Hoy, el corazón es el órgano más “débil” de las mujeres
Actualmente, los problemas cardiovasculares son la principal causa de muerte en ellas. No está claro por qué, solamente hay hipótesis y mayores recomendaciones. Se imponen los controles.

Miércoles 24 de Septiembre de 2014

Para el cardiólogo santafesino Miguel Bravo, “durante el Siglo XX, especialmente en sus décadas finales, la mujer tuvo un rol importante en determinados aspectos: en política alcanzando cargos relevantes, en empresas con enormes responsabilidades, en diversas manifestaciones artísticas y culturales sin olvidar o dejar de ejercer –en muchos casos– el papel de esposa, madre y ama de casa”.

“En un «abrirse a la sociedad» y salir de la esfera del hogar –agregó el profesional– adquirió hábitos inherentes al hombre, tales como consumo de alcohol, drogas y tabaco. Todas estas transformaciones repercutieron sobre su organismo, generándole una tensión psicofísica nociva sobre órganos importantes, especialmente sobre el corazón”.

Posteriormente, explicó que las hormonas femeninas presentes durante la edad fértil son un factor protector del Aparato Cardiovascular, perdiendo esta condición preventiva cuando deja de menstruar (Menopausia).

—¿Por qué habla usted de la debilidad del corazón de la mujer, a diferencia del de los hombres?

—No lo digo yo solamente. El corazón de la mujer según opinión de afamados especialistas, sería más vulnerable que el del varón. Esta característica dio lugar a numerosas hipótesis sin llegar a conclusiones valederas. Algunos cardiólogos sugieren que el menor tamaño de las arterias coronarias (conductos por donde circula la sangre que nutre al corazón) cumple un rol decisivo.

—Entonces, ¿qué proponen?

—Las mujeres viven obsesionadas por el cáncer de mama y van religiosamente al ginecólogo (y no está mal que así sea); sin embargo, la principal causa de muerte es su corazón. De hecho hoy en día las mujeres mueren más que los hombres por problemas cardiovasculares. Lo acaban de decir en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, pero la sentencia también es válida para la Argentina. Aquí ocurre lo mismo. Las mujeres descuidan su corazón. Por eso, el consejo de hoy es: después de los 40 hay que visitar al cardiólogo una vez al año.

Cifras que asombran

La Fundación Cardiológica Argentina proporcionó las últimas cifras de mortalidad en el país por causas cardiovasculares (del 2014): 96.000 al año (49.000 mujeres, 47.000 hombres). Una de cada dos mujeres muere a causa de una afección- problema cardiovascular (infarto, muerte súbita), mientras que una de cada 27 muere por cáncer de mama. Cabe aclarar que el tumor maligno con más altos índices de mortalidad es el de pulmón.

“Conclusión –sintetizó Miguel Bravo– el corazón provoca más muertes que todos los cánceres juntos: una muerte cada 11 minutos”.

Y reiteró: “La protección del corazón femenino debe tenerse siempre en cuenta en todas las edades de la vida, pero es relevante hacer hincapié durante la menopausia”, como fue explicado anteriormente.

Prejuicios y diagnóstico tardío

—Los datos preocupan aunque, por lo visto, hay más conciencia en que el problema las afecta particularmente.

—Es relativo. Si bien la tendencia actual es que ahora “se mira más a la mujer”. Esto se traduce en que se dejaron de subestimar sus problemas con el corazón. No obstante, un estudio reciente muestra que a las mujeres en general se les indican menos tratamientos, menos fármacos y menos controles que a los varones, todo basado en la falsa creencia de que la mujer se enferma menos. Además, la mujer llega más tarde a la consulta, con la enfermedad más avanzada. Y una de las razones es que sus síntomas son mucho menos claros que los del hombre. Ella no tiene dolor en el pecho o en el brazo sino que se siente más cansada o con ganas de hacer menos cosas, entonces minimiza sus síntomas, o los confunde, y así es más difícil el diagnóstico. Este combo hace que finalmente la mortalidad en las mujeres sea mayor.

Los “mandamientos” de la prevención 

Según Miguel Bravo, las pautas de prevención de patología cardiovascular, de alcance universal, llamadas «los nueve mandamientos»”, son las siguientes:

1- Adiós al cigarrillo: dejar de fumar es clave, el cigarrillo le hace mucho peor a la mujer que al varón.

2- Bajar el colesterol: la presencia de alimentos con abundante grasa, de cocción acelerada (comida chatarra), es totalmente nocivo para el corazón.

Se recomienda consumir pescado, especialmente los de mar, como la caballa, el atún, la merluza y el salmón. En cuanto a los de río son más grasosos.

3- Consumir más vegetales: una alimentación rica en frutas y verduras, favorece el aporte de fibras al organismo, elemento clave para luchar contra las enfermedades coronarias y distintas variedades de cánceres.

4- Controlar el peso: se debe tener en cuenta especialmente la circunferencia abdominal que se mide a la altura del ombligo. En las mujeres el valor “saludable” es hasta 88 centímetros y 102 en los hombres. La grasa del abdomen es muy peligrosa ya que libera sustancias que pueden obstruir las arterias del corazón con el riesgo de producir un infarto.

5- Abandonar la vida sedentaria: mínimo, se debe realizar media hora de caminata por día. Esta puede separarse en tres “mini rutinas”, de 10 minutos cada una. También la natación y el paseo en bicicleta son recomendables.

6- Beber moderadamente alcohol: a pesar de que se consigna que un vaso de vino tinto por día, preferiblemente cabernet sauvignon o malbec, resguardarían a las arterias del corazón, no es aconsejable remarcar dichos beneficios, ya que existen otros medios muy importantes que protegen al corazón, como la actividad física. Además, si se ingiere más de lo recomendado, el efecto sería contrario al buscado.

7- Controlar la presión arterial: el aumento de la presión arterial incrementa considerablemente el riesgo cardiovascular. Se considera la presencia de cierta predisposición hereditaria, siendo el estrés, el tabaco, la diabetes y el sobrepeso disparadores de la misma. Los valores normales son 130/80 mmhg.

8- Reducir el estrés: la participación de la mujer en esferas diferentes, en algunos casos con gran protagonismo, resulta un excelente disparador de patologías cardíacas. Se sugiere controlar las consecuencias de estos procesos, a través de modificar el estilo de vida y atemperar la conducta emocional.

9- Controlar la diabetes: esta enfermedad metabólica de los hidratos de carbono, popularmente emparentada con los azúcares, produce alteraciones en el corazón, además de afectar el sistema de la vista, riñón y miembros inferiores. En particular afecta a las arterias produciendo progresivas obstrucciones y es más dañina en la mujer. Para este tipo de patología hay medicación adecuada, además de evitar el exceso de peso corporal junto a la realización de actividad física. De lo que no hay dudas es que tanto las mujeres como sus médicos de cabecera deberán darle mayor importancia a las enfermedades cardiovasculares, incorporando hábitos de vida más saludables a través de las diferentes pautas de prevención.

Por Mariano Ruiz Clausen / Diario UNO de Santa Fe