La explotación sexual, un tema de debate que se instaló en Santa Fe
Con el lema “La cultura y la política… territorios de resistencias y disputas”, la capital de la provincia fue sede del 5º Congreso Nacional y 3º del Mercosur Contra la Trata y el Tráfico de Personas. Hubo talleres, presentaciones de libros y conferencias con especialistas latinoamericanos.

Lunes 22 de Septiembre de 2014

Con el lema “La cultura y la política… territorios de resistencias y disputas”, el viernes y ayer la sala Garay de la ciudad de Santa Fe fue sede del 5º Congreso Nacional y 3º del Mercosur Contra la Trata y el Tráfico de Personas. La propuesta –que fue organizada por la ONG Acción Educativa juntamente con Vínculos en Red y la Universidad Nacional de Villa María, Córdoba– reunió a representantes de organizaciones sociales, fundaciones, instituciones, sindicatos, universidades y organismos de gobierno vinculados a la problemática en nuestro territorio y en países del sur latinoamericano.

Durante las dos jornadas se plasmaron paneles, que fueron coordinados por personas con saberes y experiencias en la temática; conversatorios, que garantizaron intercambio de experiencias; talleres, destinados a la producción de saberes sobre un tema determinado; lenguajes artísticos (música, danza, murga, teatro) y una galería de stands donde se pudieron presentar las organizaciones asistentes.

Ser UN@ estuvo presente en las jornadas y dialogó con algunas de las expositoras sobre este tema que si bien hoy ocupa un importante lugar en la agenda pública aún sigue cargado de prejuicios, dudas conceptuales y a la espera de ser considerado como debería.

Graciela Collantes, referente de la Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos, fue una de las que tomó la palabra en el panel “Trata de personas, complejizando la mirada” y dijo: “Nuestro objetivo es visibilizar que la prostitución no puede ser considerada un trabajo en nuestro país, y no lo decimos porque seamos moralistas ni nada que se le parezca, sino porque si hablamos de un pueblo progresista que dice que quiere progresar, no podemos seguir naturalizando un sistema que generó que el capturar o secuestrar personas podía ser un acto impune”, aseguró y siguió: “Entonces lo que tenemos que debatir hoy es la reglamentación de ley de trata, porque existe, pero no funciona. No basta con decir a los prostituyentes se los castiga, hay que sacar los clasificados, hay que establecer políticas públicas de ayuda y hacerlas efectivas. No puede ser que una víctima se acerque a pedir ayuda y la tengan de un lado para otro sin ningún tipo de respaldo”.

En esa línea, Collantes manifestó: “Hay estadísticas que están publicadas en la página del Ministerio de Justicia que dicen que desde 2010 se rescataron a más de seis mil mujeres. Bueno, dónde están esas mujeres, qué políticas públicas expusieron para ellas, qué asistencia recibieron y cómo están hoy. Como organizaciones que defendemos la asistencia a la víctima hoy queremos poner el ojo en este punto, debatir cómo tendría que llegar la asistencia a estas mujeres. No basta con el apoyo psicológico, lo que la mujer necesita es un empoderamiento económico, un respaldo y acompañamiento que la ayude a no reincidir”.

Y concluyó: “Discutamos en serio cuáles deberían ser los presupuestos que tendrían que destinarse y que lleguen, no podemos seguir callándonos. Por ejemplo, la ley de violencia de género existe pero en el fondo llega hasta la denuncia policial y ahí se terminó la ayuda del Estado; lo mismo pasa con la víctima de explotación sexual y eso no podemos permitirlo”.

Por otro lado, y haciendo hincapié en lo conceptual, la licenciada en trabajo social Nadia Polanco –expositora del panel “Explotación sexual en infancias y adolescencias. Modalidades de captación e impacto–, abrió el debate al intentar reflexionar sobre los conceptos que socialmente están pensados como compartimentos estancos u homogéneos en cuanto a las formas de trata existentes. “El secuestro o la utilización de la fuerza física no es la única manera expresa de sometimiento, existen otras que muchas veces pueden aparecer de forma más difusa pero que son igual de contundentes”, sentenció y describió: “En general, se piensa en la captación como un hecho aislado que se produce cuando un niño o niña es capturado en la calle; o se construye en relación a los fraudes u ofertas engañosas de trabajo, pero si bien es cierto que estas cuestiones existen, no son las únicas. También hay niños, niñas y adolescentes que son sometidos a tener actividades sexuales a cambio de dinero, droga y hasta por la remota posibilidad de tener un lugar para bañarse o donde dormir y que no necesariamente vivieron una situación de rapto”.

“Muchas veces los prostituyentes o proxenetas –término acuñado para diferenciarse de cliente, por ser un concepto más arraigado a un intercambio comercial que no tiene similitud con un delito– ingresan a la vida de los niños a partir de tener un vínculo con el grupo familiar más extendido (madre, padre, hermanos), que en general se encuentra en una situación muy vulnerable, como una persona que comienza a hacer favores o a suplir algunas cuestiones de protección. En tanto los niños tienen una relación muy compleja con ellos, ya que por un lado lo comienzan a vincular como una figura de cariño y los denominan como «tíos» o «padrinos»; y luego cuando estos los someten u obligan a realizar acciones de explotación, no lo pueden manifestar tan claramente”, afirmó Polanco y agregó: “En el caso de los adolescentes, por su parte, los proxenetas pueden también llegar a presentarse como sus parejas, incluso hacerlo en contextos institucionales”.

