Domingo 15 de Octubre de 2023
Colegios de profesionales de la medicina de diversos ámbitos volvieron a manifestarse para dar a conocer la crisis que atraviesa el sector de la Salud privada. Reportan que el congelamiento de cuotas de obras sociales y prepagas repercute en la no actualización de sus honorarios y que la situación es insostenible, ya que en muchos casos los profesionales no llegan ni a cubrir los costos de las consultas. Además, los pagos difieren en más de un 100% en lo recomendado por los colegios, y se abonan a 60 o 90 días a un ritmo de inflación promedio que supera el 10% mensual.
En el medio se encuentran los pacientes, que terminan viéndose obligados a pagar un copago por los desfasajes entre los aranceles que estipula la obra social y el que recomiendan los colegios. Las prepagas se justifican con en el congelamiento dispuesto por el gobierno nacional, que rige hasta diciembre. Para los profesionales "es imposible llegar hasta fin de año a este ritmo inflacionario y los aranceles actuales".
Médicos
Daniel Rafel, presidente del colegio de Médicos de Santa Fe, consideró en diálogo con UNO Santa Fe que "el médico está más debilitado que nunca, no puede establecer un arancel porque las obras sociales y prepagas imponen ellos las regulaciones de acuerdo a sus posibilidades o a los números que manejan".
"Los médicos firmamos por obligación, por necesidad, porque somos médicos y no podemos trabajar de otra cosa. Y ese convenio siempre se fue firmando por debajo de los valores regulatorios que proponíamos los colegios médicos. En momentos de inflación, esta situación se magnifica, porque uno firma por un valor que queda rápidamente desactualizado y te pagan siempre a destiempo. Te dicen que te van a pagar los 30 días y terminan pagando los 60, a los 90 días", criticó.
"Los médicos hoy somos rehenes. A pesar de que le damos nuestro trabajo a una obra social, a un prepago, o a un sanatorio que nos contrata, en realidad somos empleados, tenemos relación de dependencia, pero no está incluido en los beneficios de la ley de contrato de trabajo. Los médicos no tenemos paritarias", agregó Rafel.
El presidente del colegio aseveró que "hoy ninguna obra social paga más de 3 mil pesos", y que el valor referencial que se estima desde la entidad es de $6.000. Un desfasaje del 100%. Es por esto que explicó que el cobro de copagos significa "defender el trabajo"
"Somos laburantes, Hoy el médico es un laburante más, se terminó la idea del médico gordo con lapicera de oro dentro de la chaqueta y era un intocable. Hoy el médico compra una moto en cuotas como compra cualquier obrero, cualquier empleado", concluyó.
Odontólogos
"Cuando empieza a crecer el nivel inflacionario, ahí es donde los aranceles odontológicos empiezan a quedar atrás. Este año realmente ya entre lo que fue la inflación, la devaluación, y el aumento del dólar blue, los valores que tienen contratados las obras sociales en muchos casos no cubren ni los costos", dijo por su parte Leonardo Carnielli, presidente del Colegio de Odontólogos de la Provincia de Santa Fe, 1° Circunscripción.
"Como odontólogos tenemos una alta cantidad de insumos. Nosotros en el arancel tenemos juntos honorarios y gastos, y cuando esos costos van subiendo y los aranceles no suben en la misma proporción, cada vez más va comiendo lo que vos cobras. Entonces la ganancia como profesional es prácticamente nula", enfatizó.
Carnielli señaló que, si bien la venta de insumos es en pesos, "suben al nivel del dólar", y que "esta semana no se puede comprar en las casas odotológicas porque no saben cuánto cobrarte".
"Entre el 90 y 95% de los materiales nuestros son importados, no se producen en la Argentina. Por eso también es así el costo. A eso hay que sumarle las trabas para el ingreso de muchos materiales", agregó.
El odontólogo indicó que una posible solución sería "que cada una de las partes ponga un poco de lo suyo".
"Las prepagas argumentan que ellos no pueden dar más aumento de aranceles porque el gobierno no les permite aumentar la cuota. El gobierno hace demagogia con los costos de la salud. Entonces la prepaga dice que no puede subir los aranceles. Y el profesional no puede atender por ese valor. Entonces o no lo atendés, o te resignás a trabajar gratis o le cobras la parte que no te está cubriendo la obra social al paciente", manifestó.
En este caso, desde el colegio señalaron a UNO Santa Fe que la consulta "debería estar a $9000 pesos". Mientras tanto, aseveran que "las obras sociales pagan entre $3.000 y $4.500".
"Todos tenemos la esperanza que cuando sean las elecciones, salga para donde salga el tema, se empiece a encaminar alguna solución para algún lado, porque así realmente es imposible. Si esto sigue así en una semana o 15 días no va a haber materiales para trabajar en consultorio. Es una incertidumbre total", sentenció.
Bioquímicos
Por el sector bioquímico Oscar Ahumada, presidente del Consejo de la Provincia de Santa Fe 1era Circunscripción, observó que se ven afectados "no solamente por la inflación, sino también por la suba del dólar. A todo esto hay que sumar el incremento de los impuestos fijos, como por ejemplo la luz, el agua, los alquileres. También el traslado también de los aumentos -que son justos- a los empleados que trabajan en un laboratorio".
"Desde enero hasta agosto hemos tenido entre 150% y 350% de aumento de costos. Por ejemplo una caja de agujas, que valía $2.249 en enero, al día de hoy, vale $18.000 porque este último mes se rigió por el dólar MEP, no por el oficial. Estamos padeciendo estos costos que la única forma de sustentarlo es que las obras sociales trasladen un aumento en los aranceles", manifestó a UNO Santa Fe.
"Lamentablemente el que termina colocando la diferencia de plata es el afiliado. Nosotros insistimos con el aumento, pero las obras sociales están sordas. No podemos aguantar hasta diciembre, es imposible, insostenible", recalcó.
Ahumada señaló que, en el caso de los bioquímicos, el desfasaje está aproximadamente en un 70%
"Cobramos nuestros honorarios dentro de tres meses, cuando valen 30% menos. La situación va a tender a empeorar. Porque hoy ya la sustentabilidad de los laboratorios se hace difícil. Cada laboratorio es una Pyme, porque da trabajo a diversos empleados, y castigar a un laboratorio es como que castigar a una micropyme", definió.