Miércoles 26 de Marzo de 2014
El vandalismo dijo presente en las instalaciones de la sede de la Vecinal de Altos del Valle y en el Centro de Salud lindante a la institución.
Cerca de las 6,.30, uno de los vecinos alertó sobre el hecho a las autoridades de la vecinal, quienes rápidamente se acercaron al lugar para constatar lo que había pasado.
Triste fue la sensación que los invadió cuando confirmaron sus temores: la puerta delantera de la vecinal había sido forzada. El escenario era desalentador: objetos tirados y graves destrozos tuvieron lugar en todo el tiempo que los desconocidos estuvieron rondando.
No conformes con haber invadido la sede de la institución, ingresaron al Centro de Salud, conectado a las oficinas por medio de una puerta. Del lugar se llevaron remedios, instrumentos de odontología, un compresor grande y otros elementos.
“El perjuicio ha sido terrible. Yo lo califico como un daño institucional –sentenció Jorge Maya, presidente de la vecinal Altos del Valle, por todos los elementos que se llevaron y los estragos que hicieron en el centro de salud, todos los remedios tirados por el piso. Andaban buscando dinero en la parte de las oficinas, revolvieron todo”.
Como consecuencia de esta intrusión, la cadena de frío de las vacunas que estaban refrigeradas se vio afectada y ahora los medicamentos no podrán ser utilizados.
Vecinos, madres y jóvenes fueron testigos de la escena que les devolvía el lugar ayer por la mañana. Un fuerte estupor los invadió. “Es la primera vez que nos pasa esto –agregó Maya–, los muchachos que robaron deben tener hijos, hermanos, padres y abuelos y las vacunas son para ellos. El daño es muy grande”.
Ayer por la tarde, las puertas del Centro de Salud estaban cerradas, en la puerta podía leerse en letras grandes, claras y negras: “Cerrado por Robo”. Mientras que la solidaridad de los vecinos ya había logrado soldar y reforzar los puntos de entrada a la sede de la vecinal.
“Nosotros estamos tratando de que la seguridad sea más persistente, que haya más presencia. Siempre buscando la maldita droga y acá sólo tenemos antibióticos”.
En relación a la posibilidad de recuperar los elementos robados, recalcaron que la policía se encuentra trabajando en esta tarea para lograr resultados positivos y recuperar las cosas.
De la vecinal se llevaron dos ventiladores industriales, un equipo de música que era para las actividades, una garrafa y documentación. Mientras que en el Centro de Salud faltaron remedios, instrumental de odontología, un compresor grande y otros elementos.
Sin recursos suficientes
Las versiones que brindaron los vecinos confirmarían que los maleantes pudieron trabajar tranquilos durante el transcurso de la noche.
Lejos de hacer un juicio de valor, el representante vecinal aseguró: “Es lo que está pasando en toda la ciudad. Nuestra premisa es la seguridad las 24 horas en el barrio”.
“La mayoría de los vecinos trabaja y de noche descansan, no se puede estar haciendo vigilancia. Ésa es una tarea de la cual debe hacerse cargo la policía”, recalcó el representante vecinal.
La falta de móviles (y de nafta para los mismos) y de personal policial dificulta la tarea que tiene que llevar adelante la Subcomisaria 8ª.
La jurisdicción de esta entidad abarca desde calle French y Aristóbulo del Valle hasta el límite de Facundo hasta la Setúbal. “Son como seis o siete barrios que tiene a cargo esta seccional”, detalló el presidente de la entidad y vecino del barrio.
El representante vecinal calificó como muy bueno el trabajo articulado que se realiza, pero lamentó que estos esfuerzos no sean suficientes para paliar los problemas de seguridad que se dan en la zona.
“Se tiene que colocar otro móvil, éste es un barrio de cinco mil habitantes. A través de firmas estamos solicitando una presencia más activa. Si no vamos a tener que formar una brigada de civiles”, enfatizó Maya.
Los vecinos e integrantes de la comunidad viven este momento con dolor e indignación. Pero no bajarán los brazos y seguirán adelante.
“Nosotros somos gente de trabajo, conocemos el sacrificio y la lucha. Tenemos que seguir. El barrio está vivo, es dinámico –afirmó entre dolido y esperanzado Maya. Las instituciones se solidarizaron a partir de este hecho con la entidad, se contactaron inmediatamente. Espiritualmente, a las fuerzas por lo menos las tenemos.”
En tanto, desde el Ministerio de Seguridad manifestaron su interés por lo ocurrido. “Se está evaluando nuestro problema que es muy grave y la semana que viene nos reuniremos con el doctor Sosa, de la Municipalidad, para analizar otras alternativas que sean superadoras.
El referente vecinal señaló que desde hace tiempo están solicitando la implementación de la policía comunitaria, tal cual se hizo en Barranquitas. “También estamos solicitando la creación de un destacamento, pero para esto último no contamos con el personal necesario –agregó Maya. Buscamos otras alternativas, para paliar la inseguridad”.
Si bien el barrio aún mantiene los aspectos esenciales de tranquilidad, los vecinos manifestaron su preocupación ya que se sienten superados por la cantidad de menores deambulando en motos las 24 horas del día por la zona.