Iba rumbo al hospital, pero la beba nació en el taxi: el emocionante relato de "Pitu", el chofer que asistió el parto

Una mujer embarazada no llegó a tiempo al Hospital Cullen y dio a luz dentro de un taxi en plena ciudad. El chofer, Daniel Aguiar, conocido como "Pitu", contó cómo vivió los minutos de tensión y emoción que terminaron con el nacimiento de una nena.

16:46 hs - Jueves 11 de Junio de 2026

Lo que parecía ser un viaje de urgencia hacia el Hospital Cullen terminó convirtiéndose en una historia que difícilmente olvidará. Daniel Aguiar es un taxista santafesino, conocido como "Pitu", fue quien asistió el nacimiento de una bebé dentro de su vehículo luego de que una mujer embarazada entrara en trabajo de parto antes de llegar al centro de salud.

Todo comenzó cuando el chofer estaba por terminar su jornada de la mañana e ir a almorzar. "Yo me iba a almorzar, me para un chico y me dice que la mamá estaba por tener familia, y que si la podía llevar hasta el hospital", recordó.

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Sin dudarlo, aceptó el pedido y se dirigió hasta una vivienda ubicada en Nicasio Oroño al 300. Allí se encontró con una mujer que apenas podía caminar debido a las contracciones. "Subió al coche y salimos para el Hospital Cullen. Pero no llegamos", relató.

"No vamos a llegar"

El trayecto avanzaba con rapidez, pero a pocas cuadras del hospital la situación se volvió irreversible. Según contó el taxista, al llegar a la zona de San Lorenzo y Uruguay, la mujer le advirtió que ya no había tiempo.

"Me dice: 'No vamos a llegar, ya está'. Bueno, así que paré el coche y lo tuvo ahí", recordó.

En medio de la urgencia, Pitu actuó por instinto. "Se lo puse sobre el pecho y lo tapé con una mantita que llevaba ella. Lo palmeé en la espalda y empezó a llorar", relató sobre los primeros segundos de vida de la recién nacida.

La bebé fue una nena y, según contó el chofer, tanto ella como su madre se encontraban en buen estado.

"Una emoción bárbara"

Aunque intentó mantener la calma, reconoció que vivió momentos de enorme tensión. "Una desesperación. Más cuando me dice 'No vamos a llegar, ya estamos'", recordó.

Sin embargo, la angustia rápidamente dio paso a la emoción. "Ese momento es inolvidable. Es algo que no sé si va a volver a ocurrir. Se dan muy pocas veces", afirmó.

El taxista explicó que jamás imaginó atravesar una situación semejante. "Yo lo único que quería era llegar al hospital, pero no llegamos", resumió.

La mujer viajaba acompañada por otra niña pequeña, que llevaba un bolso con las pertenencias preparadas para la llegada de la bebé. Debido a los fuertes dolores que sufría la madre, prácticamente no hubo conversación durante el trayecto.

La llegada al Cullen

Una vez producido el nacimiento, el viaje continuó hasta el Hospital Cullen. Allí, según contó Pitu, la asistencia fue inmediata.

"Enseguida hubo fácil veinte personas alrededor del auto para asistir a la nena y a ella", señaló.

Después de dejar a la madre y a la recién nacida en manos de los profesionales, el taxista volvió a la rutina, aunque con una historia imposible de olvidar.

"Lo primero que vi fue el auto y dije: 'Uh, hay que lavarlo'", contó entre risas. Luego explicó que ni siquiera llegó a almorzar y siguió trabajando durante el resto del día.

Un nombre que quedó pendiente

Entre los recuerdos que le dejó la experiencia aparece una curiosa anécdota. Según contó, la madre le preguntó cómo lo llamaban.

"'Pitu', le dije. Entonces ella me respondió: 'Bueno, le vamos a decir Pitu'. Pero no sé si era un chiste o si realmente pensaba ponerle ese nombre. La verdad es que no tengo idea cómo se llama la nena", relató.

Padre y abuelo, el taxista admitió que el nacimiento le despertó numerosos recuerdos familiares. "Se te vienen mil cosas a la mente. Pensás en los nietos más chicos. Son muchas cosas en dos segundos que te pasan por la cabeza", expresó.

Aun así, aseguró que lo más importante fue que todo terminara bien. "Doy gracias a Dios porque salió todo bien y no hubo ninguna complicación", sostuvo.

Antes de cerrar el relato, definió lo ocurrido con una frase que resume la dimensión emocional de la experiencia: "No pasan todos los días estas cosas. Es como una bendición".