Amado Boudou se jugará esta semana la posibilidad de salir de la cárcel o seguir en el penal de Ezeiza, en fallo que firmará la Cámara Federal porteña.

Los camaristas Eduardo Farah y Leopoldo Bruglia definirán el pedido de Boudou para que se morigere su prisión preventiva con algún mecanismo de control, como la tobillera electrónica, o se le dé arresto domicliario, cuestión en la que no hubo acuerdo, por lo que convocaron por sorteo a un camarista de feria de otro fuero, la Cámara en lo Criminal ordinaria.

Se trata de Rodolfo Pociello Argerich, a quien ya se enviaron los dos votos disímiles de los magistrados y la documentación del caso para que defina una posición.

Según fuentes judiciales, uno de los jueces votó a favor de otorgar alguno de esos beneficios a Boudou y otro por confirmar el rechazo del juez federal Ariel Lijo y la confirmación de la preventiva para que el ex vicepresidente y ex ministro de Economía siga alojado en la cárcel de Ezeiza.

Ese desacuerdo será desempatado por Pociello Argerich en un fallo que, a más tardar se firmará el 15 de enero, y que además definirá la suerte de José María Núñez Carmona, ex socio de Boudou, también con prisión preventiva en la misma causa penal por supuesto lavado de activos en una investigación por enriquecimiento ilícito.

Con fecha límite en el lunes 15, Farah y Bruglia definirán la situación que se generó a raíz de la decisión de dar el arresto domicliario al ex líder del Somu Omar Caballo Suárez, para lo cual quedó fijada la audiencia con su defensa el viernes próximo, a las 11.

La semana pasada transcurrió en un debate referido a la apertura, o no, de la feria judicial para tratar el caso, algo resuelto el jueves, cuando se fijó fecha de audiencia para el lunes próximo.

Pero Carlos Broitman, abogado de Suárez, pidió una prórroga con el argumento de compromisos laborales previos y falta de tiempo para preparar la audiencia en la que expondrá de manera oral ante los jueces.

Al prorrogarse el trámite para el viernes 12, Suárez se garantizó una semana más, al menos, en la casa de su hija en la ciudad bonaerense de Olivos y fuera del penal de Marcos Paz.

El sindicalista de los marítimos, procesado como supuesto jefe de una asociación ilícita y extorsión, tiene puesta tobillera electrónica con prohibición de salida salvo para estudios médicos autorizados antes por el juez federal Sergio Torres, a cargo en estos días de ssu causa.

Al final de la que fue la primera semana de feria judicial llegaron, además, a estudio de la Cámara porteña las apelaciones presentadas por las defensas de los detenidos empresarios Cristóbal López y Fabián De Sousa, a quienes el juez federal Julián Ercolini procesó por la multimillonaria retención indebida de impuestos recaudados por Oil Combustibles.

La situación de ambos será ventilada en una audiencia para la cual se fijará fecha, pero ya cuando estén a cargo los camaristas de la segunda quincena, Martín Irurzun y Jorge Ballestero.

Por otra parte, los hasta ahora detenidos por la causa Amia, el ex canciller Héctor Timerman, Luis D'Elía, Fernando Esteche y Jorge Khalil, deberán recurrir ya a otra instancia superior, la Cámara Federal de Casación Penal (máximo tribunal penal del país), para acceder a la excarcelación dado que la Cámara Federal porteña rechazó sus pedidos.