Santa Fe
Jueves 24 de Mayo de 2018

Juntan abrigos para ayudar a 200 niños de Santa Rosa de Lima

El grupo de madres voluntarias referente de ese barrio se propuso recaudar elementos que puedan servir para que los asistentes a su copa "pasen un buen invierno". Principalmente solicitan la donación de frazadas.

Madres Santa Rosa Voluntarias, el grupo de trabajo social que desde hace ya varios años ofrece todo tipo de ayuda a los más pequeños de ese barrio del cordón oeste de la capital provincial, puso en marcha esta semana la Campaña del Abrigo. Con dicha iniciativa se proponen recaudar ropa, calzados y frazadas para los asistentes a la copa que impulsan de lunes a viernes, de 10 a 12.

"Son cerca de 200 los niños que llegan todos los días hasta nuestro espacio, los cuales en su mayoría habitan en viviendas muy precarias que no tienen mucha calefacción y en consecuencia necesitan tener mucho abrigo", remarcó en diálogo con UNO, María, una de las voluntarias.

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Y agregó: "Por eso este año nos pareció que era importante, más allá de pedir ropita y calzado, también hacer hincapié en las frazadas, acolchados y mantillas, porque nos gustaría ver que los chiquitos duerman bien".

Se solicita a los interesados en colaborar con esta iniciativa, que acerquen sus donaciones a Padre Quiroga 2417. Quienes no puedan llevar las cosas, pero igual quieran colaborar, pueden contactarse al teléfono 3425966853 y coordinar modo de envío.

Un poco de historia
El grupo Madres Santa Rosa Voluntarias nació a mediados de 2016 de la mano de alrededor de quince vecinas de ese barrio y con la colaboración algunos hombres. En un inicio su objetivo fue armar una copa de leche para los chicos, pero al ver la demanda y también motivadas por las ganas de ayudar, pusieron a marchar un comedor nocturno que funciona todos los sábados.

Para cubrir las demandas cuentan con la ayuda indispensable de vecinos solidarios de la zona y alrededores que les envían alimentos no perecederos y también colaboraron en la adquisición de los insumos indispensables. Por el momento trabajan en la casa de una de las integrantes de la agrupación, pero su objetivo es contar con un espacio propio o al menos poder techar un sector de la mencionada vivienda para utilizarla como comedor comunitario.

"Es una meta que nos propusimos hace ya un tiempo y que estoy segura que algún día podremos lograr", aseguró María.