A cuatro meses de la convocatoria pública realizada por el gobierno de la provincia de Santa Fe para buscarle una familia a una niña de 13 años, la jueza a cargo del caso resolvió otorgarle la guarda preadoptiva a una mujer soltera, de 41 años, que se había inscripto en la convocatoria y que realizó el proceso de vinculación con la niña durante este tiempo. La adolescente ya está viviendo en su nuevo hogar, en la localidad de Funes.

"Estamos inmensamente felices con este resultado porque no teníamos la certeza de cómo iba a salir la primera experiencia de convocatoria pública impulsada por la provincia de Santa Fe, de alcance nacional", destacó el secretario de Gestión Pública, Matías Figueroa Escauriza.

Además, se mostró muy conforme porque "en tan poco tiempo, la niña haya podido encontrar un hogar donde poder dar y recibir amor. Este caso nos enorgullece por el trabajo realizado y nos da más fuerzas para continuar esforzándonos día a día por buscar un mundo mejor para los niños, niñas y adolescentes".

Figueroa Escauriza resaltó que "el interés manifestado en la masividad de la convocatoria, no solamente en la provincia de Santa Fe sino en todo el país, demostró que hay muchas personas que desean adoptar adolescentes y faltaba que el Estado ponga en escena que existen muchos niños y niñas esperando encontrar un hogar".

El secretario subrayó que el trabajo realizado no se agotó en la convocatoria pública, ya que se contactó a los 145 inscriptos en la provincia de Santa Fe y se les ofreció inscribirse formalmente en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Ruaga) de la provincia: "Luego de la convocatoria, 27 aspirantes se inscribieron y 16 lo hicieron con disponibilidad amplia, es decir, para adoptar chicos que han pasado la primera infancia".

"La niña nos pidió que esta vez sí le encontremos una familia ya que hacía más de cuatro años que estaba institucionalizada. Como Estado provincial llegamos hasta la última instancia para encontrarle un hogar", recordó.

La convocatoria

Se realizó entre el 18 y el 27 de octubre del año pasado. En ese lapso, 456 familias de 22 provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se anotaron, conmovidas por el caso que alcanzó amplia difusión en los medios.

De las 456 solicitudes de postulación, las tres provincias con más inscriptos fueron Santa Fe (145), Buenos Aires (99) y Córdoba (69). El rango de edad de los inscriptos varió entre los 25 y los 75 años.

Cabe recordar que a las primeras tres horas de habilitada la web para la inscripción, hubo más de 100 solicitudes y al cierre de la convocatoria se habían anotado 107 personas solteras (94 mujeres y 13 hombres), 10 matrimonios igualitarios (seis de hombres y cuatro de mujeres), cuatro matrimonios de nacionalidad extranjera (uno italiano, uno boliviano y dos paraguayos), y una mujer australiana soltera.

El 2 de noviembre, el Ruaga remitió once legajos de personas que se habían inscripto a la convocatoria pública. La jueza estudió las carpetas de los pretensos adoptantes y los entrevistó, junto al director del instituto donde se aloja la niña. Luego, tuvo una reunión con ella y finalmente seleccionó a una postulante.

El 11 de noviembre, la niña con su acompañante personal tuvieron el primer encuentro con la aspirante seleccionada, de nombre Ana, en el Monumento Nacional a la Bandera, en Rosario. A partir de allí, los encuentros se hicieron frecuentes.

El 22 de noviembre se celebró una audiencia para fijar el plan de vinculación de la niña con la pretensa adoptante. "A partir de allí, el vínculo se fue afianzando día a día, construyendo nuevos códigos internos y generando mucha complicidad entre ambas. En estos meses transcurridos han realizado dos viajes juntas, han pasado el cumpleaños de la joven y han armado el cuarto de la niña ya que fueron juntas a elegir los muebles. Allí, la nena pidió una cama marinera para invitar a su hermanito a dormir, deseo que fue cumplido", remarcó la psicóloga del Ruaga, Rocío Saenz, que se ocupó del caso.

También explicó que "se trabajó en la necesidad de fortalecer y preservar el vínculo entre los hermanos, más allá de que cada niño comience a construir una vida nueva. Ambas familias adoptivas ratificaron su compromiso para garantizar el derecho a preservar su vínculo afectivo, estableciendo una relación fluida entre los adultos y acompañando a los niños".

Rumbo

"Logramos difundir en toda la sociedad argentina la problemática en torno a la adopción, fijando un rumbo a nivel nacional debido a que ninguna provincia cuenta con un protocolo para estos casos excepcionales", recalcó Figueroa Escauriza.

El secretario aseguró que en el proceso, "se sumaron nuevos postulantes al Ruaga de Santa Fe con disponibilidad amplia, posibilitando de esta manera una mejor y más rápida respuesta a oficios de adolescentes para los cuales contábamos con muy pocos postulantes". Además, el contacto con los postulantes de las otras provincias sirvió para brindarles toda la información necesaria para inscribirse en el registro de adoptantes de su jurisdicción.

"No solo pudimos dar respuesta al caso de la niña, sino que se generaron otros efectos positivos como el de concientizar a nivel provincial y nacional sobre la problemática de adopción de adolescentes y el de fortalecer los registros de adopción a través de la incorporación de nuevos aspirantes con amplia disponibilidad", especificó.

Por último, resaltó que "la convocatoria se ha realizado en conformidad con los tratados internacionales y normativas de protección de los derechos de la niñez, la información pública y el resguardo de los datos personales".