. Pero no. Faltaba mucho y agitando a sus seguidores Daffunchio indirectamente anunciaba que el recital iba a ser largo.
Trasparente siguió con los clásicos y el delirio de la gente. Luego llegó Será del álbum Esperando el Milagro mientras Germán, en complicidad con Gaby, afirmaban que gracias a ese tema los adolescentes se acercaron a Las Pelotas. Algo que al parecer la banda entendió a la perfección ya que los sucesores discos a Esperando el Milagro no se movieron, o lo hicieron muy poco de lo que es el formato canción por excelencia. En términos futbolísticos sería: equipo que gana no se toca.
Bombachitas Rosas llegó con el típico coro argento en los puentes del tema. Quizás uno de los mejores temas de la noche en calidad interpretativa y puesta escénica. Una comunión ideal entre el público y la banda. Esto generó que Daffuncio aclare nuevamente “que si quieren escuchar más lo van a tener que pedir” algo que dejaba en claro que quedaban varios temas. Te Vas, Esperando el Milagro y Cuantas Cosas podrían haber sido un buen final para un show pulido y muy logrado, pero nunca hay que olvidarse que hay un público que va a buscar clásicos. Un chau mentiroso y unos bises camuflados levantaron el polvo del ya desaparecido césped en el predio del Puerto con Capitán América que terminó con la trompeta de Alejandro Gómez interpretando la canción patria yanqui y el abucheo y silbido del público.
Otra vez apareció la pregunta: “¿Quieren más?”. Y con lo que quedaba de fuerza, la banda nacida en Traslasierra terminó con su acelerada versión de Shine y un recuerdo de Sumo de la mano del Ojo Blindado. Las dos versiones enloquecieron al público pero llevaron al límite a la agrupación que no en vano tienen 25 años arriba de los escenarios y tras un show tan largo, se notaba. Ahora sí, había terminado instrumentos en mano un risueño Daffuncio, y volvió a colgarse la viola para llegar al fin con Uva, Uva.
De todas las veces que tocaron Las Pelotas en Santa Fe, fue su mejor recital comparable con aquel que alguna vez dieron en la Tecnológica, aún con la presencia física del Bocha Sokol. Solidez musical, buena presencia escénica, buen humor y una lista de temas larga pero entretenida hicieron que el final de Música en el Río en esta séptima edición sea para el recuerdo con un show digno de ver y escuchar y que tranquilamente podría haber quedado registrado en un DVD.