Sábado 26 de Septiembre de 2015
A la hora de buscar ponerse en forma, lejos de las acartonadas rutinas y los convencionalismos, las santafesinas de hoy prefieren una actividad que las divierta y las haga olvidar que se están ejercitando. En ese contexto es que la Zumba, una disciplina de origen colombiano que combina el baile y el fitness y permite perder hasta 800 calorías por clase, ya se convirtió en furor.Apta para todas las edades y sin exigencia de conocimiento previos, esta alternativa es cada vez más buscada en la ciudad. ¿Por qué? En diálogo con Diario UNO, la profesora de educación física e instructora certificada de esta técnica, Nadia Morro, explicó: “Durante los 60 minutos que dura cada clase se escuchan los temas musicales del momento, desde cumbias y reggaeton, hasta pasos de árabe, tango y melódicos. El objetivo es lograr que las asistentes se sientan como una verdadera fiesta y logren lo que pregona el lema de Zumba: perderse en el ritmo☺”.
En esa línea, al ser consultada respecto de las características de la mencionada disciplina, la joven de 30 años –quien aseguró que conoció la Zumba en 2010 cuando vivió en China y se capacitó en ella el año pasado–, detalló: “Es una actividad muy divertida y alegre que permite combinar métodos de entrenamiento interválico (alternancia de fases de carga más intensas y rápidas con fases de recuperación) al ritmo de lo que suena en los parlantes. Así, con cada paso, las alumnas van aumentando su capacidad cardiovascular y en consecuencia oxidan más rápido las grasas, lo que se traduce en la pérdida de peso”.Asimismo, al hacer alusión a las calorías que pueden perderse en las prácticas, la instructora detalló que eso depende “de la intensidad que le ponga” y resaltó: “No se puede asistir a las clases buscando milagros, obviamente que la pérdida de peso siempre va acompañada de un montón de hábitos saludables. Por ello siempre les recomiendo a las chicas que respeten los tiempos de ayuno recomendados antes de venir (comer dos horas antes de asistir), y se hidraten correctamente, es decir, que ingieran líquidos antes, durante y después de entrenar”.Por otro lado, la experta aseguró que “las clases ayudan a liberar el estrés”, como consecuencia de la liberación de endorfinas que produce el baile. Y en ese sentido, dijo: “Al ser clases, está muy vinculada con el ritmo, se siente mucho placer al practicarla. Y es por eso que en general las alumnas me comentan que se sienten mejor después de venir, que se liberan de todos los problemas que tienen y se llenan de energía”.Y agregó: “Por otro lado, creo que lo que contagia de la Zumba es también su estilo, muy descontracturado en la indumentaria (de todos colores) y en la terminología que se desprende de ella. A las chicas les gusta llamarse «zumberas» y decir que vienen a «zumbear» o cosas semejantes”. De Colombia al mundoLa Zumba –término que proviene de rumba, cuyo significado es “fiesta” para los colombianos– fue creada a fines de los 90 por Alberto Beto Pérez, un profesor de la ciudad de Cali que un día utilizó los CD con música de moda que tenía para dar su clase y descubrió que el resultado era muy convincente entre sus alumnos. Fue así como la idea se exportó a otros lugares del mundo, y tras ser registrada en Estados Unidos (en 2001) de la mano de una compañía alusiva, logró expandirse mucho más. “El año pasado éramos solo tres las profes que habíamos hecho la capacitación y teníamos la licencia en la ciudad. Hoy, si bien hay más, también están los que lamentablemente sin tener la certificación dan las clases escondiéndose detrás de otros nombres”, dijo Nadia Morro y remarcó: “Este programa nos capacita constantemente a los profesores, quienes mensualmente debemos pagar un cánon por ofrecer el producto y aprender las nuevas coreos”.Desde otra perspectiva y al hacer mención respecto al futuro de la disciplina, la docente de educación física afirmó: “Creo que es una técnica que llegó para quedarse, por todo lo que ya refleja y también por lo que quienes ya la amamos hacemos para que sea más convocante”.En esa línea y para completar, la joven comentó que en octubre se realizará en la ciudad de Villa María, Córdoba, el primer “zumbatón” del país, al que están invitados todos los practicantes de la disciplina. Y convocó a todos los santafesinos a participar de la que será la primera masterclass solidaria de Zumba en la ciudad, la cual tendrá lugar el próximo 14 de noviembre en el Club Sargento Cabral, a beneficio del hospital de niños Orlando Alassia.Quienes quieran saber más sobre dicho evento y sumarse para colaborar pueden contactarse con el face: Zumba con Nadia Morro.