Lunes 26 de Mayo de 2014
Fue un encuentro solemne, necesario y receptivo. El gobernador Antonio Bonfatti recibió ayer a un grupo de familiares de víctimas de hechos de inseguridad que llegaron a la Casa Gris validados por un escrito con miles de firmas en reclamo de seguridad y en representación de las familias santafesinas que perdieron un ser querido en algún episodio de violencia. Además del mandatario, en la mesa de diálogo estuvieron todos los ministros. El gesto cayó bien a los manifestantes, quienes sintieron que el mensaje fue “entendido” por los funcionarios.
“Sentimos que hubo empatía de su parte. Ellos ya saben –desde hace mucho– cuál es nuestro problema. Prometieron avanzar en un seguimiento más particular sobre cada uno de los casos, dialogar de manera más estrecha con el Poder Judicial sobre el avance de las investigaciones y también trabajar en conjunto con la Legislatura. Necesitamos los tres poderes para resolver el problema de inseguridad y ayer, tanto el gobernador como los ministros prometieron avanzar en esa dirección”, contó ayer, al salir de la casa Gris, Catalina Narváez, una de las integrantes más antiguas de la Asociación de Familiares de Víctimas de la Inseguridad. Catalina perdió a su nieto, Gabriel Rosales, de 14 años en 2006, cuando intentaron robarle un par de zapatillas en barrio Transporte.
El domingo pasado, los actos por el 25 de Mayo estuvieron revestidos por carteles y pancartas alzadas por las mismas manos que firmaron el petitorio. Era la segunda fecha de conmemoraciones oficiales en las que los familiares ocuparon el fondo de cada una de las fotos. La vez anterior fue el 1 de mayo, cuando los manifestantes esperaron a Bonfatti en la explanada de la Legislatura para la apertura de sesiones. Aquel día el gobernador los esquivó. Esta vez, se puso a disposición y sumó a todo su equipo y prometieron continuar las reuniones con una agenda que tomará los casos según su urgencia. “Todos son importantes, pero algunos son más imperiosos. En el caso de Adrián Escobar, por ejemplo, o el de Walter Montaner, hay que actuar ya. Luego, el lunes próximo el gobernador se va a reunir con los padres de Marianela Brondino”, detalló Narváez sobre el cronograma.
Y agregó: “Quieren individualizar y conocer cada uno de lo episodios y aportar para su esclarecimiento. Todos los ministros, según su área, se pusieron a disposición. Hay veces que –a simple vista– no parece importante que intervenga el Ministerio de Salud, por ejemplo. Pero la verdad es que es fundamental, porque pueden ayudar en la asistencia psicológica a las víctimas, a sus familias, para poder procesar lo que pasó y resistir también, de la manera más sana, un proceso judicial.
También, se habló mucho de la cuestión de protección a testigos, porque muchos casos no se han podido resolver por el temor a declarar que siente la gente”.