La ciudad amaneció con visibilidad casi nula y una atmósfera envuelta en un denso manto blanco. ¿A qué se debe este fenómeno climático tan característico?
Viernes 06 de Junio de 2025
Santa Fe se despertó cubierta por una espesa niebla que redujo la visibilidad a pocos metros, afectando el tránsito vehicular y sorprendiendo a vecinos que compartieron en redes sociales las postales del fenómeno. El UNO también salió a la calle a retratar el paisaje.
Qué es la niebla
La niebla es un fenómeno atmosférico que se produce cuando el vapor de agua presente en el aire se condensa a nivel del suelo. Esto ocurre, principalmente, cuando la humedad relativa alcanza el 100% y el vapor comienza a transformarse en diminutas gotas de agua suspendidas en el aire. Aunque el aire siempre contiene cierta cantidad de vapor, es la combinación entre una alta humedad y un marcado descenso de la temperatura lo que da origen a este fenómeno.
La cantidad de vapor que puede contener el aire depende de la temperatura: a menor temperatura, menos vapor puede mantenerse sin condensarse. Por ejemplo, a 10 °C se necesitan unos 8 gramos de vapor por kilo de aire para alcanzar el punto de saturación. Sin embargo, si la temperatura cae repentinamente durante la noche –como suele suceder en noches despejadas y frías– el vapor comienza a condensarse, generando niebla al amanecer.
Por qué se forma la niebla
Este viernes las condiciones eran propicias: suelos húmedos por lluvias previas, cercanía con el río y una noche con cielo despejado permitieron que el calor acumulado durante el día se irradiara rápidamente, enfriando el aire hasta el punto de condensación.
A diferencia de lo que ocurre en noches nubladas –donde las nubes actúan como una manta térmica que evita el enfriamiento del suelo–, las noches despejadas favorecen la pérdida de calor y permiten que se desarrollen estos bancos de niebla matinal.
La niebla suele disiparse con el avance del sol, ya que el aumento de temperatura impide la condensación. Sin embargo, mientras persiste, puede generar complicaciones en el tránsito y afectar las operaciones aéreas.
Desde el Servicio Meteorológico Nacional recomiendan circular con precaución y utilizar las luces bajas en rutas y calles. Además, recuerdan que este tipo de fenómenos son comunes en otoño e invierno, especialmente en ciudades cercanas a cuerpos de agua como Santa Fe.