La crecida del Paraná cambia el paisaje de la laguna Setúbal: los camalotes vuelven a aferrarse a los pilares del viejo puente ferroviario

¿Regresa el embalsado? La vegetación comienza a acumularse alrededor de los pilares del antiguo puente ferroviario, en una postal que recuerda episodios anteriores. El INA prevé que el río Paraná siga subiendo en Santa Fe y alcance los 4,63 metros el 10 de noviembre.

17:30 hs - Miércoles 28 de Octubre de 2026

La crecida sostenida del río Paraná comienza a dejar otra postal conocida para los santafesinos: grandes manchones de vegetación flotante que avanzan por la laguna Setúbal y se acumulan alrededor de los pilares del viejo puente ferroviario.

Los camalotes vuelven a ganar protagonismo en un escenario de aguas en ascenso, con el interrogante de si la acumulación puede derivar nuevamente en un embalsado.

Las imágenes muestran cómo parte de esa vegetación que arrastra la corriente queda retenida alrededor de las estructuras, donde las plantas comienzan a agruparse y a formar concentraciones verdes. Por ahora, la situación está lejos de aquellas ocasiones en las que el embalsado alcanzó grandes dimensiones, pero la presencia de camalotes vuelve a poner el foco sobre un fenómeno que ya tuvo consecuencias en la laguna.

La evolución del río será un factor clave para seguir lo que ocurra durante los próximos días. Los pronósticos anticipan que el Paraná continuará creciendo en la ciudad de Santa Fe durante las primeras semanas de noviembre, por lo que el ingreso de vegetación flotante podría mantenerse mientras avance la crecida.

Una postal que recuerda los anteriores embalsados

La acumulación de camalotes en la laguna Setúbal no es una novedad para los santafesinos. En anteriores episodios, la vegetación arrastrada por el río formó grandes masas que quedaron concentradas en distintos sectores de la laguna y generaron dificultades que obligaron a desplegar operativos para su remoción.

Uno de los antecedentes más recordados es el embalsado que requirió la intervención del Ejército Argentino para retirar la vegetación acumulada. Aquella experiencia dejó en evidencia la magnitud que puede alcanzar el fenómeno cuando la vegetación se agrupan y permanecen retenidos durante un período prolongado.

Las imágenes actuales todavía distan de aquella situación, aunque la vegetación ya comienza a rodear los pilares del viejo puente ferroviario. La continuidad de la crecida abre un interrogante sobre cómo evolucionarán esas concentraciones en caso de que siga llegando una mayor cantidad de plantas arrastradas por la corriente.

El crecimiento del río y el movimiento de la vegetación no implican necesariamente que vaya a formarse un nuevo embalsado de grandes dimensiones. Sin embargo, la aparición de estos manchones vuelve a poner en escena un fenómeno que forma parte de la dinámica de la laguna durante determinados períodos de aguas altas.

El Paraná seguirá subiendo en Santa Fe

El escenario se da en medio de una creciente que avanza por el sistema del Paraná y que tiene entre sus factores las precipitaciones y los aportes de agua desde distintos sectores de la cuenca, incluidos el sur de Brasil y la región del río Iguazú.

El Instituto Nacional del Agua (INA) difundió un nuevo pronóstico hidrométrico que anticipa que el río Paraná llegará a los 4,52 metros en Santa Fe el 3 de noviembre y continuará en ascenso hasta alcanzar los 4,63 metros el 10 de noviembre. Este miércoles, Prefectura Naval Argentina registró una altura de 4,23 metros en el Dique Dos del puerto local.

De cumplirse la proyección, el río sumaría otros 40 centímetros respecto de la marca registrada este miércoles. Se trata de una estimación que puede modificarse de acuerdo con la evolución de las condiciones hidrológicas y los aportes que continúen llegando desde aguas arriba.

El informe del INA describe una tendencia ascendente en el tramo que comprende a Santa Fe, Paraná y Rosario, con niveles de aguas medias altas por encima de los valores habituales para esta época del año. El organismo también advierte que el escenario podría prolongarse durante un período de entre siete y 15 días.