Domingo 17 de Noviembre de 2013
El próximo año el país tendrá un total de 17 feriados, dos de los cuales serán turísticos. El primer fin de semana largo corresponderá al Carnaval y tendrá lugar entre el domingo 1 y el martes 4 de marzo.
Mientras que muchas provincias argentinas ven beneficiadas su economía con esta actividad, Mario Wagner, vicepresidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Santa Fe, manifestó que este tipo de medidas no beneficia al sector hotelero de la ciudad.
“La realidad es que los fines de semanas largos en Santa Fe si no hay algún evento en especial, no es lo que más beneficia al sector hotelero. En lo que es movimiento en la ciudad, en lo que se refiere al shopping o gastronomía, sí porque hay mucha gente que viene a pasear que es de la zona de influencia, como San Carlos, Paraná, Rafaela, lugares que están cerca de la ciudad; la gente viene, pasea y se va”, señaló Wagner.
Los números respaldan lo expresado por el titular de la entidad y empresario hotelero. Y es que en los primeros seis meses del año, junio fue el período que más ocupación registró, con un total de 10.671 plazas ocupadas.
En esa oportunidad, el país vivió un feriado de cuatro días (desde el jueves 20 al domingo 23), ya que en conmemoración por el Día de la Bandera se estableció un feriado puente.
Consultados sobre el efecto que tienen los fines de semanas largos para el comercio local, Tomás Vallejos, titular del Centro Comercial, afirmó que éstos tienen consecuencias contradictorias. Al respecto destacó el hecho de que Santa Fe aún se encuentra en una posición intermedia, donde no son tan graves las consecuencias negativas como en otras ciudades del interior.
“Afortunadamente Santa Fe tiene un cierto desarrollo turístico que se va consolidando y el efecto no es tan grave. De cualquier manera, el exceso de feriados no es bueno para el comercio”, afirmó el titular del Centro Comercial.
A pesar de que el comercio ve en el turismo un aliado importante, desde el sector ven la necesidad de lograr un equilibrio entre la actividad y los feriados que se han establecido. Vallejos calificó como positivo el balance que dejó esta temporada el miniturismo en la ciudad.
Sin reservas
El representante del sector hotelero agregó que los dos últimos fines de semana largos que quedan antes de que finalice el año no tendrán un saldo positivo para la actividad. Los números brindados por los establecimientos indican que el nivel de reservas es mínimo.
La actividad hotelera de nuestra ciudad tiene su fuerte durante los días de semana, momento en que las delegaciones de universidades y empresas hacen pie en la capital.
Wagner rescató el hecho de que la actividad se vio favorecida con el corrimiento de los feriados, ya que muchos de los fines de semanas largos se dan porque se corren los feriados que caen a mitad de semana. “Cuando uno tiene un feriado en el medio, como fue el del 1 de mayo, nos genera más daño. Porque la gente no sale los días anteriores, y se hace más dura la semana. Cuando se corta la semana es peor”.
El resultado que dejan los fines de semanas largos se igualan con lo que genera la época de verano, ya que en ese momento del año, la actividad decae seriamente. “La realidad es que se cae la actividad, el turismo de por sí solo que venga a Santa Fe a pasar unos días nos está costando mucho traerlo. Todavía nos cuesta mucho”, puntualizó Wagner.
El empresario destacó los esfuerzos por parte del gobierno provincial y municipal por generar un impulso en la actividad, aunque señaló que aún falta mucho por hacer para poder posicionarse como un destino turístico.
“Creo que atractivos tenemos, pero debemos seguir trabajando en eso y en infraestructura creo que mucho se debe a que en este tema somos realmente nuevos. Esto es un trabajo que lleva años, que se está haciendo pero todavía falta mucho”.