Hay dos viviendas hundidas junto a una estación elevadora de cloacas
 En J.P. López al 2.800, parte de una casa se derrumbó y el suelo del patio y del garaje de otra descienden mes a mes. Entre ambas, se hundió una estructura que generó también la rotura de calle y veredas.

Domingo 16 de Marzo de 2014

En los primeros días de mayo del año pasado, Diario UNO dio a conocer la historia de la familia Peralta, que debió abandonar su casa de J.P. López al 2.800, luego de que parte de la misma se resquebrajara y hundiera varios centímetros. El origen del derrumbe fueron las filtraciones que se produjeron en la cañería de ingreso a la estación elevadora de cloacas, ubicada al este del inmueble mencionado.

En una nueva recorrida realizada en noviembre, el matutino detectó que otro matrimonio y sus dos hijos se encontraban (y encuentran) en vilo porque su vivienda, ubicada junto a la primera afectada, también sufre el hundimiento de todo su patio, mientras que sus muros oscilan con solo tocarlos y se observan graves rajaduras tanto en los mismos como en el contrapiso del espacio exterior. El portón de acceso al garaje quedó inutilizado, dado que la pared que lo sostiene se encuentra quebrada en distintos sectores.

El propietario de esta vivienda, Julio –prefirió omitir su apellido–, explicó que cuando comenzó a hundirse la misma apenas habían pasado meses de la compra. “Luego de Semana Santa, cuando se hundió la planta de cloacas, nos empezó a afectar. La pared lindera con la planta de Aguas Santafesinas SA y la que da a J.P. López –donde se encuentra la entrada de vehículos– están quebradas. Incluso para sacar el auto, ese fin de semana, tuvimos que forzar el portón y ya no pudimos abrirlo nunca más. Es más, se va a caer en cualquier momento”, describió.

—¿Continuó el proceso de hundimiento en estos meses?

—Sí, y sigue avanzando. En estos meses ha seguido avanzando. Las rajaduras son cada vez más grandes, más profundas.

—¿Se presentó algún profesional para analizar si existen posibilidades de derrumbe de la casa?

—Todos los peritajes que hemos hecho, por llamarlos de alguna manera, los hicimos de forma particular, los pagamos nosotros. De Assa vinieron en ese primer momento, con un perito de la compañía de seguros de la empresa. El daño sigue avanzando. La reparación se tendrá que hacer.

Desvalorizada

“Cuando esto ocurrió hacía cinco meses que habíamos comprado la casa; es decir que la mitad del tiempo que hace que vivimos en ella sólo pudimos usar la mitad, porque la otra mitad se está hundiendo. Más allá de que no tenemos muchas intenciones de irnos, esto obviamente desvaloriza el inmueble. Los vecinos nos dijeron que hay problemas desde que se instaló la planta, hace más de 15 años. Hay mucho malestar en todo el barrio”, agregó Julio.

“El problema más grande es que, al margen de la dificultad que nos ocasiona no poder utilizar el patio y el garaje, esto se vincula también con la seguridad. Las paredes están cada vez más inestables y las rajaduras son mayores. En la medida en que esto progrese no sería de extrañar que se caiga uno de los tapiales”, expresó.

La familia accionó de manera legal para obtener respuestas por parte de Aguas Santafesinas SA. “No hemos tenido ningún contacto con la empresa en lo que respecta al daño ocasionado; excepto en el primer momento, cuando vinieron a analizar y ver cuál era el daño. Nosotros estamos siguiendo las vías legales correspondientes”, aclaró.

En Semana Santa de 2013

“La casa se bajó de golpe. Mi señora y yo estábamos tomando mate al lado del tapial, y mi hijo estaba durmiendo. Él salió corriendo, había ruido y empezó a caer polvillo, parecía un temblor. En una fracción de segundo se hundió la cámara de la estación de bombeo, junto a nuestra casa, y se quebró todo arriba. Se hundió todo donde estaba el tapial”, contaba Ángel Peralta a Diario UNO en mayo del año pasado.

“La estación de bombeo de los líquidos cloacales se instaló hace 18 años en ese lugar. Ya se había hundido y caído una vez hace 10 años, porque en el asfalto también había una cámara que se hundió y la sacaron. Ahí también se cayó el tapial y lo levantaron”, explicó Ángel.