Este martes por la mañana la comunidad educativa de la escuela Almirante Brown se vio convulsionada por un mensaje que comenzó a circular entre los alumnos de ese establecimiento desde la noche del lunes. En la comunicación que tenían dos alumnos de 4° año, uno le contaba al otro sus planes para atacar con armas de fuego junto a otro compañero a los alumnos cuando formaran para ingresar al establecimiento y luego suicidarse.

El delegado de la Regional IV de Educación, Juan Cruz Giménez, brindó una conferencia de prensa esta tarde para contar cuáles fueron los avances que se hicieron y reconoció que el hecho, en realidad, fue una broma, aunque se va a seguir investigando y trabajando con los chicos involucrados. Giménez aclaró que la escuela hará su investigación y que el juez y el fiscal de turno decidirán si lo sucedido puede ser encuadrado dentro de un delito.

"Nosotros lo que tratamos de ver desde temprano es que estamos en un contexto social muy complejo y eso se traduce en la escuela. Lo que hubo fue un intercambio de mensajes sobre una supuesta situación que se iba a dar dentro de la escuela. Eso llevó a una serie de entrevistas dentro del establecimiento para tener fehacientemente los datos precisos, tanto de los adolescentes de cuarto año y de los padres", dijo el funcionario.

"Igual dejamos en claro -sostuvo- que las clases se dictaron, pero indudablemente si eso era una broma, como nos viene pasando con otros comportamientos como las amenazas de bomba, desde el Ministerio de Educación tenemos un protocolo y que indica que ninguna de esas situaciones puede ser tomada en broma. Por eso, a partir del mediodía, entregamos todas las actas y los elementos que aportamos como Educación en el centro territorial de denuncia".

Al ser consultado sobre si la supuesta amenaza en definitiva fue solo una broma, Giménez dijo: "Así como está hoy y con los elementos que nosotros aportamos, terminó siendo un comportamiento de no ir a clases. Pero lejos de ser una instancia de broma, terminó siendo un dolor de cabeza para todos".

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"La primera notificación fue un llamado al 911, que luego nos notifican a nosotros. Pero no teníamos claro el hecho porque la denuncia no la había realizado la escuela", dijo y explicó: "Lo que sí tomamos en cuenta durante la mañana es que dos alumnos y algunos otros que están siendo abordados ahora, se vincularon con su grupo de cursado a través de esto que iba a ser un mensaje de lo que podría ser una situación que se daría en la escuela y que sería una situación de caos que incluía el uso de armas y las amenazas a sus colegas".

Luego aclaró que "no hay ningún elemento dentro de la escuela que dé cuenta de que esa instancia comunicada vía WhatsApp tenía algún grado de posibilidad concreta dentro de la escuela".

"Cada uno reconoció que esto no era para tomar en serio, que de ningún modo era algo a llevar a la práctica y que fue una conversación, anoche, en una plaza. También se presentaron cuatro adultos que no son alumnos de la escuela que dieron fe y que aportaron testimonio de que esa conversación se había realizado y que por la relación de amistad que tienen con los alumnos de 4° año se acercaron a brindar testimonio", destacó Giménez.

"El trabajo de los alumnos y los padres con el equipo interdisciplinario de la escuela se comenzó este mismo martes y continuará toda la semana. En tanto, a partir de mañana comenzarán a realizarse las ruedas de convivencia con los chicos y, también, un trabajo con los padres de todos los chicos. La escuela tiene gabinete y psicólogos", aseguraron en la conferencia de prensa.