Lunes 04 de Junio de 2012
La tan anunciada reunión entre Antonio Bonfatti y el ex intendente Mario Barletta, que se desarrolló este lunes en el despacho del gobernador, para analizar las diferencias internas que surgieron en el Frente Progresista sobre algunos aspectos de la reforma tributaria, quedó vacía de contenido después de un comunicado que dieron a conocer legisladores provinciales del radicalismo.
La totalidad de los diputados y senadores del centenario partido dejaron en claro que no están dispuestos a cederle al Poder Ejecutivo la facultad de disponer revalúos fiscales hasta 2018 sin autorización de la Legislatura –tal como dice el proyecto. No obstante, por fuera del escrito también hubo una fuerte definición política: no fueron a un encuentro que estaba previsto mantener con Bonfatti en la Casa Gris.
Enojados con el tratamiento periodístico que tuvo la discrepancia que expusieron en los últimos días, donde en muchos casos se puso en tela de juicio el progresismo de la UCR, los legisladores decidieron pararse contra el socialismo. Si bien no apareció en el documento que firmaron, los dirigentes se encargaron de remarcar –en cuanto reportaje pudieron– que todas las críticas de la prensa surgieron de medios afines al gobierno, con lo cual le colgaron la responsabilidad de las críticas al propio Bonfatti.
Más abajo en el documento, los diputados Darío Boscarol, Santiago Mascheroni, Edgardo Martino, Maximiliano Pullaro, Víctor Hugo Dadomo, Griselda Tessio, Julián Galdeano y Juan Carlos Millet; y los senadores Felipe Michlig, Orfilio Marcón, Hugo Marcucci, Germán Giacomino, Hugo Rasetto, Lisandro Enrico y Rodrigo Borla, solicitaron se convoque a una reunión partidaria con intendentes y presidentes comunales de la UCR a los fines de evaluar la reforma impositiva propuesta.
La idea es sopesar los recursos destinados a los gobiernos locales y el costo político de llevar a la práctica esos nuevos avalúos fiscales para cobrar el Inmobiliario Rural –principalmente– y el Urbano. Desde la UCR, que cuanta con un amplio desarrollo territorial en toda la provincia, saben que tocar los avalúos disparará el cobro de dos impuestos nacionales que no se coparticipan: Bienes Personales y Renta Presunta.
Entonces la lectura que se hace desde las máximas autoridades del radicalismo es que el proyecto de reforma tributaria le sirve mucho más a la Nación, que comenzará a recaudar los mencionados impuestos a cientos de productores agropecuarios santafesinos, que a la provincia porque la mayor presión fiscal podría impactar en el cobro del inmobiliario, en la rentabilidad que genera el campo y se derrama en el interior y –hasta– en las urnas.
De todas formas, con el objetivo de no mostrarse como rupturistas o responsables de cualquier posibilidad de fracaso de la readecuación impositiva, los legisladores dijeron: “Ratificamos nuestra plena predisposición a discutir una reforma tributaria, entendiendo la necesidad del gobierno provincial de producir una actualización de tributos y reformas que promuevan la equidad y un carácter anticíclico del sistema”.
Una mirada (muy) diferente
Los ochos diputados y ocho senadores provinciales que tiene el radicalismo indicaron: “Creemos también en la potestad exclusiva del Poder Legislativo en cuanto a la fijación de los tributos, manifestando nuestra posición contraria a la delegación de facultades en esta materia. En relación a la actualización del impuesto Inmobiliario, sostenemos que no debe afectar la valuación fiscal de los inmuebles”.
“Por otra parte proponemos gravar con el impuesto de Ingresos Brutos a las industrias cuya facturación superen un monto de facturación anual, excluyendo a la pequeña y mediana empresa, tratamiento similar al de las provincias de Córdoba, Buenos Aires y Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, agregaron los legisladores y, finalmente, expresaron: “Estamos convencidos de que el diálogo y el intercambio de pareceres dentro de la coalición frentista enriquecerá la propuesta legislativa y fortalecerá nuestra acción de gobierno”.
En tanto, luego de la reunión mantenida con el gobernador Antonio Bonfatti, Barletta reconoció ante la prensa que se apostó en la Casa Gris que es necesario analizar este esquema que se propone desde el Ejecutivo porque el más beneficiado es el Estado nacional. “El tema del avalúo si bien genera algunos recursos para Santa Fe, también genera recursos para la Nación, y la Nación en lugar de cumplir con la coparticipación federal (…) vuelve a perjudicar a la provincia”, indicó.
“Más allá de que es justo una actualización del avalúo fiscal, nosotros sacamos recursos que son de la provincia para la Nación y después la Nación no los devuelve. Esto sin lugar a dudas es una complicación, pero bueno, con respecto a la reforma tributaria yo soy muy respetuoso de los ámbitos en los cuales se está dando el tratamiento”, añadió el titular de la UCR nacional, a la vez que se desligó de la responsabilidad directa de qué saldrá aprobado de la Legislatura santafesina.
Por lo pronto, dijo que desde su cargo bregará “para que a través del diálogo se logren los consensos y las herramientas que la provincia necesita”. Además, prefirió no hablar ante los periodistas sobre los motivos que llevaron a los legisladores de su partido a no concurrir a una reunión de trabajo con el gobernador, sólo se limitó a respetar el contenido del documento que emitieron. “Esto no tenemos que sobredimensionarlo”, manifestó Mario Barletta.