Juan Carlos Dávila: un siglo lleno de conquistas y reconocimientos
Es profesor, nació en Santa Fe y el 4 de noviembre cumplió sus 100 años. Fue un gran defensor de la educación pública y hoy mantiene viva dos pasiones: la música y la escritura. Su familia le rindió un homenaje.

Sábado 07 de Noviembre de 2015

“Un educador centenario”, así se llama el pequeño libro que editaron los hijos de Juan Carlos Dávila para homenajear a su padre al cumplir 100 años. Posee una larga trayectoria, llena de distinciones, gratificaciones, reconocimientos y sobre todo logros alcanzados con mucho esfuerzo. Como padre, esposo, abuelo y bisabuelo es el mejor, según su familia. Pero también reivindican sus tres pasiones que fueron un legado y lo seguirán acompañando en su vida: la docencia, la música y la literatura. 

“Con el ejemplo enseñó a sus descendientes en el camino de la honradez, el trabajo, la humildad y, por sobre todo, el de la dignidad para mostrar que por esos caminos la vida merece ser vivida. Son valores con los cuales se debe vivir y se manifiestan siempre en las acciones de los hombres de honor. A veces lo hizo cantando; y otras, rugiendo”, dijeron Silvia Elena y Víctor Hugo Dávila, sus hijos.Con un almuerzo familiar, ayer Juan Carlos celebró su siglo de vida. Estuvo rodeado de afecto y el recuerdo de su comienzo como docente también dijo presente. Compartió la comida con él uno de sus primeros alumnos: Juan José Massara. Este hombre centenario está casado por segunda vez con Odila Vega y juntos viven en Santo Tomé desde hace más de 50 años. De su primer matrimonio junto a Victoria Schweizer –quien lo acompañó durante más de 45 años– nacieron Silvia y Víctor. Tiene seis nietos: Carlos, Gustavo, Noelia, Víctor Pablo, Matías y Victoria; y siete bisnietos: Camilo, Aquiles, Camila, Tomás, Salvador, Amparo y Catalina.El camino recorrido Juan Carlos Dávila nació en Santa Fe el 4 de noviembre de 1915. Luego se fue a vivir a Corrientes y más tarde a Buenos Aires. Desde muy niño y de la mano de su madre, profesora de piano, aprendió a tocar el instrumento y su pasión por la música lo acompañó toda su vida. Se recibió de maestro en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta, y de profesor de dibujo en la Universidad Comercial, en Buenos Aires. Regresó a Goya (Corrientes) y se recibió de bachiller. Desde allí desembarcó en Santa Fe y logró el título de procurador nacional en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Litoral (UNL).Fue maestro, director y supervisor. Se inició en la escuela N° 42 General Las Heras como docente y comenzó en esos años su trayectoria dentro del gremialismo docente. En 1944, se disolvió la Asociación del Magisterio y quedaron cesantes los miembros de la Comisión Directiva por haber asumido la defensa de la ley 1.420. Por este motivo, Juan Carlos junto a 20 compañeros quedaron sin actividad, siendo reincorporados un año y medio después.Por concurso fue ascendiendo y se desempeñó como director en las escuelas N° 347, de María Luisa; N° 365, de San Carlos Centro; N° 74, de Acebal, y N° 6 Mariano Moreno, de Santa Fe. Fue secretario técnico de la Inspección General de Escuelas, ascendiendo por concurso a supervisor, cargo que en ese momento se denominaba inspección seccional, y por haber obtenido el primer puesto, fue designado supervisor interino de escuelas normales. Fue subinspector de escuelas y posteriormente inspector general de escuelas primarias, desde donde promovió la creación de la orquesta y el coro de niños, entre otras.Logros cosechados No solo se destacó en la docencia y la música, sino también en la literatura. En su juventud escribió relatos y comentarios publicados en periódicos gremiales y populares. Con su firma editó 11 libros, con los cuales obtuvo premios y reconocimientos. Integra la Sociedad Argentina de Escritores (filial Santo Tomé), y además tiene publicadas composiciones de distintos géneros.Se jubiló en 1975, ofreció numerosos recitales de piano en Santa Fe y provincias vecinas. Fue director del coro Hilos de Plata del Club de Abuelos de Santo Tomé y del coro independiente Hojas de Otoño. También fue el organizador del taller de teatro Atamiski de la misma ciudad.En cuanto a premios, el Instituto Argentino de la Excelencia le otorgó, en tres oportunidades, el Primer Premio Nacional a la Excelencia por su aporte a la cultura (2001), su trayectoria docente (2006) y su calidad artística (2010). El Instituto Sarmientino de Santa Fe lo designó Maestro 2006 por su participación en la defensa de la escuela pública y de los derechos del docente.La Municipalidad de Santo Tomé lo declaró Ciudadano Destacado en 2000, a propuesta del Nucleamiento de Supervisores Jubilados, con el apoyo de importantes instituciones. El gobierno de la provincia de Santa Fe le otorgó una distinción especial este año y se lo designó Referente del Camino de la Educación Santafesina y de esta manera forma parte de los nueve docentes seleccionados este año para integrarlo.Luciana Dallagata / Diario UNO