La repudiable agresión que sufrió un grupo de chicas que se manifestaba a favor de la despenalización del aborto la semana pasada en la plaza 25 de Mayo, derivó en un despido de una empleada del Ministerio de Seguridad de la provincia y un pedido de informe sobre una docente. Ambas personas pertenecen a un grupo de cinco personas (tres hombres y dos mujeres) que fueron identificadas tras el violento hecho, y que integran el partido filonazi Bandera Vecinal.

La mujer que fue despedida es Silvia Marcela Quiñonez, quien estaba trabajando en el Sistema de Atención a Emergencias 911 en la capital de la provincia. "Estamos investigando. A Quiñonez ya se le rescindió el contrato", manifestó el subsecretario de Derechos Humanos santafesino, Publio Molinas.

La decisión de remover de su cargo a Quiñonez fue tomada luego de que la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia despachara dos pedidos de informes por el ataque del martes pasado frente a la Casa Gris santafesina. Uno dirigido al ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, para que despida de su cargo a Quiñonez.

Y el otro a la ministra de Educación, Claudia Balagué, a quien solicitó que separe de su tarea al frente del aula a una docente I. O.

En ese sentido, Molinas sostuvo que "le pedimos informes a la ministra Balagué y a los funcionarios de Educación Privada, pero también que la separen de la tarea en el aula mientras se realiza la investigación".