Miércoles 09 de Octubre de 2013
En los últimos años se registró la muerte en Santa Fe de 147 aguará guazú, y esto es considerado un número mínimo, ya que se estima que este número está muy subestimado (pudiendo la cifra real triplicarse o cuadruplicarse). Lo llamativo, es que el 65 % de las muertes registradas se debieron a la caza y la captura viva de adultos y subadultos. Muy por debajo lo siguen los atropellos en las rutas y las sequías, con un 16 % de incidencia cada una, siendo apenas del 1 o el 2 % otras amenazas como ataques de perros.
Según los análisis realizados en el marco del plan de conservación se estimó que dependiendo de los años y de manera muy optimista, la población contenida en Santa Fe podría estar perdiendo anualmente el 3,7 % al 12,5 % de los individuos. Esto es realmente preocupante, ya que un análisis de viabilidad poblacional, estimó que esta población modelada con una remoción del 20 % anual de adultos y subadultos, no podría persistir 100 años.
Esto último deja claro dos cosas: la caza es la principal causa de mortalidad del aguará guazú en Santa Fe, y si sigue al ritmo actual, esta especie ya se habría extinguido en nuestra región para fines de este siglo.