El proceso volvió a comenzar desde cero en los Tribunales de San Isidro luego de la nulidad del juicio en 2025. En la apertura, el fiscal Patricio Ferrari aseguró que los profesionales “no hicieron nada para evitar” la muerte del ídolo y anticipó que presentarán conversaciones y pruebas sobre las horas previas al fallecimiento.
19:15 hs - Martes 14 de Abril de 2026
El segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona comenzó este martes en los Tribunales de San Isidro, luego de que el proceso anterior fuera declarado nulo en 2025 a raíz de la polémica generada por el documental Justicia Divina, que contó con la participación de la exjueza Julieta Makintach.
El debate judicial busca determinar las responsabilidades de siete profesionales de la salud acusados de homicidio simple con dolo eventual por la muerte del exfutbolista, ocurrida el 25 de noviembre de 2020 mientras se encontraba bajo internación domiciliaria en el country San Andrés, en Tigre.
Los imputados son el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Omar Almirón, el coordinador de enfermería Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora médica Nancy Edith Forlini.
“Existieron múltiples alarmas, pero decidieron no escucharlas”
Durante la apertura de los alegatos, el fiscal Patricio Ferrari cuestionó con dureza la atención médica brindada a Maradona y sostuvo que la internación domiciliaria nunca funcionó como un dispositivo sanitario adecuado.
“Una internación domiciliaria es un sanatorio en la casa, pero esto no pasó”, afirmó ante el tribunal y los acusados.
El fiscal calificó al equipo médico como “un grupo de improvisados” y aseguró que “existieron múltiples alarmas, pero decidieron no escucharlas”.
Además, sostuvo que los profesionales no actuaron para evitar el desenlace fatal. “No hicieron nada para evitar que Maradona muriera. Empezó a morir 12 horas antes”, expresó, y agregó: “Diego gritaba, se ahogaba y hubo una indiferencia criminal”.
Ferrari adelantó que durante el juicio se exhibirán conversaciones telefónicas y mensajes que permitirán reconstruir las decisiones tomadas por el entorno médico en las horas previas a la muerte del exjugador.
La querella habló de “un entorno diabólico”
En la misma línea se pronunció el abogado Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna Maradona, quien aseguró que el fallecimiento del ídolo fue consecuencia de un abandono médico.
“Diego Armando Maradona fue asesinado”, afirmó el letrado durante su exposición.
Según explicó, durante la internación domiciliaria el exfutbolista “estuvo rodeado de personas desconocidas” y no recibió los controles médicos adecuados. Incluso sostuvo que “jamás se escuchó el corazón de Maradona entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020”.
Burlando también cuestionó las condiciones en las que se encontraba el paciente en el country de Tigre. “No había aparatología médica, ni siquiera una curita”, afirmó, y calificó el contexto de atención como “un entorno diabólico”.
Por su parte, Pablo Jurado, abogado de las hermanas de Maradona —Rita, Ana y Claudia—, definió el fallecimiento como “la crónica de una muerte anunciada” y pidió al tribunal un veredicto condenatorio para los acusados.
Las defensas: “Maradona murió de un infarto”
Desde el lado de los imputados, los abogados defensores rechazaron las acusaciones y sostuvieron que la muerte del exfutbolista se debió a causas naturales.
El abogado Francisco Oneto, defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, aseguró que durante el debate buscarán demostrar que el ídolo falleció producto de un infarto.
“Vamos a demostrar que Maradona murió de un infarto”, anticipó.
En tanto, Vadim Mischanchuk, defensor de la psiquiatra Agustina Cosachov, sostuvo que el propio Maradona tenía un rol determinante en las decisiones sobre su salud. “El encargado de la salud de Maradona era el propio Maradona”, afirmó.
El letrado también cuestionó las acusaciones de la querella y consideró que señalar que Cosachov “experimentaba con el cuerpo del paciente es agraviante”. Según su planteo, el fallecimiento estuvo vinculado a una arritmia ventricular izquierda.
Otro de los defensores de Luque, Roberto Rallín, aseguró que la relación entre el médico y el exfutbolista era de confianza. Incluso sostuvo que, si Maradona estuviera vivo, “pediría que no lo condenen”.
Un juicio que vuelve a empezar
El nuevo proceso judicial implica volver a realizar gran parte del debate que ya había comenzado en 2024.
Entre quienes deberán declarar nuevamente se encuentran Dalma, Gianinna y Jana Maradona, Verónica Ojeda, las hermanas del exjugador, los médicos que realizaron la autopsia y personas que acompañaron al ídolo en sus últimos días.
Las audiencias se desarrollarán los martes y miércoles entre las 10 y las 17 en el edificio judicial de la calle Ituzaingó 340, en San Isidro. En la primera jornada se registró además una movilización frente a los tribunales para reclamar justicia por la muerte del “Diez”.
El juicio anterior había quedado sin efecto luego de que se revelara que una cámara ingresó sin autorización a las audiencias para registrar material destinado a un documental, lo que derivó en la nulidad del proceso.
Ahora, el tribunal deberá volver a analizar las pruebas y testimonios para determinar si existió responsabilidad penal del equipo médico en la muerte de uno de los ídolos más populares de la Argentina.