La Costa santafesina tiene 2.700 plazas para la temporada de verano
El dato se desprende del estudio “Impacto socioeconómico de la cadena de valor del turismo en el corredor de la ruta 1”. Es el primer trabajo que sistematiza información de la actividad en esa zona.

Jueves 19 de Diciembre de 2013

El miércoles pasado se presentó el estudio Impacto socioeconómico de la cadena de valor del turismo en el corredor de la ruta provincial Nº 1 en la provincia de Santa Fe. El trabajo consistió en un relevamiento de los establecimientos relacionados a la actividad turística entre Colastiné Norte y Romang, en el departamento San Javier.

La actividad estuvo promovida por la Cámara de Empresarios Turísticos, la Bolsa de Comercio y el Ministerio de la Producción. El propósito de las entidades participantes es que este estudio sirva de base para la construcción de un sistema de consultas periódicas sobre la evolución y crecimiento del corredor, ya que hasta el momento no había información sistematizada al respecto.

El trabajo se desarrolló –mientras la presidencia de la cámara la ejercía Carlos Fertonani– entre noviembre de 2012 y junio de 2013. El actual presidente de la entidad, Norberto Verde, le dijo a Diario UNO: “Desde nuestra cámara hace tiempo habíamos detectado las fortalezas que tenía para el turismo todo el corredor de la Costa. Ese sector de la provincia tuvo en los últimos años un crecimiento, sobre todo en alojamiento, que fue exponencial. Sin embargo, eso no se vio acompañado de otros servicios complementarios. Por eso creíamos desde la cámara que había que hacer un estudio serio para mostrarles con los números y estudios fundamentados con las opiniones de los actores del turismo lo que le está faltando a la Costa y cuáles son sus fortalezas”.

“Dentro del estudio –continuó– también relevamos cuáles eran las obras de infraestructura necesarias para el desarrollo y el fortalecimiento del sector. Además, se empezaron a ver qué medidas se podían tomar para planificar un poco el ordenamiento territorial en esta zona. Lo que sucedió fue que todo empezó con pequeños emprendimientos en diferentes localidades. Pero cuando todo se fue poblando eso sucedió sin un orden determinado. En ese sentido este estudio va a ser un sistema de información que les permitirá a los actores del sector turístico manejar datos que le permitan conocer dónde se puede invertir”.

Por otra parte, el empresario dijo que se hizo un relevamiento de las plazas y cómo están divididas esas plazas según los tipos de alojamientos y las localidades donde están. A esos datos se sumó información sobre los emprendimientos de gastronomía y de esparcimiento, entre otras cosas.

Aparte de la realización de encuestas a los empresarios de la Costa vinculados al turismo, una parte del trabajo consistió en la realización de talleres en las ciudades de San Javier y Cayastá donde los actores pudieron emitir su opinión y distinguir las fortalezas entre lo que se destaca el contacto directo con la naturaleza, los paisajes, el trato personalizado, el ámbito familiar, entre otras cosas.

En cuanto a los problemas detectados en el corredor, según Verde, se encuentra la necesidad de una mejor señalización de las rutas porque muchas veces el turista no encuentra el alojamiento que está buscando. Faltan paradores y un mayor desarrollo de la gastronomía y productos regionales.

“Un tema muy importante hoy es que en la actualidad se utilizan mucho las tarjetas de débito y crédito y en el corredor hay muy pocos cajeros automáticos”, expuso el empresario que dijo que la experiencia se repetirá sobre el corredor de la ruta nacional 11, a partir de marzo de 2014. Ese estudio ya cuenta con el aval del Ministerio de la Producción, aunque todavía se está definiendo qué localidades van a estar comprendidas.

Impacto positivo

Según el estudio, la actividad turística en el corredor genera 609 puestos de trabajo fijo todo el año y 140 empleos más durante los períodos de mayor ocupación. El 80 por ciento de los establecimientos ocupa hasta cinco personas, incluyendo a sus propietarios.

Respecto de la demanda, la mayor ocupación tiene lugar en los meses de enero y febrero, con el 70 por ciento en promedio; luego sigue julio, con el 47 por ciento; el resto del año tiene una ocupación promedio del 20 al 30 por ciento de la capacidad instalada.

Además, se conoció que los flujos turísticos provienen, fundamentalmente, de las provincias de Santa Fe y de Córdoba. Algunas localidades como San Javier (28 por ciento), el barrio santafesino Colastiné (20 por ciento) y Santa Rosa de Calchines (11 por ciento) son visitadas por turistas extranjeros.

El trabajo a campo para realizar el estudio estuvo a cargo del equipo de investigación en conjunto con alumnos del instituto Mateo Booz, que tiene tecnicaturas vinculadas al turismo y está emplazado en la localidad de Helvecia.

La estructura de la encuesta incluyó una parte de datos generales del establecimiento, consultas respecto a las características de la demanda, información sobre los empleados contratados; y una parte específica, que consultó las características para cada tipo de alojamiento (hotel, cabañas y posadas, camping, casas en alquiler, establecimientos rurales), gastronomía y transporte.