Santa Fe
Martes 20 de Febrero de 2018

La mamá de Augusto Paulón y un mensaje para el asesino de su hijo

"No le guardo rencor, pero creo que tiene que tener un castigo por lo que hizo", aseguró. A un mes de la muerte del joven que recibió dos disparos de parte del exnovio de una amiga en una esquina de la plaza Escalante, su progenitora sigue esperando novedades del caso.

Convencida de que su hijo "no era para este mundo" y que es él quien a diario le da fuerzas para seguir, Alejandra D'Ambra, la mamá de Augusto Paulón, espera desde hace treinta días el llamado de la sección de Homicidios de la PDI que le notifique que su asesino fue encontrado.

"El día que me dieron su cuerpo una oficial de esa dependencia me entregó un número de teléfono donde me aseguró podrían darme las novedades del caso. Pero cada vez que me comuniqué recibí la misma respuesta: cuando se sepa algo me van a llamar", comenzó a relatar en diálogo con UNO.


"Yo igualmente al chico que le disparó ya lo perdoné, pero entiendo que por respeto a los demás seres humanos, a Augusto y a todos los que como yo sufren por la pérdida injusta de un ser querido, tiene que recibir un castigo", siguió.

Aún shockeada, asegurando que "hay días en que cree que nada de lo sucedido pasó" y que su hijo vendrá a visitarla, "como solía hacer, para tomar unos mates", la joven madre de otras tres niñas –de 12, 5 y 3– manifestó esperar que el "caso se resuelva pronto".

"No tengo conocimientos sobre cuál es el proceder más acertado. De hecho recién ahora estoy intentando averiguar cómo tengo que moverme", relató y completó: "Esto es algo que antes veía en las noticias y me doy cuenta de que si bien cuando miraba las marchas por pedido de justicia que hacen las familias creía entender, no lo dimensionaba".

En esa línea, la joven madre rescató el recuerdo de Augusto, el dolor que sabe sienten también su padre, novia, amigos y familiares íntimos. "Desde que no está, cada sábado he revivido lo que pasó. Es como que mi mente hace un retroceso. Sin darme cuenta hay veces que busco hablar de él para recordarlo con una sonrisa, pero siempre me ganan las lágrimas. Todos me dicen que se puede salir, que la tristeza pasa, pero yo ahora no puedo imaginar cómo", dijo.


Y completó: "Mi hijo era un chico sano, emprendedor, que solamente estuvo en el lugar equivocado a la hora equivocada. Él no merecía este final".

Sobre ello, y dirigiéndose a los responsables de bregar porque haya justicia, remarcó: "No quiero más casos como el de Augusto. Como sociedad tenemos que darnos cuenta de que algo está funcionando mal. Yo no soy una entendida de leyes, pero creo que hay cosas que deberían cambiar. Esto no da para más, estamos perdiendo gente joven".