En este contexto la trabajadora social llamó a la reflexión y atención de las entidades (escuelas, centro de salud o de apoyo) a abrir sus perspectivas en lo que refiere a explotación sexual. “No siempre este tipo de situación se manifiesta o está relacionada con el rapto, secuestro, engaño o fraude sino que también se puede presentar con formas menos claras e incluso muchas veces quienes actúan como proxenetas no dudan en presentarse en sociedad como quienes bregan por los derechos de estos chiquitos y hasta en algunas situaciones han iniciado procesos de adopción”.

En esa misma línea, la experta expresó: “Está bueno que las otras instituciones también comencemos a abrir un poco el espectro para de algún modo saber también cómo actuar con estos niños que generalmente no pueden poner en palabras lo que viven porque en general también lo naturalizan. No olvidemos que en general estas situaciones se presentan en familias en situación de vulnerabilidad que hasta incluso viven de forma cotidiana la violencia o hasta han vivido hechos de abuso intrafamiliar. Por tanto es importante dejar de lado la palabra y comenzar a basarse en lo lúdico o creativo a la hora de analizar los procesos traumáticos de estos pequeños”.

Por último la referente de Acción Educativa, y una de las organizadoras del V Congreso Nacional y III del Mercosur, Mónica Rivero, señaló que es necesario que todos los actores de la sociedad hagan su parte para lograr terminar con la explotación sexual de las mujeres. Y en esa línea llamó a terminar con la naturalización de ese tipo de situaciones.

“Necesitamos revisar los patrones culturales. Es decir, cómo se da la iniciación sexual de los varones o qué se reflexiona acerca de las relaciones sexuales. Hay que pensar qué tipo de sexualidad estamos fomentando. ¿Tiene que ver con una relación equilibrada o se basa en la dominación? La máxima expresión de la dominación es pagar para hacer lo que se quiere”, detalló y resaltó que ese tipo de temas deben trabajarse fuertemente en las escuelas con la educación sexual integral.

Y remarcó que el hecho de que varón que pague por sexo no es necesariamente algo de otras épocas. “Uno cuando trabaja en talleres con jóvenes en las escuelas ve que muchos se inician con mujeres en situación de prostitución y eso está naturalizado para la sociedad, es como que no se ve. Y si lo ve lo justifica. Dicen que siempre fue así, que siempre hubo prostitución, que es el oficio más viejo del mundo. Eso tiene que ver con los prejuicios”.

Antecedente

Por cuatro años consecutivos este congreso tuvo lugar en Villa María, provincia de Córdoba, y ésta fue la primera oportunidad que se emplazó en Santa Fe con el objetivo de constituirse como “un espacio de visibilización de ese universo de actores y prácticas, pero también en un espacio de incidencia que, año a año, dice «aquí estamos», intercambiando, pensando, construyendo, aportando a la lucha contra la trata de personas’’.

Desde esa perspectiva vale aclarar que tanto Acción Educativa Santa Fe, como Vínculos en Red y la Universidad Nacional de Villa María entienden a la trata de personas como un tema de derechos humanos, de género, de salud, de trabajo y de educación. En tanto y al respecto manifiestan que “la lucha contra la trata de personas es un camino complejo y sinuoso que exige diversidad de intervenciones y multiplicidad de actores que se puedan poner en diálogos estratégicos, no solo para la visibilización de la multiplicidad de escenarios donde el delito de trata se ejecuta, sino para ir diseñando estrategias que se puedan ir complementando en orden a la acumulación de poder para la incidencia política”.

DIVERSIDAD DE MIRADAS

“Acción Educativa, Vínculos en Red y la Universidad Nacional de Villa María están convencidas de que esta experiencia iniciada hace ya cuatro años es un camino legítimo que ha complejizado su mirada, que año a año da la posibilidad y suma nuevos actores y experiencias, que acumula y visibiliza información, que desafía a la continuidad…’’.

Para esta quinta edición del Congreso, se han planteado como objetivo general, “profundizar los debates sobre las causas, desarrollo e impactos en el conjunto social del delito de la trata de personas y sobre la necesidad de fortalecer las acciones de incidencia y las estrategias de lucha frente al mismo’’. Y, como objetivos específicos, “garantizar la multiplicidad de miradas, actores y lenguajes que posibiliten abordajes complejos de esta problemática y movilizar los espacios sociales, comunitarios, institucionales en orden a visibilizarla, desnaturalizando sus causas y consecuencias’’.

Para ello, se trabajarán como ejes, “la multiplicidad de lenguajes, los dispositivos culturales subyacentes en los imaginarios sociales que posibilitan la existencia de relaciones de dominación y discriminación, y las políticas públicas, como respuestas tanto a la persecución y sanción del delito como a la asistencia y reparación de derechos de las víctimas’’.